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La Cumbre del Clima de Nueva York, "un lavado de cara"

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Lo dice la organización ecologista Amigos de la Tierra, que acaba de publicar un comunicado en el que señala que "las soluciones para combatir el cambio climático tienen que pasar por un cambio de modelo energético". Para ello, Amigos de la Tierra propone dos líneas de trabajo: impulsar la energía comunitaria y promover las energías renovables.
La Cumbre del Clima de Nueva York, "un lavado de cara"

Los líderes de las delegaciones de todos los países del mundo se dan cita en Nueva York para anunciar sus compromisos de lucha contra el cambio climático. Pues bien, según la organización ecologista Amigos de la Tierra, "esta cumbre, que acontece en un solo día, se trata de un lavado de cara ante la opinión pública". En ese sentido, la oenegé critica que "las declaraciones de los líderes mundiales sean simplemente promesas, no compromisos de obligado cumplimiento". Más aún: "los representantes en la cumbre -añaden los ecologistas- ni siquiera prometerán suficientes acciones para reducir las emisiones en coherencia con las recomendaciones científicas que insisten en que el aumento global de la temperatura no puede sobrepasar los 1,5 ó dos grados centígrados".

De la tasa a las transacciones financieras
Amigos de la Tierra pone como ejemplo a la Unión Europea (UE), que pretende autoimponerse unos objetivos de reducción de emisiones "a todas luces insuficientes" y "por debajo de las obligaciones históricas de la UE", región por otro lado que es -según los ecologistas- una de las que más responsabilidad tiene en materia de cambio climático, dada su condición de gran emisora de gases de efecto invernadero. "Europa no solo debe liderar la lucha contra el cambio climático en cuanto a ambición -dicen por eso los ecologistas-, sino en compromisos de financiación para alcanzar la justicia climática". En ese sentido, Amigos de la Tierra propone que la UE apoye "el uso de parte de los fondos que se pueden obtener a partir de la tasa a las transacciones financieras para luchar contra el cambio climático en los países del Sur Global".

Horizonte Cañete
La organización ecologista también ha criticado duramente el rumbo que está tomando la Comisión Europea (CE). Lo ha hecho por boca de Alejandro González, su responsable del Área de Clima y Energía: "la CE, a día de hoy, es más débil que nunca en cuanto a su papel social y medioambiental, es una nueva Comisión construida a medida de la industria y con un comisario de Energía y Cambio Climático [Miguel Arias Cañete], con fuertes intereses en la industria del petróleo". Arias Cañete, que está efectivamente llamado a ser el próximo comisario europeo de Energía y Cambio Climático, es -en Europa- el hombre fuerte del Partido Popular, un partido que -en España- concurrió a las últimas elecciones generales con una propuesta de política energética muy concreta: convertir España en "un mercado de referencia del gas natural en el Mediterráneo".


Lo publicamos en noviembre de 2011
«La energía es una cuestión de Estado. Durante ocho años, el Partido Popular no ha cesado de repetir, una y otra vez, la misma cantinela (por otra parte, ciertamente indiscutible): "la energía es una cuestión de Estado". Pues bien, a esa cuestión de Estado, el Partido Popular le ha dedicado tres -apenas tres- de las 214 páginas de las que consta su programa, un documento en el que menciona las "energías renovables" en una sola ocasión (una). Eso sí, el gas aparece muy pronto y en lugar destacado. Lo hace, concretamente, entre los objetivos –cuatro– que especifica el programa de Mariano Rajoy. En los cuatro párrafos de que consta el apartado "Objetivos" (energéticos) del Programa Electoral del PP no se menciona en ningún momento ni a la energía eólica, ni a la solar, ni por supuesto a la biomasa, aunque, según datos de Red Eléctrica de España, las renovables han producido muchos más kilovatios eléctricos (36,6%) que el gas (19,5%) durante el primer semestre de 2011.

Reproducimos a continuación la primera línea de cada uno de esos cuatro grandes objetivos que persigue la política energética que propone el PP en su programa electoral. Uno: "definiremos una estrategia energética nacional y pondremos en marcha una política que responda a los retos económicos, sociales e internacionales de España". Dos: "una economía competitiva requiere de fuentes de energía baratas, seguras y limpias". Tres: "promoveremos que el sector de la energía se erija en factor de competitividad y desarrollo económico para España". Cuatro: "aprovecharemos todo el potencial de la posición geoestratégica de España como puerta de entrada del gas del norte de África a Europa para que en nuestro país se cree un mercado de referencia del gas natural en el Mediterráneo". En fin, grosso modo, tres directrices extraordinariamente genéricas –y probablemente por ello demasiado vagas– y una línea de trabajo extraordinariamente concreta, la del gas».

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