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Españoles y portugueses, los europeos más dispuestos a cambiar de hábitos para frenar el cambio climático

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¿Qué acciones tienen previsto realizar los ciudadanos europeos, estadounidenses y chinos para luchar contra el cambio climático? La segunda edición de la encuesta del clima del Banco Europeo de Inversiones (BEI), realizada en colaboración con la empresa de estudios y consultoría BVA, contesta a la pregunta y revela que los portugueses (83%) y los españoles (80%) son los europeos más convencidos de la importancia del compromiso individual para combatirlo.


Españoles y portugueses, los europeos más dispuestos a cambiar de hábitos para frenar el cambio climático
El cambio climático se posiciona como el primer problema al que se enfrentan los europeos. El 47% de los encuestados así lo afirma  (48% de las mujeres y el 45% de los hombres). Preocupa también de manera parecida en todos los segmentos de edades y sea cual sea la situación socieconómica. Ahora bien, hay notables diferencias en función de la estabilidad política y económica de los países, variando la concienciación según las regiones, así como la comprensión de sus consecuencias en la vida cotidiana presente y futura.



En el norte y el noreste de Europa, donde los gobiernos llevan bastante tiempo abordando los problemas del cambio climático, una minoría de ciudadanos convencidos ya ha introducido "buenos hábitos" en su vida cotidiana. Sin embargo, la mayoría de la población de estos países sigue siendo ajena a la eficacia de las medidas de lucha contra el cambio climático y no quiere renunciar a sus hábitos de confort.



En el sur y el sudeste de Europa los ciudadanos dicen sentir más intensamente las consecuencias del cambio climático, y su compromiso es bastante mayor. Aunque los ciudadanos de estos países no han cambiado sus hábitos de forma generalizada, su intención de hacerlo les sitúa por encima de la media europea. Su convencimiento es que las consecuencias del cambio climático son un hecho en el sur de Europa, pero al mismo tiempo se niegan a verlo como algo irreversible.

El avance de la energía verde en España

La segunda entrega de la encuesta del BEI identifica que portugueses (84%) y españoles (80%) son los europeos más convencidos de que su estilo de vida puede marcar una diferencia en el avance del calentamiento global y están dispuestos a hacer los mayores esfuerzos en su hábitos de vida. En el caso de España, estas son las principales aportaciones que están dispuestos a hacer, según revela la encuesta:



• El 78% afirma que viajará menos en avión dadas las emisiones de este sector y el 74% dice estar dispuesto a pagar una tasa voluntaria para contrarrestar su huella de carbono al volar. 

• Un 85% dice que baja o bajará la calefacción en invierno. Y el 74% que usará menos aire acondicionado en sus hogares por motivos medioambientales.

• El 58% prevé cambiarse a un proveedor de energía verde. El 18% de los españoles ya lo ha hecho. 


• Otro dato relevante es que el 75% de los españoles ha participado o participaría en una protesta relacionada con la lucha contra el cambio climático.
• Además, aunque este no es un problema exclusivamente relacionado con el cambio climático, el 95% se propone comprar menos productos hechos de plástico.



Chinos, muy conscientes de la necesidad de actuar

La opinión de los encuestados chinos es muy parecida a la de los países del sur de Europa. En China, una mayoría abrumadora (98%) dice que siente los efectos del cambio climático en su vida diaria y muchas personas creen que sus hijos los sentirán aún más. Otro dato que refleja esta preocupación es que el 73% dice ser consciente de la urgencia de actuar.

Este posicionamiento va unido a una visión optimista: el 80% de los chinos considera que el cambio climático todavía es reversible (opinión que les situa a la cabeza mundial en esta cuestión) y el 72% se muestra convencido de que su comportamiento individual puede influir en la lucha contra el cambio climático.



En cuanto a compromisos personales, el 58% declara haber emprendido al menos una acción relacionada con el consumo de alimentos para combatir la crisis climática. Los encuestados chinos han incorporado, asimismo, hábitos ecológicos a sus vidas diarias, ya sea en lo que respecta a la clasificación y el reciclaje de residuos, la limitación del consumo de productos plásticos o el uso de calefacción y aire acondicionado en sus hogares. 



En el país de los negacionistas

En Estados Unidos, las creencias y comportamientos son más comparables a los de los residentes en el norte de Europa, con una minoría de ciudadanos preocupada y activa y una mayoría escéptica que no está dispuesta a renunciar a su comodidad y a su estilo vida. 



El 24% de los estadounidenses dice, además, que no siente los efectos del cambio climático y el 21% no cree que se trate de algo que vaya a afectar a sus hijos en el futuro. Por consiguiente, se encuentran a la cola en hábitos ecológicos (comida, eliminación de residuos, vacaciones y transporte) y no es probable que renuncien a su comodidad, ya sea en casa o mientras viajan durante sus vacaciones.



Estamos, además, en el epicentro del negacionismo. En Estados Unidos casi uno de cada cinco entrevistados (18%) no cree siquiera en el cambio climático; y solo el 39% de los ciudadanos lo sitúa entre los tres problemas primeros a los que creen que se enfrenta el país.



Estados Unidos es, tras China, el principal emisor mundial de gases de efecto invernadero. En concreto, China emite el 30%, Estados Unidos el 15% y la UE en torno al 9%.

Metodología

La segunda encuesta sobre el clima del Banco Europeo de Inversiones se realizó entre el 27 de septiembre y el 21 de octubre de 2019 y abarcó una población de 30.088 personas, con edades a partir de los 15 años.  La representatividad de las muestras se aseguró mediante el método de cuotas y las muestras de cada país se ponderaron según el género, la edad, la ocupación y la región. 























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