panorama

130 millones de euros de presupuesto

BCN quiere crear una comercializadora de energía verde que gestionará los excedentes de las instalaciones de autoconsumo

0
"El modelo actual ha caducado". Lo ha dicho el concejal de Presidencia y Energía del Ayuntamiento de Barcelona, Eloi Badia (Barcelona en Comú), durante la presentación de la Hoja de Ruta hacia la Soberanía Energética que ha diseñado el consistorio que preside Ada Colau. Sí: el modelo actual ha caducado, según el Ayuntamiento de BCN, y el nuevo modelo -hacia el que quiere transitar Barcelona- es 100% renovable. La Hoja de Ruta contiene dos propuestas clave: apuesta decidida por el autoconsumo (Barcelona quiere doblar la generación local de energía en tres años) y creación de una comercializadora de electricidad solo verde que gestionaría, entre otras cosas, los excedentes de las instalaciones de autoconsumo y que serviría además para "garantizar el suministro necesario para todas las personas con dificultades y situación de vulnerabilidad".
BCN quiere crear una comercializadora de energía verde que gestionará los excedentes de las instalaciones de autoconsumo

El Ayuntamiento de Barcelona ha diseñado una hoja de ruta "para liderar la transición hacia la soberanía energética de la ciudad". La hoja de ruta será presentada oficialmente en el próximo pleno municipal "como medida de gobierno". El Consistorio que preside Ada Colau explica en un comunicado que quiere "revertir el modelo energético vigente". En ese sentido, hace explícita su "apuesta por utilizar las energías renovables en lugar de los combustibles fósiles actuales, producir la energía de manera descentralizada y reducir los costes gracias al impulso del sector empresarial local".

Pero, aparte de palabras, hay números
El concejal de Presidencia del Ayuntamiento de Barcelona Eloi Badia, que ha sido uno de los encargados de presentar la Hoja de Ruta, le ha puesto números al discurso: 130 millones de euros, que ese es el presupuesto que el Consistorio de la capital catalana va a comprometer para transitar hacia la Soberanía Energética, presupuesto con el que además espera movilizar recursos privados, sobre todo, en lo que al autoconsumo se refiere. El discurso del Ayuntamiento barcelonés es explícito: "se pondrán en funcionamiento todas las herramientas necesarias para maximizar el potencial de generación renovable local. En este sentido -explican desde el Consistorio-, es clave definir un plan para lograr el uso de las azoteas y las cubiertas de los edificios para generar energía eléctrica".

Badia ha mencionado varias posibilidades
"Estamos trabajando -ha dicho literalmente- en diferentes modelos de colaboración: público-ciudadana, público-particular, público-sector, para generar energía eléctrica a partir de solar FotoVoltaica" (FV). Entre esas posibilidades, el concejal ha citado varias muy concretas: el alquiler de azoteas para instalación de paneles solares sería una de ellas (el ayuntamiento quiere crear un marco regulatorio que facilite este tipo de solución). Otra solución consistiría en el apoyo directo, desde el Consistorio, a colectivos ciudadanos que puedan estar interesados en invertir en cubiertas FV comunitarias. Y, por fin, Badia ha mencionado también las campañas de microfinanciación -para desarrollar este tipo de instalaciones-, campañas -ha dicho- en las que podrían participar ciudadanos a título particular, colectivos y el propio ayuntamiento.

Sanz
También ha participado en la presentación de la Hoja de Ruta hacia la Soberanía Energética la teniente de alcaldía de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, que ha abierto el acto con la exposición de los principios que animan este proyecto energético. “La apuesta por las energías renovables no es un capricho -ha señalado-, sino una necesidad; y en Barcelona queremos liderar esta transición energética". Sanz ha criticado duramente la política energética del gobierno central, un "caso único" -ha dicho- en el contexto europeo. La teniente de alcalde ha señalado como uno de los grandes objetivos del plan de Barcelona "la democratización de la energía", con la que el Consistorio catalán -ha apuntado- quiere contestar al discurso oligopólico de "las cinco grandes empresas del mercado español, que controlan las distintas fases de la energía".

La alternativa
Frente a la política energética que ha impuesto el Ejecutivo Rajoy a lo largo de la última legislatura y frente al mercado fuertemente controlado por las cinco grandes, Sanz ha apelado constantemente a la soberanía energética: "Barcelona quiere desafiar esta normativa por parte del gobierno del estado, que consideramos que es injusta", ha dicho en un momento dado, para señalar a continación que "queremos generar seguridad jurídica y económica, queremos generar oportunidades y también calidad de vida". Sanz ha insistido en que "no es normal que el estado español esté legislando contra las energías renovables" y ha mirado al norte de Pirineos: "Barcelona quiere liderar esta transición energética", entre otras cosas -ha explicado- "para equipararnos a otras ciudades europeas que están apostando por unas políticas de fomento de las energías renovables".

Cambio de modelo
La teniente de alcalde ha repasado los principios básicos que animan la propuesta energética del Ayuntamiento de Barcelona: pasar de un modelo basado en el consumo de combustibles fósiles a otro que se base en el aprovechamiento de las energías renovables; pasar de una producción centralizada en pocas manos a una generación ciudadana de kilómetro cero y descentralizada; pasar de un modelo que genera desigualdad y pobreza energética en la ciudad a un servicio público que garantice el derecho a la energía para todos; y pasar de un modelo en el que "la contaminación y el cambio climático impactan a la salud de las personas" a otro cuyo horizonte sea "la ciudad sostenible". Barcelona quiere contribuir -ha dicho Sanz- a la construcción real, "de facto, de un nuevo modelo energético, porque eso ya no es una opción, es una necesidad".

Ideas-fuerza
Por otro lado, la teniente de alcalde ha hablado de cuatro ideas-fuerza. Las ha mencionado en este orden: ahorro, energías renovables, eficiencia y soberanía energética. Más allá de las declaraciones de principios, los objetivos concretos del plan son en todo caso los siguientes, según Sanz: "queremos reducir un 10% el consumo de energía per capita; queremos reducir un 18% los gases de efecto invernadero; queremos doblar la capacidad de generación de energías renovables; y queremos garantizar los suministros energéticos". Entre las propuestas más ambiciosas está "la creación de una comercializadora de energía pública", una de cuyas tareas será "garantizar el suministro necesario para todas las personas con dificultades y situación de vulnerabilidad". Según el concejal de Presidencia, la comercializadora podría estar funcionando en otoño de 2018.

Gestión integrada
"Lo que planteamos -ha dicho Eloi Badia- es crear una comercializadora pública que gestione de manera integrada toda esta generación de energías renovables en la ciudad y que vincule generación y consumo, tanto el autoconsumo como los excedentes. Lo que queremos son soluciones integrales y crear un marco de confianza y de seguridad que facilite decisiones en materia de renovables". Según el concejal de Presidencia, la comercializadora solo trabajará con energías renovables (la Hoja de Ruta hacia la Soberanía Energética de Barcelona tiene por horizonte el año 2019). "Lo que queremos -ha dicho la teniente de alcalde Sanz- es recuperar la idea de servicio público (...), y planificar desde las necesidades de las personas". El objetivo -ha concluido- es "una gestión público-ciudadana que fomente las energías renovables, la autoproducción y el autoconsumo".

Artículos relacionados
La revolución de los ayuntamientos

Añadir un comentario