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La COP 25 debe dar respuesta a lo que pide la calle: pasar a la acción

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Madrid acogerá en menos de un mes la COP25. Una nueva cumbre del clima –la vigesimoquinta, de ahí su nombre– especialmente importante ya que es la última oportunidad que tenemos para que los estados se pongan de acuerdo en la implementación práctica del Acuerdo de París. El propio logo de la cumbre –un reloj avanzado– alude a ello, como ha señalado la ministra de Transición Ecológica en funciones en un encuentro con periodistas celebrado esta mañana en Madrid.

La COP 25 debe dar respuesta a lo que pide la calle: pasar a la acción

Es tiempo de  "pasar a la acción y dar respuesta a lo que pide la calle", ha dicho Teresa Ribera a los periodistas, para lanzar a continuación otro mensaje de calado: la COP25, dijo, "supone también una fantástica oportunidad para repensar lo que entendemos por progreso y desarrollo ". Progreso y desarrollo en todos los ámbitos, desde las finanzas y la industria al medio ambiente. “Hemos vivido de espaldas a los límites planetarios, pero los hemos identificado y los tenemos que abordar si queremos un futuro próspero para las generaciones venideras”, destacó Ribera. 



Un mensaje que, sin duda, se oirá de manera repetida durante las casi dos semanas que durará la COP 25, que reunirá entre el 2 y 13 de diciembre en Madrid a unas 20.000 personas, entre representantes de gobiernos, instituciones, empresas, mundo académico y científico, ONG y periodistas. 



100 millones de euros en beneficios para Madrid

El gobierno está trabajando estrechamente con el ayuntamiento y la comunidad de Madrid, así como con el gobierno chileno –que conserva la Presidencia de la COP25 – en la organización del evento. Y lo está haciendo en tiempo récord: poco más de un mes tras la renuncia chilena de albergar la conferencia ante los graves disturbios que vive el país.



Respecto a la presidencia chilena, la ministra ha subrayado que para España “era capital no competir con una presidencia que en esta edición le tocaba asumir a América Latina, no a Europa”.  “No se trata de una competición de protagonismo, podemos darnos por satisfechos de celebrar la cumbre en España en un año particularmente convulso en materia de clima, es un honor y en sí mismo una gran responsabilidad”, ha dicho la ministra, quien aseguró que la relación entre los equipos chileno y español que están organizando la cumbre es “intensa y constante”.



Teresa Ribera ha hablado también de los costes de organizar el evento en Madrid: la COP25 costará unos 60 millones de euros y generará unos beneficios en torno a los 100 millones para la ciudad. Según ha explicado, se trata de una cifra a medio camino entre el presupuesto de la COP más barata, que costó unos 37 millones, y la más cara hasta la fecha, la de París, que supuso unos 178 millones de euros. No obstante, ha matizado que se trata de cifras todavía no definitivas.

El coste de la cumbre será sufragado por diferentes vías. Una parte mediante las inversiones o desembolsos desarrollados previamente por Chile y trasladables a Madrid; otra será cubierta por contribuciones internacionales que igualmente tenía programadas Chile;  y luego están los nuevos patrocinios que puedan ir surgiendo.



La ministra ha anunciado, asimismo, la apertura en Madrid del eje "Castellana Verde" (entre Atocha y Plaza de Castilla), para que en paralelo a la COP los diferentes edificios emblemáticos de este eje –como el jardín botánico, el  ayuntamiento o el Ministerio de Sanidad– puedan programar actividades y debates en materia de acción climática.



La voz de los jóvenes

En la COP25 se espera una alta participación de organizaciones sociales, y muy especialmente de los jóvenes,  artífices del mayor movimiento en defensa del clima surgido en el último año. En relación a estos últimos, Ribera ha dicho que España y Chile están trabajando conjuntamente para poder trasladar a Madrid la Conferencia de la Juventud, a la que podrían acudir unos 1.500 jóvenes de todos el mundo y cuya celebración estaba prevista en la ciudad chilena de Valparaíso.  



"Aunque es independiente a la cumbre, hay mucho interés por parte del Gobierno en traerla a Madrid”, ha remarcado la Ministra, si bien no está claro que la activista sueca Greta Thumberg pueda acudir a tiempo. Y no por falta de apoyo económico:  Greta no vuela en avión y en invierno la navegación por el Atlántico norte está llena de dificultades. No obstante, “si no puede trasladarse a España, con mucho gusto le facilitaremos su participación en cualquiera de las sesiones en remoto”, ha asegurado Ribera.


En cuanto a la presencia de jefes de gobierno y estado en la COP, la ministra ha dicho que se trasladará invitación a todos, incluido el presidente de EEUU, Donald Trump, quien recientemente dio orden a su administración para iniciar el proceso de salida del Acuerdo de París, lo que tendría lugar después de las elecciones presidenciales en el país norteamericano, en noviembre de 2020.



100.000 m2 de Ifema

La COP25 ocupara siete pabellones y más de 100.000 metros cuadrados de ifema, además de unos 13.000 metros cuadrados que acogerán las reuniones que se celebrarán en paralelo al evento. Habrá dos áreas principales: la zona azul, administrada por la ONU y en el que se celebrarán las negociaciones multilaterales de los delegados de los países, y la zona verde, reservada para las ONG y otras entidades. Esta zona albergará seis áreas separadas, entre ellas una dedicada a la innovación y ciencia y otra España/Chile, los dos países anfitriones de la conferencia.

Durante la primera semana del evento se tratarán temas técnicos, mientras que los últimos días estarán reservados para que los Jefes de Estados y sus representantes se den cita y tomen decisiones. Esta segunda etapa se conoce como “tramo ministerial”.


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