javier garcía breva

La carga inteligente en casa: el éxito del vehículo eléctrico

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Frente a la carrera emprendida por compañías energéticas, petroleras, fabricantes de automóviles y baterías por construir grandes redes de infraestructuras de recarga para los vehículos eléctricos y crear un nuevo mercado accesible a muy pocos actores por las grandes inversiones que requieren, el modelo de desarrollo del vehículo eléctrico que establecen las nuevas directivas europeas se inclina por una alternativa muy diferente, más eficiente y universal: la carga inteligente que conecte los vehículos eléctricos a la red en viviendas, oficinas y aparcamientos.

La Directiva (UE) 2018/844, que modifica la Directiva 2010/31/UE de eficiencia energética de los edificios, define un nuevo concepto de edificación que integra el vehículo eléctrico en la gestión energética del edificio a través de las infraestructuras de recarga. Establece la obligación para todos los edificios, públicos y privados, residenciales y no residenciales, nuevos y los que se rehabiliten, de contar con canalizaciones y puntos de recarga para vehículos eléctricos en las plazas de aparcamiento.

Los puntos de recarga forman parte del nuevo concepto ampliado de instalaciones técnicas del edificio, no solo para tomar energía de la red sino para intercambiarla a través del autoconsumo, la batería del coche y la medición inteligente. La nueva relación que se establece entre la edificación y la electromovilidad determinará las políticas urbanísticas y se deberá incorporar al planeamiento urbano, normas y códigos de construcción.

La Recomendación (UE) 2019/786, de 8 de mayo, relativa a la rehabilitación de edificios, trata de orientar a los gobiernos sobre la aplicación de la directiva para la elaboración de sus estrategias de rehabilitación a largo plazo que deberán presentar ante la Comisión Europea el 10 de marzo de 2020, fecha en que finaliza el plazo de transposición.

La Recomendación aclara que la nueva directiva integra los avances tecnológicos, como la construcción inteligente, el uso de los vehículos eléctricos y de otras tecnologías, garantizando que los profesionales de la construcción cuenten con la capacitación y los conocimientos exigidos.

La Comisión Europea considera que la inteligencia de los edificios es una parte esencial de un sistema energético descarbonizado que haga un uso intensivo de las energías renovables y más dinámico en materia de eficiencia energética, que contribuya al mantenimiento de las instalaciones técnicas de los edificios, refuerce el papel de la flexibilidad de la demanda en el sistema energético y procure que los beneficios se trasladen a los consumidores.


"Derecho a enchufar"

Los Estados miembros deberán fomentar la instalación de puntos de recarga y canalización para vehículos eléctricos en los proyectos de renovación de edificios, aún en el caso de que la renovación no se considere importante.


Con respecto a la determinación de la eficiencia energética de un edificio, la ampliación de la definición de las instalaciones técnicas de los edificios a nuevas áreas, como la automatización y control, el autoconsumo y las energías renovables, corresponde a los Estados miembros decidir si el cálculo de la eficiencia energética debe tener en cuenta otros usos de la energía y se sugiere la revisión de los códigos de construcción para la transposición de la directiva.

La Recomendación (UE) 2019/1019, de 7 de junio, sobre modernización de edificios, desarrolla los criterios que los gobiernos han de tener en cuenta para la transposición de la nueva directiva de eficiencia energética de los edificios. En cuanto a movilidad eléctrica, se insiste en que la directiva promueve el desarrollo de un sistema eléctrico flexible para integrar nuevas cargas en el sistema como los vehículos eléctricos.

Para ello es preciso habilitar tecnologías de carga inteligente y conexión de vehículos a la red, especialmente en viviendas, oficinas y aparcamientos en los que los coches se suelen aparcar durante más horas y pueden proporcionar servicios al operador de la red, vinculados a sistemas de medición inteligentes. La carga inteligente garantizará la aplicación más efectiva para promover el uso de los vehículos eléctricos.

Los Estados miembros deberán eliminar barreras reglamentarias y los fallos del mercado que impidan la instalación de la infraestructura para la electromovilidad, garantizando el “derecho a enchufar”, especialmente en el caso de las viviendas plurifamiliares en el marco de sus estrategias de rehabilitación a largo plazo de los edificios existentes.


Convertir los vehículos eléctricos en estaciones móviles de energía
• La flexibilidad de los vehículos eléctricos permite que se puedan cargar a cualquier hora en periodos en que los recursos de la red estén más disponibles, reduciendo al mínimo el incremento de inversión en nuevas infraestructuras, aumentos de la demanda eléctrica y proporcionando mayor estabilidad a la red. Requerirá desarrollar conceptos de redes y precios inteligentes para la energía que permitan a los consumidores ahorrar en electricidad con tarifas que compensen hacer la recarga en los momentos que más beneficie a la red.

• Abrir el mercado de las infraestructuras de recarga ha sido una de las mayores preocupaciones de la Comisión Europea y de la CNMC para evitar que sea un mercado cerrado a la competencia de nuevos actores. Las competencias exclusivas de las comunidades autónomas y corporaciones locales en urbanismo y vivienda permiten que sea a través de la iniciativa pública, con planificación y programas de infraestructuras de recarga, como se garantice el nuevo “derecho a enchufar”.

• Se estima que tan solo el 3% de la carga de los automóviles se producirá en tránsito y el 97% en hogares y en centros de trabajo. Esta tendencia hace más urgente la integración del vehículo eléctrico en la edificación como parte de un nuevo diseño urbano en el que se complementan la edificación sostenible, la movilidad eléctrica y la eficiencia de la red eléctrica con los intereses de los consumidores.

Este post se publicó originallmente en La Oficina de JGB.

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