fotovoltaica

Mujeres Solares

Miradas compartidas desde la investigación y el sector fotovoltaico

0
La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó en 2015 el 11 de febrero "Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia", con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia de las mujeres y las niñas. En la tercera celebración del evento, en febrero de 2018, varias expertas en el sector solar fotovoltaico español, del colectivo Mujeres Solares, presentan su visión sobre la situación en nuestro país concluyendo que "es urgente poner a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la energía voz de mujer". Este artículo recoge esa visión y analiza algunas de las aportaciones realizadas por mujeres en el ámbito de la investigación, la industria y la academia.

 Por María Camino, Alba Ramos, Rebeca Herrero y otras Mujeres Solares*

Miradas compartidas desde la investigación y el sector fotovoltaico
Arriba, Marisa Castro (izda) y Alba Ramos. Abajo, María Camino (izda) y Estefania Caamaño.

La investigación. El Instituto de Energía Solar (IES)

La participación de científicas y tecnólogas en la mayoría de los centros de investigación españoles de tecnologías energéticas es reseñable, siendo dos de los más relevantes el Ciemat y el Cener. En ellos trabajan excelentes investigadores, y ambos cuentan en la actualidad con unidades de fotovoltaica dirigidas por mujeres. Muchos otros centros, departamentos universitarios y grupos de investigación realizan aportaciones al desarrollo tecnológico del sector fotovoltaico, investigando tanto en nuevos materiales como en las aplicaciones y sistemas que se construyen con ellos. Aquí nos centraremos en uno de ellos, referente a nivel internacional y pionero de la investigación fotovoltaica en España: el Instituto de Energía Solar (IES).


Adscrito a la Universidad Politécnica de Madrid, el IES surge a finales de los años 70 a partir del Laboratorio de Semiconductores de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación. El trabajo de investigación se realiza fundamentalmente en el marco de grupos de investigación y a través de la participación en proyectos nacionales e internacionales, con financiación tanto pública como privada. Una parte muy importante de este trabajo se lleva a cabo por investigadores jóvenes durante su doctorado ya que el IES también tiene una notable vocación docente. La evolución temporal de las tesis doctorales defendidas en el IES es un buen indicador de la intensa actividad investigadora que se ha mantenido en este centro desde su fundación. En los comienzos, todas las contribuciones están realizadas por doctores, pero esto cambia en 1993, cuando Jacqueline Copetti, primera mujer doctorada en el IES, presenta su tesis (Modelado de acumuladores de plomo-ácido para aplicaciones fotovoltaicas). Desde ese momento, el número de doctoras ha ido creciendo paulatinamente y en la última década más del 37% de las tesis doctorales han sido leídas por mujeres.



Materiales y sistemas

La temática de las tesis defendidas por investigadoras ha sido realmente variada, con ejemplos destacados en las dos líneas fundamentales de la investigación fotovoltaica: materiales y sistemas.

En la línea de materiales, se trabaja tanto en el desarrollo de nuevos materiales y mejora de la eficiencia de conversión de energía solar a energía eléctrica, como en la optimización de los procesos de fabricación y producción buscando reducir los costes de esta tecnología. Algunos ejemplos de logros alcanzados por investigadoras en este campo son el récord de eficiencia en una célula de Arseniuro de Galio (Estíbaliz Ortíz) o el desarrollo de una estrategia que permite reducir en un 30% el consumo de energía necesaria para la producción del material de partida que utilizan las células solares de silicio mono-cristalino (Alba Ramos); en la actualidad, la tecnología más frecuente en el mercado fotovoltaico.

En la línea de investigación en sistemas fotovoltaicos (FV), se trabaja tanto en aplicaciones de electrificación (aislada y conectada a la red), en la caracterización de paneles solares y equipos, así como en la optimización del diseño de plantas fotovoltaicas y de las estrategias para maximizar la energía que estas producen. Estas plantas pueden estar formadas por módulos de silicio (en su mayoría) o por los denominados concentradores fotovoltaicos. Estos últimos incluyen espejos o lentes para concentrar la luz solar sobre las células con el fin de incrementar la eficiencia y abaratar costes.



La investigación en sistemas de concentración en España y, en particular, en el IES es puntera, existiendo varias patentes y transferencias de tecnología con autoría femenina  (Rebeca Herrero, Marta Victoria). En apoyo a la industria FV de concentración, desde el IES se impulsó la creación del Instituto de Sistemas Fotovoltaicos de Concentración (ISFOC), que fue dirigido en sus primeros años por Francisca Rubio y que constituye un centro de referencia internacional en el desarrollo de esta tecnología.


En sistemas basados en panel convencional contamos con ejemplos relevantes en aplicaciones de generación distribuida, tanto en electrificación rural (María Camino) como en integración en entornos urbanos (Estefanía Caamaño). En ambos casos se trata de fomentar la expansión de sistemas distribuidos para garantizar un acceso a la energía eléctrica universal y asequible. Los sistemas de generación distribuida permiten minimizar las pérdidas en la red de transporte y mejorar la eficiencia global del sistema, aumentando simultáneamente la soberanía energética al basarse en fuentes que utilizan un recurso energético, el sol, local y renovable. En esta línea cabe destacar la participación de la UPM en el concurso Solar Decathlon en 2005. Este ejemplar proyecto educativo, con elementos de I+D+i, multidisciplinar, mixto y con la integración de investigadoras de varias escuelas politécnicas fue dirigido por Estefanía Caamaño, autora, además, de la primera tesis doctoral en España en integración FV en edificios y la primera demostración en Europa de gestión activa de la demanda eléctrica con FV híbrida.



La industria. La Unión Española Fotovoltaica (UNEF)

La evolución de la tecnología debe ser transferida a la industria para suponer un cambio en el modelo. Como ejemplo de transferencia exitosa destacamos el caso de tecnología de concentración basada en células de silicio, en el que la experiencia adquirida por Marisa Castro fue utilizada en el acompañamiento a la producción industrial. De la mano del IES y Guascor Fotón se instaló el primer prototipo de seguidor y posteriormente las primeras plantas industriales de MW de FV de concentración en España y el mundo.

A pesar de las propiedades modulares de la tecnología FV, cuya eficiencia de sistema apenas varía con su tamaño, lo cierto es que la industria y el sector han evolucionado a través de la instalación de grandes plantas fotovoltaicas alrededor del mundo. Esta rápida implantación a escala ha sido de utilidad para abaratar vertiginosamente los costes de la tecnología haciéndola hoy competitiva en cualquier entorno frente a otras fuentes de generación convencionales. Desde este espacio, queremos hacer también un reconocimiento a todas las expertas que trabajan en el sector, desde los departamentos técnicos de ingeniería, calidad y también en instalaciones, obra, construcción, montajes, puesta en marcha y operación. Ingenieras de campo, que día a día trabajan en entornos especialmente complejos y duros, por la exposición a la intemperie, los viajes interminables lejos del hogar habitual y lidiando con unos de los entornos más masculinizados de todas las áreas ingenieriles.

La mayoría de las empresas del sector FV en España se agrupan en la asociación profesional UNEF. Una radiografía del sector profesional a partir de los datos de participación segregados en actividades de UNEF nos muestra que, en las jornadas y eventos organizados por la asociación, aproximadamente un 25% de los participantes son mujeres. En los Grupos de Trabajo, esta participación alcanza un 20%. Ambas cifras podrían hacernos pensar que, aproximadamente, uno de cada cuatro o cinco trabajadores en el sector es mujer. Sin embargo, la representatividad no se mantiene en otras áreas. Por ejemplo, en la Junta Directiva de UNEF solo participa un 10% de mujeres. Si atendemos a los delegados regionales, esta cifra representa el 33%. Un caso particular es el personal contratado por UNEF. Un 88% de los empleados son mujeres, a cargo de las diferentes direcciones con la excepción del puesto de dirección general.

A la vista de estos datos y en base a nuestra propia experiencia, podemos decir que existe mayor participación de mujeres en tareas administrativas, mientras que en las más técnicas aún encontramos ciertas barreras de entrada. Incluso en las áreas técnicas existe mayor presencia de mujeres en tareas operativas, y escasa participación en áreas de decisión estratégica.



La academia. La Universidad Politécnica de Madrid (UPM)

En las universidades, y en particular en las escuelas de ingeniería, las profesionales en energía solar FV impartimos asignaturas de grado (relacionadas con el área de electrónica e ingeniería eléctrica) y de postgrado (en másteres de energía solar o energías renovables). También dentro de la formación reglada se imparten asignaturas optativas como ‘Ingeniería de Telecomunicación en Cooperación para el Desarrollo’ que introduce desde hace más de 15 años un bloque de reflexiones sobre el sistema energético global y los impactos de género en el acceso a la energía (Estefanía Caamaño, María Camino, Marta Victoria, Alba Ramos).

Consideramos que el conocimiento en materias técnicas debe extenderse más allá de las aulas universitarias. Así, participamos también en actividades de difusión fuera de las aulas, como, por ejemplo, la celebración de la ‘Uni en la Calle’, en la que en 2013 se impartieron clases abiertas de energía solar en la Plaza de la Villa de Madrid a las personas que quisieron acercarse, sumándonos así a las protestas de otros compañeros de universidades públicas madrileñas por los recortes en educación e investigación.



Con la intención de poner números a la situación en la academia, en concreto en la universidad a la que pertenecemos la mayoría de las autoras, cabe destacar algunas cifras extraídas del diagnóstico elaborado en el marco del Plan de Igualdad de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). La presencia de mujeres en el ámbito de la investigación en las escuelas técnicas ascendía al 26% de los equipos de investigación en el 2011, siendo el 23% investigadoras principales (directoras) de los proyectos. Situación que, por cierto, empeoró en cuatro puntos porcentuales en 2015.

En cuanto a la situación de mujeres y hombres en la carrera académica por categoría profesional en la UPM, comparando datos de 2003 y 2015, observamos que a nivel de tituladas, hay un estancamiento; las doctoras han incrementado su presencia; y las profesoras, según las distintas categorías (asociadas, titulares y catedráticas), también han aumentado la proporción, pero están lejos de lo conseguido a nivel de tituladas y doctoras.



Adentrándonos en la estructura organizativa de la UPM, es decir, en los órganos que toman decisiones de carácter estratégico y ejecutivo, veamos por ejemplo el Consejo de Gobierno, que es el que establece las líneas estratégicas, programáticas y su aplicación, la organización de las enseñanzas, la investigación, y los recursos humanos y económicos (incluida la elaboración de los presupuestos). En la composición del Consejo de Gobierno observamos que existe paridad de género en la representación de los colectivos PAS (Personal Administración y Servicios) y laborales, y una mayor representación de mujeres en el colectivo de estudiantes. Sin embargo, la presencia de mujeres en el de personal docente e investigador no llega al 10%. ¡Más razones para actuar!



Segregación por áreas de conocimiento

Una situación similar es la que ocurre dentro de los centros educativos y de investigación adscritos a la UPM, donde solamente hay una directora de un total de 20 centros y menos del 12% de la dirección de los departamentos está a cargo de mujeres. Si nos fijamos concretamente en los centros relacionados con energía, la presencia de mujeres es inferior (ninguna directora, y más adjuntas o delegadas a la dirección -puestos por cierto sin retribución económica- que subdirectoras).

A pesar de la tendencia creciente de las tituladas universitarias en todo el Estado español, que a día de hoy está por encima del 50%, nos encontramos con una fuerte segregación por áreas de conocimiento. La mayor diferencia la encontramos entre arquitectura e ingenierías frente al resto de titulaciones (incluyendo en estas últimas las carreras de ciencias). El dato de las carreras de ingeniería y arquitectura nos preocupa mucho, no sólo porque nunca se haya superado el 30% de tituladas, sino sobre todo porque en los últimos diez años la tendencia ascendente se ha estancado y revertido. Así, desde el año 2008 encontramos que el porcentaje de matriculadas en ingenierías desciende.



Retos a futuro

Del análisis del sector solar fotovoltaico desde los ámbitos citados –investigación, industria y academia– podemos decir que el número de expertas es de relevancia así como las contribuciones y aportaciones femeninas al sector. Sin embargo, en todos los ámbitos científico-técnicos encontramos una situación similar: a pesar de una presencia relevante, las mujeres tenemos escasa o nula visibilidad en posiciones estratégicas. La presencia de mujeres en el sector energético en los últimos años tiene una tendencia creciente, y sin embargo, esto no se ve traducido en un mayor peso en los foros de decisión.

¿Cuándo podremos dejar de celebrar el 11 de febrero? ¿Cuándo conseguiremos lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, logrando la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas en este área? De continuar la inercia actual extrapolamos que en las escuelas técnicas de la UPM esto no se conseguiría antes de 60 a 100 años. ¿Es esto razonable? En ningún caso lo es. Además, la invisibilización provoca que menos niñas estudien ingenierías, que menos mujeres se decidan por la carrera técnica y científica cuando –y esto se viene constatando desde la escuela primaria— su preparación es comparable (si no mejor) que la de sus compañeros. Es urgente revertir esta situación, visibilizar referentes y poner a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la energía voz de mujer. Los retos son urgentes, ineludibles, se hace imprescindible una transición energética hacia un modelo justo y sostenible. En este transitar, el 50% de las voces no pueden seguir silenciadas.



El Observatorio Crítico de la Energía

En 2007 se creó el Observatorio Crítico de la Energía. Un foro de discusión y elaboración de propuestas constituido por científicos y profesionales, entre los que se incluyen varias mujeres, convencidos de que necesitamos una sociedad formada e informada para poder participar en la toma de decisiones que nos atañen. 

En el Observatorio se elaboran materiales de difusión para generar un discurso riguroso e informado que permita abordar las principales cuestiones energéticas de nuestro tiempo desde una postura que combine la solvencia del método científico con la conciencia política y social. Como ejemplo, podemos destacar su último informe, publicado en enero de 2018, que bajo el título “¿Es posible cerrar simultáneamente las centrales de carbón y nucleares antes del final de 2025?” analiza diferentes sendas de transición para la descarbonización del sector eléctrico en España.


Las mujeres que firmamos este artículo tenemos una opinión compartida sobre la necesidad de un cambio de modelo energético. Creemos que es necesario apostar por un modelo limpio renovable, modular y distribuido. En este modelo, la energía debe ser un derecho universal de las personas y estar disponible para los usos esenciales de forma asequible y fiable.

La energía solar fotovoltaica, por su carácter modular y renovable, es una tecnología clave para este nuevo modelo energético, una herramienta útil para garantizar el derecho universal de acceso a la energía, tanto para la electrificación de áreas rurales sin acceso a la red eléctrica como para integrar generadores en las viviendas y puntos de consumo, ofreciendo la capacidad a los usuarios de ser propietarios de su propio sistema y aumentando la soberanía energética basada en recursos renovables y locales.

*Mujeres Solares es un colectivo formado por expertas y profesionales del sector fotovoltaico, que, además, tenemos varios espacios laborales, asociativos, cooperativos y diversos foros en común. Somos Investigadoras doctoras, ingenieras, físicas y químicas, profesoras de Universidad, directoras de políticas energéticas e Ingeniería y coordinadoras de las áreas de energía en nuestras respectivas organizaciones.
Contacto: mujeres.solar@gmail.com

Este reportaje ha sido publicado en el nº 169 de Energías Renovables.

Añadir un comentario