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Sobrevolando EEUU en un avión solar

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Ese es el objetivo que se ha marcado un proyecto de origen suizo: unir la costa oeste con la este con el avión monoplaza Solar Impulse, alimentado energéticamente con placas fotovoltaicas y con una batería de litio de 400 kilos. El vuelo, que se realiza en escalas desde el punto de partida, San Francisco, hasta el destino final, Nueva York, involucra a dos experimentados pilotos, que se turnan en su conducción.
Sobrevolando EEUU en un avión solar
Una postal del Solar Impulse sobrevolando el Golden Gate, en San Francisco.

La primera etapa comenzó el viernes pasado y concluyo el sábado siguiente, cuando la aeronave, pilotada por el suizo Bertrand Piccard arribó a Phoenix, ciudad del estado de Arizona después de 19 horas de vuelo. Allí estará una semana para que la máquina sea apreciada por el público. Luego despegará rumbo a Dallas-Fort Worth (Texas), para ir enhebrando las siguientes paradas: Atlanta (Georgia), Nashville (Tennessee), St. Louis (Missouri), Dulles (cerca de Washington DC), y aeropuerto Kennedy de Nueva York (New York), destino final que se espera sea en julio próximo.

Las distintas fases serán alternadamente conducidas por Piccard y André Borschberg, el otro piloto y cofundador de la iniciativa. Según sus impulsores, el avión tiene instaladas sobre sus alas cerca de 10 mil células fotovoltaicas, que ocupan unos 200 metros cuadrados, con una eficiencia de 12%; los motores del avión alcanzan una potencia media de 8 HP o 6 kW. Es interesante el apunte que se hace respecto a este último dato: "Esa es más o menos la cantidad de energía que los hermanos Wright tenían a su disposición en 1903 cuando hicieron su primer vuelo a motor ¡Y es con esa energía, optimizada desde el panel solar a la hélice, que Solar Impulse logra volar día y noche sin combustible!".

Técnicamente, el avión podría hacer el vuelo San Francisco-Nueva York directamente, sin escalas, pero al ser monoplaza, los organizadores alegan motivos de seguridad para realizarlo de esta manera, aunque tampoco debe descartarse el inevitable y lógico sentido promocional que tiene ir  aterrizando en distintas ciudades del país.

La velocidad de crucero de la aeronave, de 1.600 kilos de fibra de carbono de peso, es de 70 km/h, con una envergadura de 63,4 metros, equivalente a la de un Boeing 747.

Piccard, quien en 1999 dio la vuelta al mundo en globo, es nieto del físico Auguste Piccard, inventor del globo estratosférico, e hijo del oceanógrafo Jacques Piccard, desarrollador del batiscafo Trieste, con el batió en 1960 el récord de inmersión. Junto a Borschberg ya han realizado varios viajes con este aparato; por ejemplo, en 2010, el primer vuelo internacional entre Bélgica y Francia; en junio de 2012 realizaron el primer viaje transcontinental de 2.500 km entre Madrid (España) y Rabat (Marruecos) en 20 horas. Piccard y Borschberg tienen previsto dar la vuelta al mundo en 2015 con una versión mejorada de esta aeronave.


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