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Entrevista exclusiva ER. Joan Groizard, director general del IDAE, repasa toda una legislatura

"En tres años y medio hemos tenido que gestionar casi 10.000 millones de euros"

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“Hoy confirmamos a un excelente director al frente del @IDAEenergia. Gracias, querido @j_groizard por tu inmenso compromiso con un presente eficiente y renovable, en el campo y en la ciudad, en la industria y los servicios, con la innovación y la cooperación”. Lo decía, en enero del 20, vía tuit, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, que confirmaba así en el cargo de director general del IDAE a Groizard (que había sustituido provisionalmente a Joan Herrera tres meses antes). Han pasado ya tres años y medio desde entonces, pero ha pasado mucho más en realidad. Para empezar, una pandemia, y una guerra, y una excepción ibérica, y toda una revolución (la del autoconsumo). ER repasa con Groizard tres años y medio sin parangón.
 "En tres años y medio hemos tenido que gestionar casi 10.000 millones de euros"

Llegó al IDAE en 2018, como director del área de Energías Renovables, prolegómeno de su posterior nombramiento como director general. ¿En qué se parece y en qué se diferencia el IDAE que encontró Joan Groizard en 2018 a este de 2023?
Cuando llegué me encontré un equipo técnico espectacular, gente líder en su campo en muchos ámbitos, gente muy top. Pero un organismo que, por decisiones desde arriba, estaba muy encerrado en sí mismo, y muy lejos del potencial que, por equipo, por historia y por capacidades, tenía. ¿Qué es lo que creo que hemos conseguido en estos años? Resituar el IDAE totalmente. Recuperar visibilidad. El IDAE debe estar en el centro de la transición energética. Y creo que el rol que nos ha tocado jugar en el Plan de Recuperación es síntoma de eso: uno de cada siete euros del Plan de Recuperación de toda España lo gestiona IDAE. Y yo creo que esa confianza que se le ha dado al IDAE es síntoma de lo que hemos conseguido. Por lo demás, hemos crecido en personal fijo. Hemos incrementado un 50% la plantilla, con vistas a duplicarla si conseguimos acabar todos los procesos.

“Queremos volver a invertir en proyectos energéticos, que es algo que el IDAE hacía (pero que dejó de hacer en un momento dado), porque queremos participar en los nuevos retos”. Nos lo dijo en enero del 19 un Joan Groizard recién llegado al IDAE. Y en ER lo publicamos. Pregunto hoy: aparte de gestionar fondos, ¿ha invertido el IDAE en estos cuatro años y medio?
Nos ha condicionado mucho el Plan de Recuperación. Porque una parte importante del trabajo ha sido diseñar, gestionar y supervisar ese Plan. Pero, al margen del Plan y de la gestión de ayudas, también hemos avanzado con cuestiones de inversión. Por ejemplo, el primer proyecto de hidrógeno renovable del sur de Europa, en Mallorca [Lloseta], tiene inversión de IDAE. Otro ejemplo: hemos invertido en una empresa startup [Fundeen], que se dedica a crowdfounding de renovables. Porque nos interesan mucho los nuevos modelos de negocio, nos interesa ver cómo se concreta la participación ciudadana en la transición energética. Hemos invertido también en Illa Eficient, que es una iniciativa en la que varias comunidades de propietarios de una misma manzana de Barcelona se han agrupado en forma de cooperativa para abordar un proyecto de rehabilitación energética conjunta. Esa visión de un IDAE que participa, que entra, que aprende y que ayuda a acelerar nuevos conceptos, tanto si hablamos de hidrógeno, como si hablamos de participación ciudadana... Pues esa misión continúa. Quizá no tanto como me hubiera gustado personalmente, pero sigue.

Bien, vamos a la gestión. ¿Hacemos balance?
Bueno, vamos a ver: para empezar elaboramos desde cero todo un Plan Nacional Integrado de Energía y Clima [Pniec], y, gracias a eso, pudimos arrancar bien el Plan de Recuperación. La propia Comisión Europea [CE] nos decía “ojo, que tenéis un Pniec, un marco, muy potente; usadlo como base para el Plan de Recuperación en 2020”. Y así lo hicimos. ¿Qué ha dado tiempo a hacer en estos tres años y medio? Pues, aparte del Pniec propiamente dicho (porque ese documento ni siquiera estaba empezado cuando llegamos), hemos trabajado mucho en el diseño, y sobre todo en negociar con la CE ese Plan de Recuperación. Han sido muchas horas, muchos días y muchas noches de documentos, trabajo y negociaciones que se han concretado en 9.800 millones de euros [M€] que nos toca gestionar a IDAE, de los cuales ya hemos lanzado el 81%. Es más: vamos a intentar llegar al 100% de aquí a finales de año. Para hacernos una idea clara de qué estoy hablando: en toda la época anterior (2014-2020, el período Feder), teníamos unos 1.400 M€ de fondos que gestionar. Bueno, pues en tres años y medio hemos tenido que gestionar casi 10.000 M€. Y todo ello, sin sacarnos nada de la chistera. Porque publicamos unas manifestaciones de interés, analizamos las 3.600 aportaciones que llegaron (y que nos ayudaron a concretar las líneas de ayuda), y, con todo eso... han salido más de 30 convocatorias, algunas de las cuales están resueltas, y otras, muy avanzadas. ¿Resumen? Casi 10.000 M€, más del 80% lanzado, con una atención tanto para acertar en lo estratégico como en lo concreto, con ese diálogo con las empresas, y luego, con supervisión. Porque además hemos armado toda una serie de sistemas de seguimiento y control.

¿Cuáles han sido las líneas estrella?
La línea más potente sin duda del Plan de Recuperación ha sido la del autoconsumo. Tanto por presupuesto, como por demanda. Teníamos súperclaro desde el principio que si alguien quería autoconsumir en casa, o que si un ayuntamiento quería poner placas solares... pues que los fondos europeos tenían que valer para eso. La primera línea potente que sacamos, que ha sido la que más fondos ha tenido, es la de Autoconsumo. Y es la que ha tenido más repercusión. De hecho, ahora, en la Adenda, este paquete extra del Plan de Recuperación que se acaba de lanzar a Bruselas [para movilizar 94.000 M€ más de fondos europeos], lo que vamos a hacer es incluso reforzar el paquete de autoconsumo, por la demanda que ha tenido. Yo creo que ese apoyo es uno de los motivos que explica, junto con el marco normativo, el despliegue tan potente que hemos visto del autoconsumo.

¿Y el hidrógeno?
El segundo sería el hidrógeno, sí. Hemos lanzado más de 400 M€ en ayudas de hidrógeno. Y nos ha sorprendido el éxito: en las principales líneas, ha habido cinco o seis veces más demanda que presupuesto disponible. Pero aquí quiero destacar algo que para nosotros era importante: todo proyecto de hidrógeno debía venir con un offtaker bajo el brazo, con el usuario de ese hidrógeno, o sea, que no me vale voy a generar hidrógeno y luego ya veré dónde lo coloco. Tiene que haber además un industrial, un transportista, alguien que se comprometa (compromiso por escrito) a usar ese hidrógeno. El hidrógeno es también uno de los paquetes que reforzamos en esa Adenda.

Sigamos con el balance. ¿Es la derogación del impuesto al Sol el primer gran hito de toda esta etapa?
La derogación del impuesto al Sol ha sido todo un hito, sin duda. Y eso hay que reivindicarlo. Con muchísimo orgullo. Ese cambio de modelo fue clave. Y ahora estamos recogiendo lo que se sembró. Pero se ha hecho mucho más. Uno de los hitos... O, mejor, uno de los elementos que yo pondría en valor es el liderazgo. Pero no un liderazgo en abstracto, ideológico, sino un liderazgo en ambición. En ambición... basada en solvencia. Hemos pasado de no tener escrita una sola línea del Pniec, a contar con uno de los planes nacionales mejor valorados por la Comisión Europea. Un Pniec que no pone números de ambición porque sí. Los pone a partir de datos [el Pniec acaba de ser revisado al alza, además]. Y ese es un liderazgo que luego además tiene efectos concretos. ¿Por ejemplo? España ha pasado, en el ránking mundial de países atractivos para los inversores renovables, del puesto veintitantos al octavo. O sea, que ese liderazgo en ambición, ambición basada en solvencia, está sirviendo para cosas muy concretas.
Segunda cuestión: avance histórico en renovables. Multiplicamos por cuatro la fotovoltaica, crecemos un 30% en eólica, multiplicamos por mucho más de 10 el autoconsumo. Son todos récords históricos.
Y tercer gran bloque: Europa. Yo creo que el papel que tenemos hoy en Europa es algo nunca visto, o que hacía mucho tiempo que no veíamos. Estoy hablando de cuestiones como el mecanismo ibérico (que nos ha ahorrado miles de millones de euros), o de que ahora Europa se esté planteando una reforma de mercado. Creo que eso hay que ponerlo en valor: que hayamos sido capaces de ver a Europa no como a un ente que nos impone cosas, sino como a un club del que somos un miembro muy activo, donde a veces lideramos iniciativas y a veces marcamos el rumbo. Eso, como país, es algo de lo que hay que estar muy orgullosos, y que habría que intentar no perder.

El sector está muy preocupado con las distribuidoras. Se queja –queja generalizada– de que son muchas las trabas que le están poniendo al autoconsumo y a las comunidades energéticas. ¿Qué se ha hecho ya, y qué se puede hacer?
Es el quid... Es la madre del cordero... Vamos a ver: es verdad que estamos ante un cambio de paradigma. Las redes estaban diseñadas para una generación centralizada y un cliente que lo único que hacía es consumir. Y claro, el autoconsumo y el almacenamiento lo cambian todo. O sea, que hay un elemento de adaptación a la novedad. La propia normativa no estaba adaptada. La hemos ido adaptando. Y aquí hay una parte que no depende de nosotros (depende de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) que todavía está pendiente de adaptar. Yo soy muy respetuoso con sus competencias y sus tiempos. Pero es verdad que ahí hay elementos que hay que terminar de cerrar para que todo esté alineado...

Insisto: ¿qué se ha hecho y qué se puede hacer además?
Hemos modificado la Ley del Sector Eléctrico para incorporar sanciones específicas ligadas al autoconsumo. Lo que ocurre es que la competencia para usar ese régimen sancionador en muchos casos es de las comunidades autónomas o es de la CNMC. También hemos obligado a que las distribuidoras destinen un porcentaje de sus inversiones a facilitar la integración de autoconsumo. Y les obligamos también a que tengan una línea de comunicación para que cualquier cliente en cualquier momento sepa en qué estado está su expediente de autoconsumo y no tenga que pasar por una centralita genérica. Nosotros hemos actuado donde podíamos: normativa básica, Ley del Sector Eléctrico, condiciones de contorno. Y ahora las comunidades autónomas y la CNMC tienen que aprovechar todo esto. De todos modos (y esto es más opinión personal, y no tanto propuesta de Gobierno), yo creo que esto es una cuestión de retribución de las distribuidoras. En el mercado libre, en cualquier sector, cuando tienes una empresa que no te va bien (o que no te da lo que tú quieres) pues te vas a otra. Te vas a donde te ofrecen el mejor precio para los mejores servicios. Y tú, como consumidor, puedes elegir. En el caso de las distribuidoras yo no puedo elegir. Bueno, pues es responsabilidad del regulador que la distribuidora tenga los incentivos adecuados para ir en la dirección que hemos decidido como política energética. En mi opinión tiene mucho sentido que la retribución de la distribuidora no tenga tanto que ver con cuánto hierro o cuánto cobre mete en los cables, sino qué resultados obtengo. Así que, si una distribuidora tiene muchas peticiones de autoconsumo que no tramita, pues eso tiene que verse reflejado en la retribución. Y viceversa: si hay una distribuidora en la que todo son facilidades, una distribuidora que dedica recursos, técnicos y humanos, para facilitar el autoconsumo, pues eso se tiene que ver favorecido. Insisto: no es este el momento de abrir eso, pero creo que es una reflexión que hay que empezar a hacer, y la CNMC, junto con el Gobierno, tendrán que tomar decisiones.

¿Cuántas comunidades energéticas están funcionando a día de hoy?
IDAE ha apoyado con ayudas a 74 comunidades energéticas. Y en la segunda ronda de ayudas, ahora, se han presentado otras 221, con proyectos ya concretos. Además, y eso nos llama mucho la atención, 214 entidades han solicitado ayudas para lo que hemos denominado Oficinas de Transformación Comunitaria, puntos de atención para apoyar a comunidades energéticas. No vamos a poder dar respuesta a todas. Porque nos han pedido más del doble del presupuesto del que disponemos. Teníamos 20 M€ y se han presentado peticiones por valor de casi 50. Pero eso demuestra que el apetito es enorme. Todo esto ha generado muchísimo interés y creo que tiene muchísimo recorrido.

¿Hace falta un registro de autoconsumo y un registro de comunidades energéticas?
Lo que no queremos es generar barreras adicionales. Es verdad que, desde el punto de vista del que toma decisiones, cuanta más información, cuanto más dato, mejor. Porque nos gusta tomar decisiones a partir de datos. O sea, que tener fuentes de información como los registros está bien, pero que eso no suponga ningún tipo de barrera. De cualquier manera, las distribuidoras tienen que saber dónde tienen autoconsumo instalado y están obligadas a reportar esa información al Gobierno.

El sector está muy preocupado también con el descenso de la demanda. ¿Qué se ha hecho ya y qué se puede hacer para que la demanda crezca?
Hay que electrificar usos. Eso está claro. Entendemos que hay tres vías que van a ayudar en la electrificación, que es además sustitución de combustibles fósiles: el vehículo eléctrico, la electrificación de las demandas térmicas (hemos ido mejorando durante esta legislatura tanto el Código Técnico de la Edificación como el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios para reforzar las exigencias de renovables en aportación térmica en edificios, y eso pasa muchas veces por la bomba de calor, luego electrificación) y la electrólisis para fabricar hidrógeno (y ahí nuestra apuesta es también muy clara). Y todo eso hay que complementarlo con almacenamiento y con gestionabilidad.

¿Por qué no ha avanzado tanto el almacenamiento como la eólica o la fotovoltaica?
La normativa del mercado eléctrico europeo consideraba, considera, que las señales de mercado tenían que ser suficientes. Es decir, que, teóricamente, si tú a mediodía tienes precios casi cero porque te sobra fotovoltaica, pero a las nueve de la noche tienes precios de 200 €/MWh, pues eso... en teoría... tiene que servir de incentivo para que alguien instale almacenamiento y entonces arbitre y ofrezca servicios al sistema y demás.

Pero eso no está sucediendo.
Así es. Y estamos viendo que hacen falta otro tipo de señales, como son los mecanismos de capacidad (u otro tipo de instrumentos). El problema es que la normativa europea contempla los mecanismos de capacidad como la última de la última de la última de las opciones. Entonces, ¿qué estamos haciendo? Uno: trabajando para poder contar con mecanismos de capacidad en España. Pero dos: defendiendo, en el marco de la reforma del mercado eléctrico europeo, que esa no tenga que ser la última de la última de las opciones.

Pero, ¿es posible o no es posible abrir una subasta de capacidad?
No, sin autorización de la Comisión Europea. Y es lo que estamos trabajando actualmente con la Comisión. Para entendernos: mañana no podríamos lanzar una subasta de capacidad.

¿Por qué no han sido traspuestas aún las directivas que afectan a las comunidades energéticas?
Cuestión de capacidad. Cuando llegamos no había ni una línea escrita del Pniec, faltaba todo el marco estratégico; y luego de inmediato llegó el Covid, y luego la recuperación postpandemia, y luego la guerra, con cuestiones como el mecanismo ibérico... ¿Y qué se priorizó? Pues al consumidor. Esa ha sido la prioridad absoluta. Ha sido una cuestión de capacidad. Eso sí: a la vez entendíamos (hemos entendido) que, con los programas de ayuda de los que hemos hablado, y con la normativa de autoconsumo aprobada en el 18, que permite el autoconsumo colectivo, ya había mucho recorrido para hacer comunidades energéticas. No es suficiente, por supuesto. Hay que seguir avanzando, y en ello estamos (acabamos de sacar a consulta pública el real decreto de comunidades). Pero ante la necesidad de priorizar... se priorizó la protección del consumidor, y que el sistema siguiera funcionando en pandemia, y las subastas... Se priorizó todo lo que sí ha salido. Ahora mismo la gente ya te dice por ahí que esto de la transición energética ya no tiene vuelta atrás. Bueno, pues eso no ha salido de la nada. Eso ha salido de todo ese trabajo que sí que hemos sacado adelante.

Si, tras el 23J, Joan Groizard siguiera al frente del IDAE, ¿cuáles serían las prioridades? ¿Qué haría en sus primeros cien días?
Uno: activar la Adenda, ese paquete extra del Plan de Recuperación que acabamos de solicitar a Bruselas, que lo que nos permite es más autoconsumo y más comunidades energéticas, y más hidrógeno renovable, y entrar además en un camino en el que no habíamos profundizado tanto hasta ahora: la fabricación, toda la parte de cadena de valor. Mil millones de euros de esa Adenda van destinados a cadena de valor de renovables, o sea, a que en España volvamos a fabricar paneles fotovoltaicos, y podamos reducir esa dependencia. Esa es la prioridad... Imprescindible. Y dos: a lo mejor en la parte más organizativa... seguir reforzando todo ese paquete de inversiones IDAE que comentábamos (hidrógeno en Mallorca, crowdfounding)... Reforzar ese IDAE ya no solo gestor de programas, que también, sino volcado además en esa otra misión.

Y para acabar... habemus POEMs.
Sí, tenemos Planes de Ordenamiento del Espacio Marítimo, lo que es una muy muy buena noticia, porque significa que el sector tiene claro dónde sí y dónde no va a poder desarrollar eólica. Ahora quedan los siguientes pasos, que queremos trabajar muy mucho, hacer muy participativos. Saldrá a consulta pública, cuando esté listo, el marco normativo que permita el acceso y conexión, las subastas, y la concesión, porque estamos hablando de dominio público marítimo terrestre. Todo eso se está trabajando a nivel técnico, saldrá a audiencia pública y, al final, se decidirá si esto va a precio, o si esto va a precio y tiene en cuenta otros criterios. Estamos viendo experiencias en otros países. ¿Qué es lo que queremos para la eólica marina? Obviamente, lo más competitivo en costes (porque no se trata de encarecer la factura eléctrica porque sí), pero también desarrollo industrial. Y también a nivel socioeconómico y ambiental... En fin, que lo que queremos son proyectos bien diseñados en lo técnico, en lo ambiental y en lo social.

Esta entrevista está incluida en la edición de papel (ER 223, verano -julio/agosto de 2023) de la revista Energías Renovables, que puedes descargar aquí

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Miguel
Pepe: Cuestión 1. Hay más gente que no ha votado al PP que gente que ha votado al PP. Cuestión 2. La gente que vota no necesariamente tiene entre sus prioridades las cuestiones energéticas. Considero simplista relacionar los resultados electorales con la política energética llevada a cabo durante los últimos años. .
Pepe
Por este mismo motivo la gente vota a quien ha puesto todos los palos en la rueda (o sea el PP) empezando por los que más se han beneficiado del trabajo de este Ministerio. España es así.
Josito
Solo una palabra: GRACIAS. Mucha clarividencia en sus ideas, y no me extraña que la CE les tome como referentes. Sería una verdadera pena que el nuevo gobierno se cargue todo esto, aunque algo ya ha avanzado.
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