entrevistas

Víctor Ramírez, Portavoz de la Plataforma México, Clima y Energía

“Estamos cerrando las puertas a las inversiones en energías renovables”

0
Hasta la llegada de Andrés Manuel López Obrador, el país norteamericano no dejaba de aparecer en las noticias como anfitrión de uno de los mercados más dinámicos en el concierto mundial de las renovables. Desde entonces –pronto harán dos años– el clima ha cambiado y la pandemia del Covid–19 aún lo ha empeorado. Víctor Ramírez, además de portavoz de la Plataforma México, Clima y Energía, es un acerado analista del entramado del negocio de las energías renovables de su país. Con él charlamos sobre la actualidad del sector y las claves de este incierto presente. (Publicado en el Número 195 - Octubre 2020)
“Estamos cerrando las puertas a las inversiones en energías renovables”
Víctor Ramírez, portavoz de la Plataforma México, Clima y Energía.

- ¿Qué es la Plataforma México, Clima y Energía?
- Es una unión de una serie de asociaciones, tanto de energías renovables como ambientalistas, que buscan que la transición energética se acelere en México, que se aplique el marco legal vigente y todo lo que ha sido producto de ello. Eso implica las subastas de energía que se han realizado, pero también dar cuenta de que hay un marco ávido de que haya cada vez más energías renovables. No es una asociación como tal porque no todo el tiempo sus integrantes coinciden en los puntos de vista. Cada uno en su momento va dando sus visiones de lo que esté sucediendo. Algunos acompañan algunas posiciones y otras no.

- ¿Quienes la conforman y desde cuándo?
- Entre otros, la Asociación Mexicana de Energía Eólica, la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica, la Asociación Mexicana de Energía Solar, World Wildlife Fund, Greenpeace y WRI México. Se formó el año pasado.

- ¿Tiene que ver que se haya conformado con cómo se ha ido moviendo el actual gobierno?
- Sin lugar a dudas, lo que veíamos es que hasta entonces había una transición energética rápida, podemos decir que hasta cierto punto exitosa y que el cambio de gobierno frenó de forma abrupta los procesos que estaban permitiendo la transición energética.

- Visto así, y que el presidente AMLO, como se le llama habitualmente, está por cumplir dos años de mandato ¿qué balance hace de su gestión energética?
- Bueno, el balance es que el mercado eléctrico está frenado, también, aunque no es un ámbito que me compete, el de la gasolina. No hay en este momento una serie de proyectos en el gobierno que pudieran satisfacer en el futuro, en los siguientes dos años, la demanda energética del país, entonces esto podría complicar de forma importante el desarrollo no sólo de la transición energética sino del sector energético como tal, y por lo tanto de la economía mexicana. La verdad es que es un balance bastante peligroso: no se han atendido algunos problemas que se conocían de la red eléctrica ya de antemano, las zonas que están saturadas, las interconexiones del norte o del noroeste del país con otras zonas del país, el problema de la falta de suministro eléctrico en Yucatán, por ejemplo, son algunos de los puntos importantes.

- No podemos dejar de mencionar la serie de directivas tomadas desde los órganos de administración referidos a la energía con la intención de paralizar plantas de energía renovables en fase de pruebas o por entrar en operaciones. ¿Cómo ha afectado eso al sector?
- Ese es un punto muy importante, yo creo que la parte más lamentable de lo que está sucediendo ahora es que las empresas en lugar de dedicarse a intentar cumplir con la ley, cumplir con sus obligaciones y a desarrollar proyectos, se han tenido que dedicar a defender los proyectos que ya habían cumplido con todo los pasos legales y ahora tienen que defenderlos debido a cambios de reglamento, que no son legales, en ordenamientos secundarios, y esa es la parte más lamentable.

- Tengo entendido que ha habido amparos judiciales que han favorecido a las empresas.
- Sí las han favorecido en el aspecto de que esas disposiciones del gobierno están suspendidas, todos y cada uno de esos actos tienen una suspensión definitiva. Esto no quiere decir que ya haya un amparo, sino que el Poder Judicial determinó que, en lo que resuelve la demanda de amparo, los actos reclamados están suspendidos, entonces esto puede ser indefinido, y sí, todos los actos que han iniciado tanto el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) como la Secretaría de Energía (Sener), incluso la propia Comisión Reguladora de Energía (CRE), están suspendidos hasta que se determine si el amparo procede o no.

- ¿Las plantas que estaban por entrar en conexión finalmente han podido hacerlo?
- Han tenido que cumplir con lo que los calendarios decían y han tenido que obedecer el amparo, y realizar las pruebas y las interconexiones.

- ¿Están inyectando a la red, entonces?
- Sí, al menos legalmente ese acuerdo del Cenace está suspendido y han tenido que hacer las pruebas preoperativas para la entrada en operación comercial de estas empresas. De hecho, la propia generación de energía por privado a la que más beneficia es a la CFE, que tiene ahorros por recibir esa energía.

- Desde la CFE se afirma que eso no es así.
- La verdad es que no han podido sostenerlo, y los propios números oficiales dicen claramente que el costo de energía para CFE es mucho más barato comprándosela a privados que comprándosela a ella misma. Y cuando digo más barato es que los costos de energía de CFE rondan entre los 850 y 2.800 pesos contra 375 pesos de los privados.

- Bueno, recuerdo cuando en las subastas de energía se consiguieron precios muy bajos.
- Sí, llegó a ser la energía más barata del mundo. Primero fue una planta solar y luego fue una eólica. De hecho, en la eólica sigue siendo el costo más barato del mundo.

- Una de las explicaciones de por qué actúa así el gobierno de AMLO es que tiene más que ver con lo ideológico que con lo técnico. ¿Es así?
- Yo creo que tiene que ver con un asunto ideológico de estatismo, de que es el estado el que tiene que generar todo y el que tiene que llevar a cabo toda la cadena de valor del sector energético, y va muy por encima de pensar en un mercado eléctrico dinámico, de un mercado eléctrico sano y barato, lo que se está buscando es un asunto ideológico. Cualquiera que pensara que quiere tener energía más barata debería ser pragmático y decir “de donde venga la energía la voy a obtener”. Y no, creen que el Estado tenga que ser el proveedor y que es la única forma segura de tener energía. El presidente dice que esa es la forma de tener autonomía, de tener soberanía. Ellos ven la soberanía como lo indispensable, cuando cualquiera de nosotros pensaríamos que lo que requerimos en realidad es seguridad, disponibilidad y que tengamos energía más barata. El problema es que esa cuestión ideológica va a generar un incremento, un fuerte costo de la energía para el consumidor, ya sea individual o industrial, y además va a espantar la inversión, inversión que dadas las condiciones actuales por la pandemia de Covid cualquiera país estaría interesado en recibirla y aquí le estamos prácticamente negando la entrada.

- Esto nos lleva a la cuestión de la refinería de petróleo de Dos Bocas, que se dice brindará soberanía energética.
- Esa es otra parte muy interesante. Para conseguir la soberanía energética se hace una obra para un tipo de insumo que parece que se está acabando en el mundo, la tendencia es que en algunos años el consumo de los fósiles irá a la baja y tú estás construyendo para abastecerte de esa gasolina que cada vez más se ve que se irá consumiendo menos. Dos puntos aquí: si la soberanía es una refinería estamos un poco fritos, además de que es el peor lugar para construir una refinería, y en segundo lugar no ven que el mundo va hacia la electrificación total.

- El director de la CFE, Manuel Bartlett, sostiene que las plantas renovables no pagan el peaje de transmisión, lo que termina siendo, según Bartlett, carreteras libres. ¿Hay algo que no se está pagando? ¿Por qué dice esto?
- Hay una confusión ahí, y lo que este gobierno ha hecho es meter todo en una sola canasta, y juzgarlo desde allí. Antes de la modificación constitucional en materia energética, a finales del siglo pasado y primera década de este, se creó un modelo: como el Estado no tenía para invertir y crear las nuevas plantas de generación que necesitaba para abastecer la demanda de la industria, se permitió a los industriales generar energía y a cambio de eso pagaban un porteo por esa energía. Es decir, la generabas en un lugar, la consumías en el otro, y pagabas una tarifa de transmisión. Como además era necesario incrementar la capacidad de generación por medio de fuentes renovables y no había ni el recurso para construirlas, pero tampoco las líneas de transmisión necesarias para llevar la energía de donde se podía generar a los lugares de consumo, se abrieron temporadas que permitieron la inversión en transmisión de parte de los privados que se la donaban a CFE y, en la tarifa de transmisión, a estos generadores ya no se les cobraba el costo de inversión, que ya lo habían hecho de antemano, sino que sólo se les cobraba el costo de operación y mantenimiento. Estas tarifas preferenciales –que no subsidiadas– es a lo que se refiere el director de CFE, pero lo que no dice es que estas empresas pagaron cantidades bastante importantes para reforzar y ampliar la capacidad de generación de CFE en la década pasada.

- ¿Son sólo declaraciones o esto ha significado algún tipo de acción concreta?
- Son declaraciones cuyo efecto fue un cambio en el esquema tarifario, más bien en los costos de la tarifa de transmisión que realizó la CRE hace unos meses, los privados que se vieron afectados presentaron demandas de amparo y también eso está judicializado y frenado.

--

“El autoconsumo es el único subsector del sector energético mexicano que hasta ahora no ha sido afectado por la pandemia”

- En algún momento el autoconsumo fue muy importante en México, ¿cómo está actualmente?
- Sigue creciendo, no al ritmo que estaba antes, porque también la gente que opera por el autoconsumo es víctima de la recesión económica que está generando la pandemia, un asunto mundial. Pero diría que es el único subsector del sector energético mexicano que hasta ahora no ha sido afectado, o no parece haber sido afectado. La generación distribuida, los generadores exentos para autoconsumo, siguen creciendo tal vez a un ritmo un poco aletargado por la situación económica; es decir, sigue creciendo pero no creo que lo haga al grado que pudo hacerlo el año pasado, porque no hay solvencia, pero seguirá creciendo porque tiene una lógica más que de inversión, de ahorro: seguir pagando energía eléctrica por unos años pero después dejar de pagar.

- ¿Esto tiene que ver con determinados grupos sociales o se está, digamos, democratizando?
- No se puede democratizar mucho, porque a los 4,3 millones de usuarios que sí les parece lógico instalar paneles solares y tener autoconsumo son los que no tienen tarifa subsidiada; básicamente estamos hablando de grandes consumidores residenciales, de consumidores en tarifas comerciales o industriales. Los 40 millones de usuarios de suministro básico  residenciales tenemos un subsidio que no nos compensa; yo debería pagar sin subsidio cerca de 600 pesos bimestrales de energía eléctrica y pago alrededor de 200.

Añadir un comentario