eduardo collado

Universitarios y energías renovables

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Yo tengo la suerte de que, además de ser un convencido de las múltiples ventajas de las energías renovables y del futuro que se las augura dentro del mix energético de todos los países del mundo, colaboro además en su difusión impartiendo la enseñanza de estas energías en la Universidad, en asignaturas de Ingeniería y Medio Ambiente, además de en másteres específicos sobre energías renovables.

Me encanta ver la actitud proactiva de los estudiantes, cuando se les detallan todas las ventajas de cada una de las tecnologías y se les habla de sus futuros desarrollos. También me sorprendo cuando al contarles todos aquellos temas que en relación a España tienen que ver con el fracasado desarrollo de los últimos años, de los cambios regulatorios acaecidos, de la retroactividad de los mismos, de la inseguridad jurídica, de las denuncias de los productores ante estamentos nacionales e internacionales, y otros temas conexos, no solo se sorprenden sino que se indignan. Su sorpresa tiene mucho que ver con lo que la lógica de una mente no contaminada no puede comprender, ya que piensan que si las energías renovables colaboran al bien común, nadie debería poner palos en las ruedas para su desarrollo y, además, tampoco entienden como pueden existir grupos de presión que las criminalicen.

También les es difícil entender por qué, viviendo en un país con los magníficos recursos renovables de los que disponemos en España, las energías renovables no se estén desarrollando aquí de una forma decidida, por lo que su futura actividad laboral, al menos a corto y medio plazo, está abocada a realizarse en otros países más proclives a su desarrollo. Sin tener en cuenta, además, que esto puede dar lugar a una deslocalización total, ya que es necesario para evitarlo que se mantenga también en España este tipo de actividades, con el know how y la más que necesaria I+D+i.  

Los que ya llevamos un tiempo en este sector ya estamos en parte con la mente contaminada, y en algunos casos hemos llegado a justificar algunas de las acciones realizadas en mayor o menor medida. Pero si además no somos de formación jurídica, lo normal es que no nos alcance la mente a comprender las diferencias, por ejemplo, entre la retroactividad propia e impropia, por poner un ejemplo más que conocido por todo este mundo renovable.

Debemos aprender de esos estudiantes y recuperar el sentido común puro, la ilusión de cómo debe de ser el futuro energético, colaborando en la difícil tarea de tener una mayor independencia energética, con menos energías contaminantes, convenciendo a todos los estamentos de este país de que nuestro futuro energético hay que planificarlo con mucho tiempo (15 o 20 años), y que las energías renovables tienen que jugar un papel fundamental.

Como ejemplo, decir que es muy difícil explicar a un estudiante que alguien que genere su propia electricidad y la autoconsuma instantáneamente, debe pagar un impuesto al sol por estar conectado a la red eléctrica, por un importe casi tan alto como lo que cuesta producir esa electricidad que no va a pasar por la red. Por lo tanto, señores, recuperemos la cordura y volvamos a pensar como los estudiantes, que todavía gozan de un sentido común sin contaminar, sin prejuicios y sin intereses de ningún tipo.

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internete
No somos adultos: SOMOS ADULTERADOS!!! (Por suerte algunos conservamos la sensatez y un puntito importantísimo de sana inocencia...)