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Melocotones, fresas y kiwis, tres frutas para producir dos biocombustibles: biometano y bioetanol

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Las conclusiones de las primeras jornadas sobre bioenergía del proyecto europeo Remar (Red de Energía y Medio Ambiente), celebradas a principios de octubre en el Cener, muestran las diferentes líneas de investigación y comercialización que abarca, desde las experiencias con cultivos herbáceos y chopos al aprovechamiento de residuos de melocotones, fresas y kiwis para producir biometano y bioetanol. El proyecto Remar está cofinanciado por el programa Interreg de la Unión Europea y tiene como misión crear una red transfronteriza que permita potenciar las acciones llevadas a cabo en los campos de la energía y el medio ambiente dentro de las regiones de Aquitania (Francia), País Vasco, La Rioja y Navarra. El Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), partícipe de la iniciativa, albergó en su sede de Sarriguren (Navarra) unas jornadas (1 y 2 de octubre) que sirvieron para dar a conocer e intercambiar experiencias en torno a la bioenergía, incluyendo cuestiones prácticas sobre la producción, la logística y el aprovechamiento energético de la biomasa.

De esta manera, hubo oportunidad de conocer, de la mano del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria, el proyecto Dovarec, en el que también trabaja el Cener y el Centre Technologique en Environnement et Maitrise des Risques de Francia. En Dovarec se analizan las posibilidades de valorización de los residuos de frutas de la industria agroalimentaria. Según explican desde el Cener, “el proceso de valorización incluye su doble aprovechamiento como fuente potencial de ingredientes funcionales (compuestos de alto valor añadido, para su posterior aplicación en la industria alimentaria, cosmética o farmacéutica) y biocombustibles, ya sea gaseoso (biometano) y/o líquido (bioetanol)”. Entre los residuos analizados en este proyecto destacan los de las variedades de melocotón, fresa y kiwi, que en Navarra y Aquitania suman una producción de 20.150 toneladas anuales.

Otros candidatos: chopo, miscanto, avena, sorgo…
Éste fue uno de los muchos trabajos e investigaciones que se presentaron en Sarriguren. Entre ellos está otro proyecto, Regix (Rendimiento agronómico de los cultivos energéticos en diversos medios), liderado por el Instituto Francés del Vegetal y con intercambio de experiencias con el Instituto Técnico de Gestión Agraria de Navarra (ITGA) en torno a cultivos energéticos herbáceos, como miscanto, avena, triticale, sorgo y panico (Panicum virgatum). También se mostraron las posibilidades de producción de biomasa a partir del cultivo del chopo en corta rotación por parte de la empresa Biopoplar Ibérica.
 
Siguiendo con la cadena de suministro, la empresa Trabisa presentó sus equipos de recogida, compactación, trituración y clasificación, y el Cener la tecnología de torrefacción, una de las más novedosas para la producción de biocombustibles sólidos de alta calidad, y para la que el centro dispone de una planta piloto. Por último, en el apartado dedicado a las posibilidades de aplicación de la biomasa, la española Nova Energía y la francesa Cofely destacaron en las relacionadas con la generación de calor. Dentro de las aplicaciones eléctricas, la empresa Guascor presentó su tecnología de gasificación para la generación de gas de síntesis como combustible, que ya se encuentra en fase de comercialización.

Más información:
www.redremar.com
www.cener.com

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