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Álamos transgénicos responden bien en el laboratorio como cultivos energéticos, pero no en el campo

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Investigadores de las universidades de Málaga y Pública de Navarra han obtenido en el laboratorio resultados positivos con el álamo para el desarrollo de cultivos energéticos más eficientes. Los álamos se han modificado genéticamente incorporando “el regulador transcripcional del pino”, lo que ha permitido incrementar en más de un 20 por ciento la altura y el número de hojas. El resultado no ha sido el mismo en condiciones naturales, al no contar con el aporte necesario de nitrógeno en el suelo.
Álamos transgénicos responden bien en el laboratorio como cultivos energéticos, pero no en el campo

Diferentes especies de álamos entran y salen de los laboratorios de numerosos centros de investigación con el objetivo de lograr un mayor rendimiento como cultivo energético. Proyectos europeos como Multibiopro, españoles como Pelet In y líneas de investigación del Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas (CBGP UPM-INIA) son un ejemplo.

Precisamente, en el trabajo del CBGP se avanzaba que es posible aumentar la producción de biomasa de una plantación forestal, álamos incluidos, mediante la modificación de genes responsables del desarrollo de ramas. Ahora, el de los investigadores de las universidades de Málaga (UMA) y Pública de Navarra constata este mayor rendimiento y lo cuantifican.

Álamos modificados genéticamente con transcriptores de pinos
“Detectamos que los árboles que sobreexpresaban un factor de transcripción en el laboratorio incrementaban en más de un 20 por ciento la altura y el número de hojas, así como mejoras en la captación de nutrientes, reflejado en su alto contenido en carbohidratos y en el grosor de sus troncos”, explica la profesora Concepción Ávila, investigadora de la UMA y responsable del estudio.

El “factor de transcripción” se refiere a que el álamo se ha modificado genéticamente al incorporar el regulador transcripcional de pino (denominado PpDof5) sobre el metabolismo de carbono y nitrógeno del primero, tanto en condiciones de laboratorio, como en las naturales de campo. Pero el 20 por ciento no se ha conseguido en condiciones naturales.

Pistas para el futuro: mejorar la absorción y metabolismo de nutrientes nitrogenados
El estudio, publicado en la revista Plos One, advierte que “en el terreno de plantación se extrajeron valores de nitrógeno hasta doce veces inferiores a los del laboratorio”. “El factor de transcripción es relevante para el crecimiento y desarrollo de los árboles, pero siempre y cuando la disponibilidad de nitrógeno en el suelo sea suficiente”, concluyen en la investigación.

Desde el mismo equipo adelantan que “uno de los posibles objetivos para aumentar la producción de biomasa en especies como el álamo podría ser el de mejorar la absorción y el metabolismo de nutrientes nitrogenados para un uso más eficiente de los mismos”.

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