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"Ninguno de los sistemas de certificación de aceite de palma ha ralentizado la deforestación"

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La Fundación Changing Markets, que elabora informes y presta apoyo a ONG en torno al impacto ambiental y social de mercados y empresas, ha publicado hoy mismo un estudio que cuestiona la certificación que garantiza la sostenibilidad de productos textiles, pesqueros y elaborados con aceite de palma. Sobre estos últimos concluye que “ninguno de los sistemas de certificación investigados ha ralentizado la deforestación, el drenaje de turberas o la pérdida de biodiversidad”. Añade que eliminar usos no esenciales del aceite de palma, citando expresamente al biodiésel, sí reduciría estos impactos.
"Ninguno de los sistemas de certificación de aceite de palma ha ralentizado la deforestación"

“La contribución general de la certificación a la creación de un mundo más sostenible es minúscula”. Esta es una de las principales conclusiones generales del informe elaborado por Changing Markets, que también sostiene que muchos sistemas carecen de transparencia y se utilizan como tapadera, lo que dificulta aún más la labor de las ONG y los académicos a la hora de cuestionar la sosteniblidad de ciertos productos y empresas”.

Pero va más allá, y afirma que “algunos sistemas de certificación ocasionan daños activamente, bajando el listón a fin de poder certificar volúmenes de producto más elevados”. Y aquí entran los referidos al aceite de palma, y más concretamente a la Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO): “los sistemas implantados por los gobiernos de Malasia e Indonesia son un esfuerzo para pintar de verde al sector, permitiendo la expansión a nuevas zonas, lo que representa una carrera hacia el abismo”.

Segundo toque de atención de relieve a los esquemas de certificación
“Ninguno de los sistemas de certificación investigados ha ralentizado la deforestación, el drenaje de turberas o la pérdida de biodiversidad”, recoge en el informe de Changing Markets. Aunque estiman que “el aceite de palma está presente en la mitad de los productos que se venden en los supermercados”, quien se lleva la peor parte de la crítica y petición de restricciones a su uso es el biodiésel.

No es la primera vez que se cuestionan en bloque estos esquemas de certificación de biocarburantes. Ya lo hizo en julio de 2016 el Tribunal de Cuentas Europeo con los que puso en marcha la Comisión Europea, concluyendo que “no se garantizó el cumplimiento de los requisitos medioambientales” y no se tuvo en cuenta “el efecto de los cambios en el uso del suelo”.

“Reducir los usos no esenciales del aceite de palma”
Ahora Changing Markets asegura que “la medida más importante e inmediata es reducir la demanda de aceite de palma, centrándose en usos industriales no esenciales de la misma”. A continuación, añaden que “la eliminación de la política de biocarburantes de la UE llevaría a un alivio significativo de la presión para convertir nuevas áreas de bosque en cultivos”.

Recientemente, la RSPO lanzó una advertencia sobre el freno al cultivo del aceite de palma, tras conocer que Islandia eliminará este mismo año esta materia prima de su producción nacional: “hay que informar a los consumidores que estas palmeras producen de cuatro a diez veces más aceite por hectárea que cualquier otro cultivo oleaginoso. Por lo tanto, eliminar el aceite de palma podría llevar al uso de más tierras con mayores riesgos de deforestación”.

Prohibición del biodiésel “sin arrepentimiento”
En España, altamente dependiente de la producción y consumo de biodiésel e hidrobiodiésel con aceite de palma, la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA Biocarburantes) ha advertido en varias ocasiones sobre las consecuencias nefastas que ocasionarían decisiones como la planteada por Changing Markets o el propio Parlamento Europeo, que también pide la supresión.

Según el último Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España de APPA, de los 4.059 empleos que genera el sector de los biocarburantes en España, 2.777 pertenecen a la industria del biodiésel. Pero el peso de este último se nota más en la contribución al PIB en 2016, ya que de los 587,8 millones de euros del sector, 504.7 millones proceden del biodiésel.

Sin embargo, desde Changing Markets consideran que cualquier recorte a este tipo de biocarburante abastecido con aceite de palma se puede hacer "sin arrepentimiento". En este caso echan mano de los informes de Transport & Environment, para apostillar que “se ha demostrado ampliamente que este biodiésel tiene emisiones de gases de efecto invernadero muy significativas en comparación con los combustibles fósiles”.

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Joaquín Soto
Acá en mi país el incremento en la producción de aceite de palma, se ha visto desde unos años atrás, las certificaciones que poseen parecen responder a una producción responsable, como lo vemos acá en este articulo http://www.revistagerencia.com.gt/naturaceites-naturalmente-responsables/ La expansión de producción se puede ver en la inauguración de la nueva planta de producción un tiempo atrás https://eegsa.com/noticia/NaturAceites-inaugura-planta-extractora/ ¿Ustedes creen que la producción de aceite de palma debería tener regulaciones más fuertes y velar por que se respete el ambiente de forma más rigurosa?