biocarburantes

Acusan a la UE de falta de transparencia y barajar datos erróneos para recortar el uso de biocarburantes

0
El Impact Assessment Institute, encargado de analizar la base científica de determinadas decisiones políticas, y The Conversation, portal creado por periodistas científicos que supervisan el rigor de informaciones y normativas, concluyen en sendos estudios que la Comisión y el Parlamento europeos manejan datos erróneos para limitar el uso de los biocarburantes de cultivos. Para el primero, las carencias encontradas para calcular los parámetros macroeconómicos, el cambio indirecto del uso de la tierra y los efectos de las políticas de combustibles alternativos hace que las propuestas de la CE aparezcan “socavadas por la falta de transparencia y suposiciones no fundamentadas”.

Acusan a la UE de falta de transparencia y barajar datos erróneos para recortar el uso de biocarburantes
Momento de la última reunión de la Mesa Redonda pora la Sostenibilidad del Aceite de Palma

El “toma y daca” anunciado aquí de cara a la aprobación de la nueva directiva europea de energías renovables, y en concreto la incorporación de biocarburantes en el transporte, no cesa. Hasta la industria del aceite de palma, junto a algunas ONG, rescatan como nueva una alianza para salvar al orangután de la deforestación en la isla de Borneo (Pongo Alliance) que ya fue presentada en 2015 y cuestionada en 2016 por su lento progreso.

Pero las dos informaciones más relevantes provienen del Impact Assessment Institute (IAI) y de The Conversation. En un estudio de 51 páginas el primero afirma haber examinado con detalle las evaluaciones de impacto que acompañan a la propuesta legislativa de la CE. Su conclusión es que “la falta de disponibilidad para su escrutinio de los modelos utilizados para calcular los parámetros macroeconómicos, el cambio indirecto del uso de la tierra y los efectos de las políticas de combustibles alternativos es muy grave, socavando la legitimidad de los resultados”.

Critican los recortes a todos los biocarburantes con independencia de sus emisiones
Aunque se hace una aproximación global a la propuesta general de modificación de la directiva de energías renovables, el estudio se centra principalmente en la bioenergía, y más en concreto en los biocarburantes. “Se asume la política de limitar los basados en alimentos sin apoyarse en análisis ni distinguir entre las emisiones reales de gases de efecto invernaderos de los diferentes biocarburantes, incluidas las del cambio indirecto del uso de la tierra”, afirman.

La acusación más directa que realiza el IAI a la CE es la de falta de transparencia: “los modelos en los que se basa la política energética y climática de la UE deben ponerse a disposición del público y someterse a una revisión por pares para dar confianza a las partes interesadas”.

Revisión de la deforestación achacada a la agricultura
El artículo escrito por periodistas de The Conversation concreta su crítica en la resolución del Parlamento Europeo del pasado mes de abril en la que se solicita que se restrinja paulatinamente el uso del aceite de palma como materia prima para la fabricación de biodiésel.

En concreto, cuestiona el porcentaje de deforestación que se achaca en dicha resolución a las plantaciones de palma aceitera, cifrado en un 40 por ciento. Aquí también, de partida, se cuestiona lo difuso de las fuentes que, por un lado, ni se mencionan al afirmar que “el 73 por ciento de toda la deforestación mundial es causada por la roturación de tierras para destinarlas al cultivo de materias primas agrícolas”; y, por otro, en la cifra del 40 por ciento, que “se cita como originaria de un informe técnico de 2013 que sigue a un estudio encargado por la Comisión Europea realizado por tres consultores privados”.

La palma es responsable del 2,3 por ciento de deforestación, no del 40 por ciento
El artículo analiza los datos de este último estudio, en el que se afirma que la principal causa de deforestación mundial es la transformación en cultivos (29 por ciento) y en tierras de pasto para el ganado (24 por ciento). Recuerdan también que el mismo estudio reparte la carga de los cultivos de la siguiente manera: soja (19 por ciento), maíz (11), palma aceitera (8), arroz (6) y caña de azúcar (5).

Para los firmantes del artículo de The Conversation, “de acuerdo con estos datos, las plantaciones de aceite de palma representan sólo el 8 por ciento de la deforestación atribuida a los cultivos agrícolas. En total, esto representa el 8 por ciento del 29 por ciento, o lo que es lo mismo, el 2,3 por ciento (5,6 millones de hectáreas sobre 239 millones) de bosques perdidos entre 1990 y 2008.”

Sólidos argumentos para diseñar políticas sólidas
Alegan que muy posiblemente el error de responsabilizar del 40 por ciento de la deforestación mundial a la palma aceitera provenga de los datos de Indonesia, donde se perdieron 25 millones de hectáreas de bosques, de los cuales 7,5 millones se destinaron a la producción agrícola. De ellos, 2,9 millones corresponden a plantaciones de palma aceitera, alrededor del 40 por ciento.

La información de The Conversation no niega el paulatino incremento de la deforestación en Indonesia y Malasia, debida en parte a plantaciones de palma. “Frente a los países productores que defienden la producción a cualquier coste, al considerarla un vector importante para el desarrollo económico y la erradicación de la pobreza rural, la Unión Europea, antes de diseñar sus políticas, debe construir un sólido argumento que tome en cuenta todas las causas de deforestación”, apostillan.


Añadir un comentario