panorama

0
El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ministerio de Economía y Competitividad) presentó en junio el estudio ‘Análisis de la situación de las Energías Renovables en España. 2016. Perspectivas a 2020’, que incluye un exhaustivo repaso de la situación de las renovables y valoraciones sobre el cumplimiento de los objetivos de renovables para cumplir con el 20-20-20 para el año 2020. Hoy ha tenido lugar en el salón de actos del Ciemat, en su sede madrileña, una jornada de difusión de los resultados.
Una foto de las renovables en España

El estudio del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), ha sido elaborado, por segundo año consecutivo, por dos expertos con una amplísima trayectoria en el sector: Enrique Soria, responsable de la División de Energías Renovables del Ciemat, y Cayetano Hernández, antiguo director de Energías Renovables del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).   

El informe reúne en un documento los datos sobre la evolución de las energías renovables en España, con mayor detalle en el caso de las aplicaciones térmicas. La publicación recupera de alguna manera los informes que, desde la Administración, se publicaban regularmente en años anteriores.

En la jornada del 7 de septiembre se buscaba un foro de difusión de los resultados, pero también de reflexión sobre la situación de las energías renovables en nuestro país.  La jornada  reúne a diferentes organizaciones empresariales del sector: Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), Asociación al Servicio de la Investigación y la Tecnología (ASIT), Asociación Empresarial Eólica (AEE), Asociación Española para la Promoción de la Industria Termosolar (Protermosolar) y Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

Recordemos que los objetivos del 20-20-20 implican la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% respecto a los niveles de 1990; el aumento en un 20% de la eficiencia energética; y conseguir que las renovables aporten el 20% del consumo de la energía final bruta para el año 2020. Pues bien, según datos de Eurostat y el Ministerio de Energía, en 2015, se había llegado al 16,4% con fuentes renovables.

Las principales consideraciones que Soria y Hernández apuntan sobre la consecución de objetivos pueden resumirse así:
• Transporte: teniendo en cuenta que la situación en el año 2016 era del 4,1% de penetración de los biocombustibles y que el objetivo para 2020 supone llegar al 8,5% se deberán implantar medidas concretas para fomentar este sector.

• Usos térmicos: en el área de biomasa, se pueden destacar los avances en el uso de estufas de pellets y calderas de biomasa. Se deberá continuar e incrementar las ayudas financieras y de subvención a la biomasa térmica. En el área solar térmica, será muy difícil conseguir los objetivos a 2020. Se requerirán enérgicas medidas tanto en la normativa como en las líneas de financiación y subvención. En geotermia se ha producido un fuerte incremento de instalaciones, pero se deberán implementar medidas de ayudas financieras y normativas. Para estos sectores térmicos mencionados se debería implantar un registro de instalaciones que permitiese un mayor conocimiento de las tecnologías y un mejor seguimiento de las instalaciones.

• Generación eléctrica: la línea mostrada con las nuevas adjudicaciones de potencia eléctrica permiten un alto grado de optimismo para el cumplimiento de objetivos. Se deberán planificar las subastas iniciadas en los años 2015, 2016 para poder conseguir los objetivos en el año 2020.     

El estudio se articula en tres apartados. En primer lugar aborda una descripción detallada de la situación global en España de las energías renovables, con mayor detalle en el caso de las aplicaciones térmicas. La publicación recupera de alguna manera los informes que, desde la Administración, se publicaban regularmente en años anteriores. En este apartado se distingue la situación en energía primaria, energía final y consumo final bruto, indicando en cada caso los porcentajes de participación de las energías renovables. Y cómo se distribuyen por comunidades autónomas.

En segundo lugar, se realiza un análisis detallado del cumplimiento de los objetivos indicados en el Plan de Acción Nacional de Energías Renovables (Paner), documento vigente que los Estados miembros debían realizar para dar cumplimiento a la directiva comunitaria. En este capítulo se detalla la situación de los biocarburantes, la energía solar térmica, la biomasa térmica, la geotermia, así como la situación de las renovables en la generación de electricidad (hidráulica, eólica, solar fotovoltaica,  termosolar…).  

Finalmente, en un tercer apartado, se realizan unas consideraciones finales en la que se indica qué hacer para alcanzar el objetivo del  20% de contribución de las energías renovables para el año 2020.

Aportación de las renovables
La aportación de las fuentes renovables al sistema energético español durante el año 2016 fue:
a) Energía primaria: las renovables aportan un 14%.
b) Energía final: el consumo de energía final en España durante el año 2016, fue de 85.874 ktep (miles de toneladas equivalentes de petróleo). Las energías renovables aportan el 15,9%, más que en 2015.
c) Generación eléctrica: las renovables suministran un 38,1%, más que ninguna otra fuente.
d) Energía final bruta: según los últimos datos las renovables en el año 2015 aportaron 16,4%.

Por comunidades autónomas Castilla y León gana en eólica e hidráulica, Castilla–La Mancha en fotovoltaica, y Andalucía hace lo propio en termosolar, biomasa y solar térmica.

De cara al 2030, la Unión Europea está elaborando una directiva donde se proponen los objetivos de alcanzar el 27% de energías renovables, el 40% de reducción de emisiones con respecto a 1990, el 27% de incremento de la eficiencia energética y el 10% de interconexiones eléctricas. Todos los países miembros deberán elaborar planes de Energía y Clima. España, por ejemplo, tendrá que entregar un primer borrador a primeros de 2018 que, según los autores de este informe del Ciemat, debería tener en cuenta a todos los sectores implicados: financieros, empresariales, de investigación, administración autonómica y local, sectores políticos, etc”. Ese borrador también debería “destacar el papel activo de la ciudadanía en el nuevo panorama energético”.

Energías Renovables publica en su número de septiembre en papel un amplio reportaje sobre el informe.

Añadir un comentario