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DEL CARBÓN Y LA TRANSICIÓN JUSTA

¿Qué están planeando hacer realmente con el carbón los países de la UE?

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Un informe presentado hoy por Ember y la Red de Acción por el Clima (Climate Action Network, CAN) revela que, si no se reforma, el Fondo de Transición Justa de la UE va a recompensar a los países más rezagados en acción climática a expensas de países con planes más ambiciosos y compatibles con el acuerdo de París. Según las conclusiones del informe, casi dos tercios del Fondo irán a los siete países que no planean eliminar el carbón para 2030, perjudicando con ello a los países que sí están en camino de lograrlo, caso de España.
¿Qué están planeando hacer realmente con el carbón los países de la UE?

Los Planes Nacionales de Energía y Clima (PNE) definitivos muestran que 11 de los 18 países carboníferos de la UE no tienen un plan compatible con el Acuerdo de París para eliminar el carbón para 2030, según el informe Just Transition or Just Talk, publicado hoy por Ember and Climate Action Network (CAN) Europe.

Según el análisis de las dos organizaciones, Bulgaria, Croacia, la República Checa, Alemania, Polonia, Rumania y Eslovenia no tienen previsto eliminar el carbón para 2030. Las previsiones son que la capacidad total de carbón instalada en estos siete países caiga sólo un 42% en la próxima década. De hecho, se espera que después de 2030 haya en funcionamiento 52 GW en centrales de carbón, la mayoría (~90%) en Chequia, Alemania y Polonia.


Otros cuatro países planean eliminar gradualmente el carbón para 2030 pero con un aumento significativo del gas fósil: Grecia, Hungría, Irlanda e Italia. Solo siete países están en camino de eliminar el carbón para 2030, sin un aumento significativo del gas fósil: Dinamarca, Finlandia, Francia, Holanda, Portugal, Eslovaquia y España.

Urge reformar el Fondo
Como parte del Acuerdo Verde, la Comisión Europea ha propuesto un Fondo de Transición Justa,  por un valor de hasta 40.000 millones de euro,  para apoyar a las regiones de la UE más afectadas por la transición a una economía de bajo carbono. El nuevo informe de Ember y CAN muestra que, si no se reforma, este Fondo corre el riesgo de recompensar a los rezagados del clima a expensas de los países con planes ambiciosos y compatibles con París para sus regiones carboníferas.


Con arreglo a la metodología de asignación existente ahora, casi dos tercios del Fondo se destinarán a los siete países que no tienen previsto eliminar el carbón para 2030, grupo en el que se encuentran Bulgaria y Polonia, que planean, además, una importante expansión del uso del gas fósil. Otros cuatro países que prevén prescindir de las centrales de carbón en 10 años pero con un aumento también significativo del gas fósil recibirán más del 10% del Fondo si se mantiene como está.


El informe llega un par de días antes de la votación del pleno del Parlamento Europeo sobre el Reglamento del Fondo de Transición Justa. Tanto en el pleno como durante las negociaciones del tripartito, que se espera empiecen a continuación, dos de los principales temas a debatir serán la posible inclusión de exenciones para el gas fósil y la distribución del Fondo.

Como recuerdan los autores del informe, "para cumplir los compromisos de la UE en virtud del Acuerdo de París y limitar aumento de la temperatura mundial a 1,5°C, todos los países de la UE deben eliminar gradualmente el carbón para 2030, y hacer la transición directa a la electricidad limpia sin aumentar el uso de otros combustibles fósiles,  caso del gas fósil".


Charles Moore, jefe del programa europeo de Ember, cree, sin embargo, que la mayoría de los países carboníferos de la UE no están preparados para una transición justa: " O bien no tienen planes para dejar el carbón para 2030 o bien planean cambiar el carbón por gas fósil, otro callejón sin salida si la UE pretende cumplir con el Acuerdo de París", dice.  "Ahora es el momento de apoyar a las regiones carboníferas para que puedan hacer realmente una rápida transición energética. Pero el Fondo para la Transición Justa parece estar preparado para recompensar la inacción en lugar de la verdadera ambición climática", añade.

"La transición significa el cambio a una energía limpia y renovable, no al gas fósil. Las regiones carboníferas necesitan inversiones a prueba de futuro en la nueva economía, no un mayor afianzamiento en la dependencia de los combustibles fósiles", insiste Elif Gündüzyeli, coordinador principal de Política de Carbón de CAN Europe.



Los autores de "Just Transition or Just Talk" piden al Parlamento Europeo, al Consejo y a la Comisión que se aseguren de que e apoyo del Fondo de Transición Justa esté condicionado a una ambiciosa eliminación gradual del carbón para 2030 a más tardar, y que todas las formas de combustibles fósiles –en particular el gas fósil–, queden totalmente excluidos del ámbito del Fondo.


Ember está integrado por un grupo de expertos independientes en clima que trabajan para acelerar la transición a la energía limpia. Climate Action Network (CAN) Europe es la principal coalición de ONG europeas que lucha contra el cambio climático. La intengran más de 170 organizaciones de 38 países, que representan a más 47 millones de ciudadanos.












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