fotovoltaica

El autoconsumo existe

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Sí, en España. Hoy. A pesar del limbo de incertidumbre en el que aún se mueve, y a pesar del terrorismo regulatorio que practica el Ejecutivo, que amenazó en julio con una propuesta de real decreto de autoconsumo que ha sembrado el pánico en el sector y que, por eso, lo ha casi paralizado... Casi, porque, a pesar de todo, el autoconsumo está empezando a ver la luz. Lo contamos aquí, en Energías Renovables. Contamos aquí la historia de una de esas empresas, una de esas pymes, por las que se va asomando el futuro. Asomándose el futuro, como se cuela la hierba, imparable, que brota entre los adoquines en la primavera, inevitablemente renovable. Es Autovoltaica. Son de Alicante. Esta es su historia.
El autoconsumo existe

Roberto Romero Benítez y Ferran Ferre Serrano constituyeron Autovoltaica (Autoconsumo y eficiencia energética SL) en noviembre del año 2012. Y lo hicieron con un propósito muy concreto: ganarse la vida diseñando y montando sistemas fotovoltaicos para autoconsumo. Ingenieros los dos, radicados en Alicante, llevaban en el sector desde 2004, trabajando en instalaciones de todos los tamaños: “desde los cinco kilovatios a los cinco megas”, cuenta Ferre. El caso es que, a la luz del nuevo marco regulatorio –ese que ha acabado con las primas y con las instalaciones ideadas para vender kilovatios-, Romero y Ferre decidieron buscarle una salida laboral a su experiencia. Y la están encontrando. A pesar del limbo de incertidumbre en el que aún se mueve el autoconsumo, y a pesar del terrorismo regulatorio que practica el Ejecutivo, que amenazó en julio con una propuesta de real decreto de autoconsumo que ha sembrado el pánico en el sector y que, por eso, lo ha casi paralizado.

Tres, para empezar
Casi. Porque Romero y Ferre están encontrando rendijas y se están colando por ellas. En 2013 han puesto en marcha tres instalaciones de autoconsumo (de uno, cinco y quince kilovatios), y en 2014 están a punto, ya, de inaugurar otra, la cuarta de su corta historia. “La instalación, que está en Almoradí, Alicante, ya ha sido autorizada por Iberdrola y por el órgano administrativo competente, en este caso, la Conselleria de Industria de la Generalitat Valenciana –explica Ferre- y, en realidad, ya solo estamos pendientes de la verificación técnica in situ de la compañía para su puesta en marcha definitiva”. El sistema fotovoltaico, de 7,8 kilovatios nominales, aportará 13.500 kW hora al año. El 100% de la energía generada –explica Ferre- será absorbido por el parque de bomberos –pues de eso se trata, de un parque de bomberos- en el que se halla la instalación.

Cuestión de principios
¿Y las otras tres? Un ayuntamiento, un museo y una vivienda particular. ¿Un particular? “Sí, cuestión de principios: un cliente que cree firmemente en las energías renovables y el autoconsumo y que quería apostar por ello, aunque fuera de manera simbólica. En su caso no se trata de una gran instalación, es un kilovatio, y tampoco se trataba de que cuadraran los números, no era cuestión de amortizar la inversión en equis años… porque… ahora mismo, para una vivienda particular… es complicado. En el caso de este cliente nuestro era (y es) una cuestión de principios. Es como si te compras un televisor de 52 pulgadas porque te gusta mucho ver los partidos de fútbol a lo grande. ¿Cuántos partidos tienes que ver para amortizar esa inversión? Bueno, pues no lo sé, pero, desde luego, cada vez que veas uno estarás haciendo lo que de verdad quieres hacer”.

Las otras dos instalaciones también son ciertamente singulares
En julio de 2013, comenzó a operar la que Autovoltaica ejecutó en un museo de Alcoy (15 kilovatios de potencia instalada). El museo aprovecha un 75% de la energía que generan sus placas solares (Autovoltaica estimó una producción anual de 20.000 kilovatios hora) y vierte el 25% restante, o sea, unos 5.000 kilovatios, que van a parar a la red y por los que el museo no cobra ni un solo céntimo, pues la legislación no contempla de momento esa posibilidad. Y, por fin, la del Ayuntamiento de la Romana, cinco kilovatios de potencia y un mix 66-33. Es decir, que el 66% de la electricidad que genera esta pequeña cubierta fotovoltaica es autoconsumido instantáneamente, mientras que el 33% restante (unos 2.500 kilovatios hora al año) es vertido sin contraprestación alguna. El 100% del coste de la instalación ha sido subvencionado por la Diputación de Alicante. ¿Próxima estación? “Estamos trabajando ya con una empresa de frutas y verduras que tiene muchas cámaras frigoríficas. Es un cliente en media tensión que quiere una instalación de 20 kW porque, además de ahorro, busca también rentabilizar el valor añadido que le dan las energías limpias a cualquier producto en el mercado”.

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