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La planta de Biogasnalia alcanza una producción de un megavatio eléctrico y la posibilidad de llegar a dos

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La planta de Biogasnalia, ubicada en la ciudad de Burgos y asociada a una industria de fabricación de harinas cárnicas, “ha demostrado que es capaz de producir más energía que la que consume dicha industria”. Así lo anuncian desde AGF, ingeniería de procesos responsable de su construcción y operación, que añade que se ha conseguido una producción de un megavatio eléctrico durante una prueba de rendimiento para evaluar potenciales inversiones. También concluyen que “su potencial máximo podría estar en 1,5-2 MW”.
La planta de Biogasnalia alcanza una producción de un megavatio eléctrico y la posibilidad de llegar a dos
Detalle de soplantes de biogás para el control de la combustión de la planta de Biogasnalia (AGF).

“De cara a evaluar la conversión de la planta de biogás en una de biometano, debido al interés actual en disponer de gas renovable y explorar otro modelo de negocio más rentable, se ha realizado una prueba para conocer la potencia máxima de la instalación”. Así explican desde AGF el objetivo de las pruebas en Biogasnalia de las que ahora ofrecen resultados.

“El resultado ha sido que la planta tiene una potencia de 1 MW eléctrico equivalente, aunque su potencial máximo podría estar en 1,5-2 MWeeq”, concretan. Y añaden que “es una demostración de cómo una planta de biogás puede ser estable y producir controladamente en un escenario de cambio continuo de alimentación, tanto en composición como en cantidad, dependiente de la coyuntura de la gestión de residuos”.

Esta prueba le sirve principalmente a Biogasnalia para exhibirla como parte de las negociaciones que lleva a cabo para la conversión de la planta de biogás en una planta de biometano, “debido al interés actual de disponer de gas renovable y poder suplir las demandas de este producto, principalmente para su uso vehicular”, explican desde AGF.

Preparada y adaptándose para producir biometano
Dentro de este proceso se instalaría una planta de separación de gases y enriquecimiento de la corriente de metano, “que procesase todo el biogás generado en la planta actual trabajando a carga máxima”. “Superar con éxito la prueba de funcionamiento es condición necesaria para poder acometer la inversión”, apostillan.

Asumen también como “un éxito de la industria del biogás haber llegado a estos niveles de producción, un incremento aproximado de diez veces los parámetros estándares de la industria”. “Es la demostración industrial –prosiguen– de una planta con un funcionamiento estable y una capacidad de producción a una escala completamente diferente con respecto al mercado y la tecnología tradicional”.

En España, es anecdótico el número de plantas de biogás asociadas a industriales alimentarias o explotaciones agro-ganaderas que llegan o superan el megavatio de potencia. Hasta la llegada de la de Giesa Agroenergía en Campillo (Huelva), de 1,9 MW, y la de Biogastur en Navia (Asturias), de 4,5 MW (la más grande de España), solo había cinco más.

Desechada la vía del hidrógeno
La nueva meta alcanzada por AGF con Biogasnalia se añade a la que consiguió hace poco más de un año, al obtener un gas con más del 50 por ciento de bio-hidrógeno, y anunciar que se podría superar el 70 por ciento. Sin embargo, según explica a Energías Renovables Javier Cuenca, responsable del Departamento de Desarrollo de Proyectos y Difusión de AGF, no se ha seguido trabajando en esa línea.

Cuenca explica que “aquellos resultados a nivel industrial nos llevaron a que se estudiara la posibilidad del negocio del hidrógeno, y se concluyó que era más interesante a corto plazo apostar por el biometano”. “Además, la tecnología está aún en fase de desarrollo y para comercializar el hidrógeno es necesario una inversión para separarlo y comprimirlo que aún no se ha desarrollado”, concluye el responsable de AGF.

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