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Energía flexible, o cómo acelerar la llegada del nuevo modelo descentralizado y abaratar el precio de la luz

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Energía flexible. Dos palabras que vamos a oír cada vez con más frecuencia. Aluden a la capacidad de ajustar oferta y demanda de energía en tiempo real en cada centro de consumo, de manera que solo se consuma lo que se necesita en cada momento. Un logro solo posible con la máxima eficiencia energética y renovables, según explica el experto en energía Javier García Breva en un nuevo informe. Y algo más, muy de agradecer por nuestros bolsillos: la energía flexible sí permite bajar el precio de la luz.

Energía flexible, o cómo acelerar la llegada del nuevo modelo descentralizado y abaratar el precio de la luz

De hecho, el informe –que el experto presentó ayer en Madrid, en la sede IDAE junto con Joan Herrera, director general del Instituto– lleva por título "La energía flexible: cómo abaratar el precio de la luz".  Y tiene que ver más con la economía que con el medio ambiente, según subrayó García Breva.


"El modelo energético convencional, basado en la oferta de generación centralizada con combustibles fósiles y energía nuclear, se ha sostenido mediante una regulación que ha protegido los ingresos suficientes para garantizar su viabilidad, cerrando el mercado a la competencia y derivando sus costes a los consumidores. Esa regulación impide una energía barata y un mercado con competencia", explicó el experto.



"Este modelo –añade en el informe– necesita mantener un precio elevado de la energía (pool) y un consumo derrochador para hacer frente a los elevados costes de las importaciones de combustibles fósiles y obtener la rentabilidad del dividendo comprometido con los inversores extranjeros, propietarios de la mayor parte del sector energético".  Como resultado de ello, los déficits del sistema se trasladan a los peajes y los consumidores se empobrecen. 



La buena noticia es que el coste cada vez más económico de las renovables y de las baterías de almacenamiento está allanando el camino hacia un sistema energético flexible y descentralizado y va a hacer innecesaria la energía de respaldo. "La flexibilidad del sistema energético descentralizado permite estabilizar la red eléctrica, reducir costes e inversiones y abaratar la factura de la electricidad. Es viable económicamente en el 80% de viviendas y edificios, sustituye a la energía de respaldo y permite la integración masiva de renovables y eficiencia energética", asegura el experto. 



La Fundación Europea por el clima estima, en concreto, que la combinación de la eficiencia energética y la electrificación inteligente en el urbanismo y el transporte permitiría a España en 2050 reducir un 70% de la demanda y un 54% de la capacidad de respaldo.


Un cambio que afecta a todas las Administraciones

Las cuatro claves de esta nueva relación con la energía, que están recogidas en las últimas directivas sobre renovables y eficiencia energética, son, según puso de relieve Joan Herrera: 
la participación masiva de los consumidores, la apertura de la competencia a nuevos actores (públicos y privados), incentivar la generación en los centros de consumo y la fiscalidad verde.



Los instrumentos para desarrollar todos estos elementos coinciden, en gran parte, con competencias de las administraciones regionales y locales. El autoconsumo con almacenamiento, las microrredes, la rehabilitación energética, el edificio de consumo de energía casi nulo, los contadores con funciones de eficiencia energética, la calefacción y refrigeración con renovables o el vehículo eléctrico integrado en la gestión energética del edificio son, consecuentemente, conceptos que deberán incluirse en las normas de las comunidades autónomas y ayuntamientos, según subrayó García Breva.


El director general del IDAE apuntó, por otra parte, la  "necesidad de crear conciencia de que nuestro país va a sufrir como ningún otro las consecuencias del cambio climático". Sin embargo, añadió, "España tiene un escenario de oportunidades como no ha tenido nunca y el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) aprobado por el Gobierno es solo el primer instrumento" para avanzar en esa dirección.



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