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Lo dice una asturiana. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas (por la Universidad de Oviedo), Paula Fernández-Velasco Suárez entró en el sector por la puerta de EDP "y quedé fascinada, por lo que decidí continuar mi carrera profesional en él". Hace cinco años, allá por el 13, Fernández-Velasco conoció Gesternova. Actualmente, trabaja en esa comercializadora de kilovatios verdes -decana de España- como Responsable de Canal Indirecto y Grandes Cuentas, dentro del Departamento Comercial.
"Debemos dejar atrás el carbón"

Energías Renovables ha buscado diez preguntas y ha decidido planteárselas a una serie de mujeres del sector de la energía. Unas han decidido contestarlas. Otras han dicho que no, que tenían problemas de agenda, o que no esperaban un cuestionario como este, o que estaban de viaje, o no han dicho nada. Paula Fernández-Velasco Suárez ha sido una de las mujeres que ha dicho que sí. Estas son las preguntas. Estas son sus respuestas.

¿Qué tiene que ver la energía con el género?
No creo que la energía tenga género, pero sí virtudes e inconvenientes. Haciendo balance entre unas y otros, me quedo con las renovables.

Si hubiese que asignarle un género a las energías renovables, ¿cuál sería? ¿Por qué?
No les atribuiría un género, pero sí destacaría en ellas la fuerza de la naturaleza y el respeto, cualidades que no son necesariamente masculinas o femeninas, pero sí de agradecer en cualquier persona.

Si hubiese que asignarle un género a los combustibles fósiles, ¿cuál sería? ¿Por qué?
Sigue siendo una respuesta difícil. En mi sector abundan los puestos técnicos cubiertos por ingenieros, pero entre mis compañeros hay mineros, industriales o agrónomos repartidos entre ambos géneros, por lo que, de nuevo, no creo que se le pueda otorgar un género. Menos aún si asociamos a las energías fósiles con valores negativos, como las emisiones o la dependencia energética en nuestro sistema.

Si hubiese que asignarle un género a la nuclear, ¿cuál sería? ¿Por qué?
La nuclear es una energía poderosa que, a día de hoy, no tenemos completamente dominada. La fuerza y la indomabilidad se pueden atribuir tanto a hombres como a mujeres, porque no se refiere a la fuerza bruta, sino al poder y, a veces, por desgracia, resulta incontrolable.

Impuesto al Sol, ¿sí o no?
Parece razonable que la energía que se sirve de la red de terceros, asuma un coste. No para la energía autoconsumida que, lógicamente, no pasa de nuestro contador.

Nuclear, ¿sí o no?
No soy partidaria de cerrar de aquí a mañana las nucleares, pero debemos tenerlo en mente para el futuro. Deben ser sustituidas por renovables. Nueva generación parece poco viable por razones económicas. Lejos de la política o las cuestiones medioambientales.

Carbón, ¿sí o no?
El carbón ha cumplido su papel durante los últimos cien años, pero debemos dejarlo atrás, y dar paso a las tecnologías menos contaminantes.

¿Cómo adjetivarías el gas?
Biogás desde luego y gas natural, depende. Está claro que es más limpio que otros combustibles fósiles, pero es un combustible de transición.

¿Vas a hacer huelga el ocho de marzo? ¿Por qué?
No. Sin embargo, eso no significa que no piense que hay sectores y puestos en los que se debe luchar por la igualdad, unos más que en otros. Creo que se trata de algo educacional y de lo cual se debe tomar conciencia. En Gesternova se valora a las personas y sus cualidades. Aunque es difícil que suceda en las empresas, resulta que somos una gran familia.

¿Qué pregunta debí hacer y no he hecho?
¿Vehículo eléctrico sí o no? En este caso, la respuesta es sencilla. Un sí rotundo. Es el presente, y es claramente el futuro en materia de movilidad, y es una apuesta por la sostenibilidad. Por supuesto, con energías renovables.

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