Renovables en persona

+Renovables en Persona

César Vea
El Villar de Arnedo (La Rioja) 1966
Actor

César Vea

César Vea

Nos lo presentó en Genera Dani Pérez (el abogado con cara de niño y twiter fino, otro crac), y en seguida supimos que aquel tipo grande y llano no tenía dobleces, que iba de frente: fuerte, recio, claro. César Vea fue hijo de albañil, y pelotari en la mocedad, y viajó a Madrid a estudiar arte dramático y vivió dos años en Nueva York. Y luego volvió y fue actor –en «Torrente», y en «Barrio», en «Doctor Mateo», en la serie «Isabel» y en «El Laberinto del Fauno»– y, un día, reunió sus ahorros, le pidió un crédito al banco y montó una huerta solar porque el Gobierno había dicho que los kilovatios hora que generasen esas instalaciones se pagarían a un precio concreto durante un período también determinado. Mintió. El Gobierno. Y recortó ese precio. Tanto lo recortó que Vea (y muchas otras familias) se han visto obligados a renegociar el préstamo, o a ampliar hipotecas, o a malvender…

César va a contarlo todo en una película documental que está dirigiendo y estrenará en octubre: «Sol(d) out. El Sol es de todos». En ella cuenta esta historia –“así nos han dejado”, dice–y se enfrenta desnudo, como los hombres grandes, a esos cíclopes miopes (sebastianes y nadales) que fueron ciegos –al devenir de los tiempos– y ciegos acabarán, por mor de Vea y otros Ulises. Guárdate este texto, lector, que dentro de unos cuantos años, los herederos de esos funcionarios tristes sentirán vergüenza. Y los de Vea, desnudos (como tú), orgullo. Por haber sabido ver a tiempo el horizonte renovable, de presente entre los dedos ya, de inequívoco futuro.