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Miscanto y caña común para cultivos energéticos en decenas de miles de hectáreas

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Dos recientes estudios han confirmado las potencialidades del suelo español para el cultivo de miscanto y caña común en la región marítima atlántica española y en tierras agrícolas marginales por su salinidad, respectivamente. En ambos casos se orientan a la producción de energía. En el de la caña común, el Grupo de Agroenergética de la Universidad Politécnica de Madrid (GA-UPM) ha desarrollado una metodología con la que ha detectado 34.500 hectáreas donde el cultivo sería sostenible. Por otro lado, un equipo de la Universidad de Oviedo considera a la especie asiática miscanto como el cultivo más productivo con fines energéticos para la región marítima atlántica española.
Miscanto y caña común para cultivos energéticos en decenas de miles de hectáreas
Cultivo de miscanto asociado al estudio de la Universidad de Oviedo

A finales del pasado mes de febrero, la Universidad Politécnica de Madrid daba a conocer los resultados de una metodología desarrollada por el GA-UPM que “permite identificar tierras marginales donde se pueden cultivar especies de plantas tolerantes a la salinidad con fines de bioenergía”. El trabajo se centra principalmente en la caña común (Arundo donax).

Entre dichos resultados, se destaca que “en la España peninsular existen cerca de 34.500 hectáreas de tierras agrícolas marginalizadas por la salinidad donde el cultivo de caña común sería sostenible, con una producción potencial de biomasa de 597.400 toneladas de materia seca anuales”.

Desde el grupo de trabajo precisan que “esto equivaldría aproximadamente a 10,5 millones de gigajulios (GJ) al año de energía primaria y a la electricidad consumida por cerca de un millón de habitantes al año, asumiendo un consumo de electricidad de 730 kWh/habitante/año y un rendimiento eléctrico del 25%”.

Respuestas a la salinidad y disponibilidad de agua
También se detalla que la metodología propuesta está basada en información geo-referenciada y en funciones empíricas de respuesta del rendimiento de la caña común a la salinidad y a la disponibilidad de agua; "tiene en cuenta criterios de sostenibilidad, niveles variables de salinidad que se encuentran en el territorio y en el agua de riego y dotación permitida de esta por cuenca hidrográfica", apostillan.

En España ya se han llevado a cabo investigaciones y desarrollos comerciales que han tenido como protagonistas a la caña común con fines energéticos. En concreto se trata de la empresa Biothek Ecologic Fuel y el trabajo con el clon Arundo K12. Dolores Curt, investigadora del grupo GA-UPM, afirma a Energías Renovables que dicha empresa “trabajó con nosotros antes de esas experiencias, e hicimos los primeros ensayos de recolección y maquinaria a gran escala”.

Invasora pero controlada
Ya entonces se alertaba que la caña común está considerada como una de las cien especies invasoras más peligrosas según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y que está incluida en el catálogo español al efecto. Como entonces comentaban desde Biothek, Curt señala que “la especie produce frutos no viables (estériles) y que, por tanto, su propagación es básicamente vegetativa”. El riesgo mayor de propagación se circunscribe a Canarias, según consta en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

La investigadora de la UPM recuerda que en su estudio “sólo se han tenido en cuenta tierras marginales agrícolas con un área mínima, por lo que las pequeñas colindantes a cursos hídricos dedicadas a productos hortícolas están excluidas. Así, el posible efecto invasor en las riberas de los cursos fluviales, donde la especie puede únicamente suponer un potencial peligro por la colonización y colapso de los cauces, se minimiza, especialmente si su cultivo se realiza siguiendo unas buenas prácticas agrícolas”.

Desde la UPM añaden que “la UE impulsa la producción de biocombustibles sostenibles a partir de biomasas lignocelulósicas”. Cita como ejemplo el apoyo a la investigación sobre cultivos energéticos específicos, como la caña común o el panizo de la pradera, y sobre su producción de biomasa cuando se cultivan en tierras marginales, o marginalizadas, de la producción agraria.

Mejor miscanto que panizo de pradera
El panizo de pradera o switchgrass también ha sido protagonista de otro estudio que busca rentabilizar este tipo de cultivos energéticos en España. Un equipo de la Universidad de Oviedo, en colaboración con la Universidad de Lubbock (Texas), ha realizado ensayos comparativos del potencial de gramíneas perennes de reciente interés energético y que no sean agroalimentarias, como miscanto y panizo de pradera.

Según las primeras conclusiones expuestas por la Universidad de Oviedo, “la especie asiática miscanto sería el cultivo más productivo para la región marítima atlántica española, a pesar de que tenga un coste más alto y un establecimiento más lento”. Además, el miscanto “ofrece mejor calidad en la combustión, al tener menos minerales (especialmente potasio) en la biomasa”.

La investigación concreta que “tanto el miscanto como el switchgrass tienen unas necesidades muy bajas en abonado nitrogenado, ya que solo necesitaron cincuenta kilos de nitrógeno por hectárea y año, una cantidad considerada baja para cualquier cultivo”. En cuanto a la producción alcanzada, la media por año es de 17,6 toneladas de biomasa seca de miscanto por hectárea (media de los cuatro primeros años) y su producción energética fue de 300 gigajulios por hectárea, similar a la de chopo y sauce.

“Pieza clave para los objetivos de biomasa de la UE”
El miscanto es una de las plantas más estudiadas como materia prima alternativa sostenible a los biocombustibles convencionales. La Universidad de Illinois, el Gobierno de Irlanda y, sobre todo, el proyecto Grassmargins del Séptimo Programa Marco de la Comisión Europea así lo atestiguan. Este último se centra precisamente en investigar qué hierbas perennes pueden cultivarse en tierras marginales que no sirven para otros propósitos.   

Según José Alberto Oliveira, profesor titular del Área de Producción Vegetal del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas e investigador principal del estudio, “los cultivos energéticos de gramíneas perennes deberían suponer una pieza clave para la consecución de los objetivos asignados a la biomasa en la UE y, a su vez, favorecer el asentamiento de nuevas actividades dentro de las áreas rurales mediante el uso de tierras no utilizadas para las producciones agrícolas tradicionales".

Tanto el trabajo del GA-UPM sobre la caña común, como el de la Universidad de Oviedo sobre el miscanto y el panizo de pradera han sido publicados en revistas científicas. El primero aparece en GCB Bioenergy y el segundo en Agronomy Journal.

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Jose Manuel Rodriguez Fernandez
Plantar para quemar y hacer electricidad no es sostenible y no se debe de considerar energia sostenible. Ocupa tierras introduce especies invasoras, consume agua y en muchos caso gasta el suelo. No es energia renovable.
Jose Manuel Rodriguez Fernandez
Plantar para quemar y hacer electricidad no es sostenible y no se debe de considerar energia sostenible. Ocupa tierras introduce especies invasoras, consume agua y en muchos caso gasta el suelo. No es energia renovable.