biomasa

La biotecnología se estanca con la bioenergía

0
En una tendencia que ya expuso esta revista en su número de julio de 2015, la bioeconomía y su motor desde la I+D+i, la biotecnología, han frenado su apuesta por la bioenergía. La presentación del último informe de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio) sirvió para conocer la evolución de proyectos que llevan ya años en marcha, como Clamber, Itaka o Aertos, pero poca actividad nueva. Los datos globales muestran un incremento notable del peso de la biotecnología en el PIB: del 3% de 2008 al 10% de 2014. El empleo también creció, aunque el número de empresas descendió.
La biotecnología se estanca con la bioenergía

Informe Asebio 2015. Situación y tendencias del sector de la biotecnología en España. Este es el nombre del informe presentado por dicha asociación el pasado 5 de julio en Madrid, en el salón de actos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El acto tuvo una repercusión enorme en las redes sociales, consiguiendo colocar #InformeAsebio2015 entre las tendencias más populares de ese día. Los datos aportados (aumento del peso en el PIB y más empleo y negocio) y la variedad de campos abordados (medicina, farmacia, agricultura, alimentación, energía, plásticos…) ayudó a incrementar la repercusión.

Los datos que expone el informe se refieren a 2014, pero, en cualquier caso, no es precisamente la energía, y en concreto la bioenergía, uno de los sectores que más peso tuvo en la presentación y el informe. En una tendencia que se aprecia desde hace algo más un año: el aprovechamiento energético de todo tipo de biocombustibles ha bajado en intensidad en la agenda biotecnológica. La salida del sector de empresas como Solazyme en el plano internacional y de Biotecnologías de Microalgas (BTM) y Biofuel Systems en el español, explican parte de la situación.

Clamber, Itaka, Valor Plus, Aertos… nombres propios de la biotecnología bioenergética
Pero el sector no está parado. El informe sirve para poner al día proyectos que han pasado en varias ocasiones por estas páginas. El que más espacio ocupa en el trabajo de Asebio es Clamber (Castilla-La Mancha Bio Economy Region), cuyos objetivos, recuerdan, son “la puesta en marcha en el polo petroquímico de Puertollano de una planta demostradora de biorrefinería que pueda ser usada por grupos de investigación y empresas para el escalado industrial de bioprocesos; y la financiación de proyectos de investigación de este ámbito con impacto en los sectores agrícolas e industriales que constituyen la base de la economía de la región”. Varias empresas asociadas a Asebio ya participan en estas líneas de investigación.

El informe también cita a la empresa Neol Bio y su patente de un método para convertir residuos agrícolas en aceites de uso industrial; la marcha del proyecto Itaka, que desarrolla un biocarburante probado “con éxito en una veintena de vuelos Ámsterdam-Aruba de la compañía holandesa KLM y en un viaje Madrid-Barcelona de Iberia”; el acuerdo entre Abengoa y Fulcrum Bioenergy para construir la primera biorrefinería que usa la tecnología de gasificación para convertir residuos sólidos urbanos en crudo sintético; o la inciativa Valor Plus, que busca el desarrollo de procesos biotecnológicos para obtener biorrefinerías más sostenibles y económicamente viables.

Menos conocida es la colaboración entre Tecnalia y la finlandensa VTT en el proyecto Aertos Biobased Economy, en el que participan ocho grandes centros tecnológicos europeos. Ya presentó los resultados obtenidos en la valorización de un tipo de lignina, caracterizada por su elevado contenido de celulosa. “La lignina utilizada en este bioproceso procede de la obtención, a partir de materiales lignocelulósicos y por hidrólisis enzimática, de los monosacáridos necesarios para la fabricación por fermentación de bioetanol de segunda generación”, explican en el informe.

Añadir un comentario