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El biogás mejora con el nuevo PNIEC, pero no lo suficiente para el sector, que pide objetivos

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Aunque solo sea por las veces que aparecen los términos biogás y biometano y las medidas vinculadas a ambos, el nuevo borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030, que incluye el estudio ambiental estratégico, mejora para ambos gases renovables en comparación con la primera versión. A partir de aquí la potencia prevista para 2030 sube muy ligeramente (de 235 a 241 megavatios) y el sector echa en falta objetivos concretos de consumo, como tienen en Francia, Italia o Países Bajos.
El biogás mejora con el nuevo PNIEC, pero no lo suficiente para el sector, que pide objetivos
Planta de biogás de Santibáñez (Valladolid), una en las que Biovec participa en diseño e ingeniería

La medida 1.7 (Promoción de gases renovables) del PNIEC ha ganado en espacio y mecanismos de actuación descritos con respecto a la primera versión de este documento presentada hace un año. Además, donde antes se establecía una senda de crecimiento muy criticada en potencia instalada que iba de los 223 megavatios actuales a 235 en 2030, ahora se llega al mismo año con 241.

Óscar Bartomeu, gerente de Biovec, una de las principales empresas desarrolladoras de plantas de biogás en España, reconoce que “hay avances significativos y se habla de potenciar el gas renovable, tanto en su versión térmica como en el transporte, de desarrollar planes específicos, de definir estrategias de eliminar barreas y de mecanismos de apoyo”.

Pero a Bartomeu le falta algo esencial: “objetivos concretos para el gas renovable”. Efectivamente, no aparecen, aunque el nuevo borrador concreta lo que antes era más vago, el “diseño de los mecanismos de apoyo, basados en objetivos de penetración, que permitan el aprovechamiento eficiente del gas renovable”, sea biogás o biometano.

Y se añade que estos mecanismos estarán sustentados a su vez “en un sistema de certificación que permita la supervisión y control de los objetivos, así como mecanismos de flexibilidad que favorezcan la máxima eficiencia en el logro de los objetivos en competencia con otras opciones de descarbonización”.

“Desarrollo de regulaciones que permitan la inyección de gases renovables”
También es más preciso en tres cuestiones: desarrollo de regulaciones que permitan la inyección de gases renovables en la red de gas; determinación de un sistema de garantías de su origen que acredite la procedencia y trazabilidad de los mismos y el impacto ambiental asociado a su producción y uso; e identificación y eliminación de las barreras regulatorias que dificulten su desarrollo, especialmente del power to gas.

Desde la Asociación Española de Biogás (Aebig) siguen pensando también que no se da el paso definitivo para apostar por estos gases. Según su presidente, Francisco Repullo, “no hay ni una palabra que signifique compromiso sobre incentivos, se menciona de forma velada en algún párrafo, pero sin concretar”. Y Bartomeu sigue mirando a otros países de nuestro entorno.

Con objetivos en Dinamarca, Francia, Italia y Países Bajos
“En Francia se ha establecido un objetivo del siete por ciento de gases renovables dentro del consumo global de gas; en los Países Bajos es del nueve por ciento; en Dinamarca se pretende producir biogás con la mitad de sus purines para este 2020; e Italia tiene el objetivo de inyectar ocho mil millones de metros cúbicos de biometano en su red para 2030”, resume el responsable de Biovec.

“Parece que España está tan retrasada en el asunto que ni se atreve a fijar unos objetivos, y un plan sin unos objetivos queda un poco cojo, porque es clave para avanzar”, apostilla Bartomeu. Y concluye que “la mayoría de nuestros socios europeos siguen apoyando la generación eléctrica con biogás, focalizándose en pequeñas plantas de tratamiento de deyecciones ganaderas, así se reduce sustancialmente las emisiones de los purines y se promueve la economía circular y el trabajo en la España vaciada”.

Última normativa sobre la industria porcina sin menciones al biogás
En la última normativa aprobada por el Gobierno que tiene relación con la industria porcina, la generación de purines y cómo evitar sus emisiones de metano, no hay menciones expresas al biogás y el biometano como formas de paliar este problema. Se trata del real decreto que establece “normas básicas de ordenación de las granjas porcinas intensivas y se modifica la normativa básica de ordenación de las explotaciones de ganado porcino extensivo”.

De nuevo se es consciente del problema: “en el ámbito medioambiental, la adecuada gestión de los estiércoles es crucial, siendo los titulares de las granjas los primeros responsables de su correcta gestión”. Sin embargo, entre las medidas previstas para reducir emisiones y evitar la contaminación por purines no sobresalen las relacionadas con el aprovechamiento energético.

El real decreto señala a otras normativas y planes, incluido el PNIEC en estado de borrador, para recordar que algunas de las medidas que incluyen “pueden asimismo contribuir a favorecer el aprovechamiento del metano como fuente de energía renovable, tanto en demandas de la propia instalación como en otras aplicaciones”.

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