panorama

Industria pide al CSN más información sobre Cofrentes

La central se halla a menos de cien kilómetros de la zona con mayor actividad sísmica de España

0
El Ilustre Colegio Oficial de Geólogos de España (ICOG) difundió ayer un comunicado según el cual "las áreas con mayor actividad sísmica son el sur peninsular, especialmente las provincias de Granada, Málaga, Almería, Murcia y Alicante". Cofrentes, central nuclear cuya construcción fue autorizada en 1975, se halla a menos de cien kilómetros de la provincia de Alicante y es la central de mayor potencia eléctrica instalada de España, con 1.092 megavatios.
La central se halla a menos de cien kilómetros de la zona con mayor actividad sísmica de España

La central de Cofrentes, de 27 años de antigüedad, acaba de recibir el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear para seguir operando. El informe ha sido "condicionado al cumplimiento de determinadas condiciones relativas a la seguridad", según acaba de informar el Ministerio de Industria. En función del informe favorable del CSN –continúa la nota difundida por el gobierno–, "el Ministerio de Industria concedió una prórroga de funcionamiento de diez años el pasado diez de marzo" (la central fue puesta en marcha en octubre de 1984). Pues bien, "a la vista de lo sucedido en Japón, el Ministerio de Industria considera prioritario que el CSN analice a la mayor brevedad posible el impacto de la nueva situación sobre las condiciones incluidas en la autorización de Cofrentes por si fueran necesarias actuaciones complementarias a la luz de los nuevos acontecimientos".

En concreto –apunta la nota–, "Miguel Sebastián ha pedido al CSN estudios sísmicos complementarios, así como estudios sobre los riesgos de inundación, y ha señalado que, en el marco de estos análisis complementarios, considere prioritario el de la central de Cofrentes, ubicada en Valencia". Precisamente ayer, Energías Renovables hacía referencia a un comunicado del Colegio de Geólogos que recogía declaraciones de su presidente, Luis Suárez, en las que apuntaba que la central japonesa de Fukushima está en una ubicación "inadecuada". Suárez señalaba que, "cuando se construyó la central en los años 70, no se tenían los conocimientos geológicos y de riesgo sísmico de los que disponemos ahora". Pues bien, el gobierno de España autorizó la construcción de la central de Cofrentes en 1975.

La central se halla a menos de 100 kilómetros de la provincia de Alicante, que es, según el ICOG, una de las "áreas de mayor actividad sísmica" de la península, junto a Granada, Málaga y Murcia (el epicentro del seísmo registrado en Japón se localizó a unos 130 kilómetros de la costa). Según el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos, "algunos suelos del sur de España se caracterizan por el predominio de las arenas y los limos. Son tipos de suelo que, ante movimientos sísmicos, tienen un comportamiento plástico, cuasi líquido, lo cual agrava el riesgo de daños e incluso colapsos en los edificios. Este fenómeno es conocido como licuefacción del terreno". Con el anuncio ahora hecho por Industria, el ejecutivo liderado por Rodríguez Zapatero parece sumarse, siquiera sea tímidamente, a la línea Merkel, que acaba de decretar la parada para revisión de las siete centrales nucleares alemanas conectadas antes de 1980.

En todo caso, la pregunta, una vez más, es si la seguridad nuclear avanza a golpe de catástrofe. La respuesta la daba hace unas semanas el Foro Nuclear (patronal de la industria atómica española), que se revelaba muy explícito al respecto en su informe "Seguridad del parque nuclear español" (diciembre de 2010): "el desarrollo de la seguidad nuclear ha estado marcado por dos hitos de especial trascendencia: los accidentes ocurridos en la unidad 2 de la central nuclear de Three Mile Island, en 1979, y en la unidad 4 de la central nuclear de Chernóbil-4, en 1986". Se da la circunstancia de que la unidad 1 de la central nuclear de Fukushima Daiichi, una de las siniestradas, tiene el mismo diseño que Garoña "e incluso se puso en funcionamiento en el mismo mes y año, por lo que se la considera una planta hermana", según terminología de Nuclenor, la propietaria de Garoña.

Sin embargo, en su comunicado, Industria no considera prioritario en ningún momento, así como sí lo hace en el caso de Cofrentes, el análisis de Garoña. Ayer mismo, el New York Times publicaba documentos según los cuales, en 1972, Stephen H. Hanauer, entonces oficial de seguridad de la Comisión de Energía Atómica, informó de que el sistema Mark 1 de contención de la vasija de las centrales nucleares "presentaba riesgos de seguridad inaceptables". Mark 1 es el sistema que emplean Fukushima y Garoña, plantas hermanas.

Añadir un comentario