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Greenpeace denuncia con un videoclip en clave de parodia la política anti-renovables del Gobierno Rajoy

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La organización ecologista trata así de llamar la atención sobre un asunto -el denominado impuesto al Sol- que el ministro de Energía, Álvaro Nadal, va a defender el próximo jueves en la Cumbre de Sofía (Bulgaria preside este semestre el Consejo de la Unión Europea). El impuesto al Sol es una tasa que aprobó el Ejecutivo Rajoy en 2015 y que grava a todos los kilovatios hora que generan las instalaciones de autoconsumo de más de 10 kilovatios de potencia, tanto los kilovatios hora (excedentes) que son vertidos a la red como los que autoconsume el propio propietario de la instalación, es decir, kilovatios hora que nunca acceden a la red pública.
Greenpeace denuncia con un videoclip en clave de parodia la política anti-renovables del Gobierno Rajoy

«Placa, placa, impuesto al Sol». Así dice el título del vídeo parodia que ha publicado hoy Greenpeace, un montaje musical compuesto por fragmentos de intervenciones reales del propio Rajoy. La organización ecologista pretende denunciar así "el ataque del Gobierno del Partido Popular a las energías renovables y su falta de compromiso en la lucha contra el cambio climático". Desde 2015 -explican los ecologistas-, la ciudadanía española tiene que hacer frente "a la normativa de autoconsumo más restrictiva del mundo, que incluye el famoso impuesto al Sol, y, por si fuera poco -concluye Greenpeace-, las familias españolas cargan con el coste de electricidad más alto de toda Europa, mientras que en 2016 las grandes eléctricas duplicaron sus beneficios".

El lanzamiento de este tema, hecho en colaboración con Iván Lagarto, tiene lugar dos días antes de una importante reunión de ministros de Energía europeos en Sofía (Bulgaria), donde se está debatiendo la política energética comunitaria y a la que está previsto asista el ministro español del ramo, Álvaro Nadal, defensor a ultranza del impuesto susodicho.

Greenpeace recapitula
La organización ecologista, al hilo del lanzamiento de «Placa, placa, impuesto al Sol», repasa los últimos diez años de Gobierno, una década a lo largo de la cual los dos últimos Ejecutivos -el de Zapatero (2008-2011) y los de Rajoy (2011-2018)- "han boicoteado de manera recurrente el avance de las energías limpias, un intenso ataque -denuncia Greenpeace- que tiene su máximo exponente en la moratoria y hachazo a las renovables en 2013 y 2014 y en el más reciente impuesto al Sol" (aprobado vía Real Decreto en octubre de 2015). Greenpeace ha recogido los principales hitos de este "boicot" -así lo califican los ecologistas- en una cronología interactiva.

"Este ataque, lejos de ser una casualidad -explican desde la oenegé-, responde a diez decisiones políticas concretas que, priorizando el interés de las grandes eléctricas frente a la ciudadanía, han hecho que desde 2013 casi no haya habido instalaciones de renovables en España y que haya pasado de ser el segundo país más atractivo para las renovables al puesto 29".

Greenpeace sostiene que "no solo es posible prescindir de carbón y nuclear para 2025 en España, sino que, además, un sistema eléctrico prácticamente 100% renovable no solo contribuiría a salvar el clima, sino que también reduciría la factura de los hogares españoles en al menos un 34%".

Año clave en materia energética
2018 es un año clave en materia de Energía: en Europa se está negociando la política comunitaria para 2030 y en España se está redactando el Plan Integral de Energía y Clima, que debería servir -apuntan desde Greenpeace- para alcanzar los objetivos europeos. El Gobierno también debería aprobar la ley de cambio climático y transición energética.

En este marco, el próximo jueves, 19 de abril, los ministros de Energía de los gobiernos europeos se reunirán en Sofía (Bulgaria) para seguir con las negociaciones de la política energética europea de cara a 2030. Y, según Greenpeace, "el Gobierno español está intentando trasladar a Europa su boicot a las renovables: se opone a un aumento del objetivo de renovables e intenta que el resto de Europa acepte el Impuesto al Sol, pone trabas a la seguridad jurídica de renovables y se resiste a eliminar las subvenciones a los combustibles fósiles como el carbón".

Lo que quiere Greenpeace
Greenpeace, por su parte, pide con la campaña que lanza hoy -«Placa, placa, impuesto al Sol»- que el presidente del Gobierno y el ministro Nadal reconozcan la importancia de aumentar la cuota de energías renovables en el sistema energético al menos un 35% para 2030 "y que el dinero de los contribuyentes no se desperdicie en subvencionar viejas centrales contaminantes, como las de carbón". Los ecologistas consideran que "esta reforma energética europea debe ser una inversión en un futuro común y debe empoderar a millones de europeos para luchar contra el cambio climático y producir su propia energía".

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