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Cataluña aprueba la estrategia SolarCat para convertir la energía solar en el pilar central de su transición energética

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El Govern de Cataluña ha aprobado también, en el marco de esta estrategia, el modelo de compra garantizada de energía renovable a largo plazo (power purchase agreement, PPA). Según un comuicado difundido por el Instituto Catalán de la Energía (Icaen), este modelo ha de permitir que la Generalitat de Cataluña -en el marco de su política de compras públicas de bienes y servicios- pueda adquirir toda la energía renovable que va a generar "un parque solar fotovoltaico catalán, de nueva construcción, de promoción privada y con participación ciudadana, durante un período garantizado de entre 15 y 25 años".
Cataluña aprueba la estrategia SolarCat para convertir la energía solar en el pilar central de su transición energética
Instalación solar en el Edificio GAIA del Campus Terrassa de la Universitat Politècnica de Catalunya

El Govern -informa el Icaen- también ha acordado desarrollar el programa de tejados solares con almacenamiento distribuido, que ha de "garantizar la posibilidad de que los ciudadanos de Cataluña puedan generar, almacenar, compartir y vender la energía que generen aprovechando el principal recurso energético de que dispone Cataluña, el Sol". Para la ejecución y desarrollo del conjunto de acciones aprobadas, el Govern, a través del Instituto Catalán de la Energía (Icaen), organismo dependiente del Departamento de Empresa y Conocimiento de la Generalitat, destinará 5,6 millones de euros.

El Consell Executiu ha aprobado elaborar la estrategia SolarCat "para preparar a Cataluña para la captación, aprovechamiento y almacenamiento de electricidad producida por la energía solar, la energía del siglo XXI". Según el Icaen, SolarCat se fundamenta en la capacidad de la Generalitat de actuar como consumidor activo y con capacidad de influencia en el mercado". En ese sentido, el Govern de Catalunya quiere presentarse como ejemplo "de apuesta por un modelo energético más justo, renovable, autóctono, participativo y distribuido".

En el marco de esta estrategia, el Consell Executiu también ha acordado licitar en el horizonte del año 2020 la compra garantizada a largo término de la totalidad de la energía eléctrica generada por un parque solar fotovoltaico de nueva construcción que se situará en los terrenos de una infraestructura en uso y de titularidad de la Generalitat de Catalunya. Para ello, una comisión interdepartamental que el Govern constituira ad hoc desarrollará un nuevo modelo de contratación pública, en el marco de la colaboración público-privada y ciudadana, que permita esa compra a los promotores privados de ese parque durante un período de 25 años.

El objetivo -explican desde el Icaen- es garantizar que en Cataluña se generan nuevos modelos de inversión en energías renovables, donde plataformas como el crowdfunding (microfinanciación) pueden facilitar la participación ciudadana y donde las entidades financieras y los promotores tengan garantizada la seguridad jurídica y el retorno de las inversiones. Según el Instituto, el Govern será así garante de un precio estable de la energía -durante un largo período-, lo que neutralizaría la incertidumbre característica de un entorno tan volátil e inseguro como el del mercado español.

El Icaen explica por otro lado que, "de esta manera, Cataluña apuesta por un modelo alternativo a las subastas del estado español". El Ejecutivo central diseñó unas subastas, con unas condiciones y características muy concretas, que prácticamente regalaban la potencia subastada a las grandes compañías eléctricas, únicas que cumplían esas condiciones, según denunciaron muchos actores del sector en su momento. Al final, efectivamente, prácticamente toda la potencia subastada fue a parar a manos de grandes grupos empresariales nacionales y extranjeros.

Según el Icaen, los frutos de ese modelo de subasta han sido negativos: se ha replicado el modelo energético del siglo XX, centralizado y en manos de pocas empresas, un modelo en el que continúan estando ausentes los proyectos cooperativos y de participación ciudadana, "proyectos que, en países como Alemania o Dinamarca -concreta el Icaen-, suponen más del 50% de la capacidad instalada". Aquí, de los más de ocho mil megavatios subastados a lo largo de los últimos 21 meses (más de 8.000 MW), ni uno solo ha sido adjudicado a proyectos de ese perfil: cooperativos o de participación ciudadana.

De vuelta en SolarCat
La apuesta del Govern de Cataluña por la energía solar fotovoltaica se asienta sobre dos pilares: el hecho de que, en los últimos cinco años, el precio de las placas solares haya caído un 80%; y la condición modular de esta tecnología, que la convierte en solución ideal "para desarrollar un modelo distribuido y renovable, idóneo para su implementación en todo el territorio catalán". Pues bien, según el Icaen, la modularidad, el desarrollo de los sistemas de almacenamiento de electricidad en baterías, las redes de distribución de energía inteligentes, el vehículo eléctrico y la digitalización actuales hacen "del todo innecesario repetir el modelo centralizado anterior". Antes al contrario -apuntan desde el Instituto-, el futuro pasa por sistemas más flexibles donde la gestión de la demanda y la participación de la ciudadanía están llamadas a convertirse en el verdadero motor de la transición energética.

El PPA, como modelo de nueva relación (y de reparto de beneficios) entre territorios productores y centros consumidores
Por este motivo, la Comisión Interdepartamental que va a crear el Govern también tendrá, entre sus funciones, el "analizar los marcos legales, económicos, territoriales, fiscales y culturales vigentes en Cataluña y que suponen claras barreras a la necesidad de avanzar en la transición energética hacia un modelo 100% renovable, distribuido y participado". Esa Comisión -informa el Icaen- también trabajará en la definición de un modelo "que permita un acuerdo entre los territorios productores de energía y los territorios fundamentalmente consumidores". Así -continúa el Icaen-, el modelo PPA de compra de energía tendrá como objetivo convertirse en un ejemplo de relación entre los municipios claramente demandantes de energía y los municipios que la pueden generar, a menudo con una baja densidad poblacional y mucho territorio, "pero que todavía continúan ajenos a los beneficios de la generación renovable".

Cinco millones de euros
El Govern también ha acordado destinar cinco millones de euros a desarrollar el programa de tejados solares con almacenamiento distriguido, que ha de garantizar la posibilidad de que los ciudadanos de Cataluña puedan generar, almacenar, compartir y vender (cuando la normativa española lo permita) la energía que generen. Así -continúa el Icaen-, se aprueba la línea de incentivos económicos para la implantación de más de mil equipos de almacenamiento eléctrico distribuido -con baterías de ión litio- asociadas a aproximadamente un millar de instalaciones solares fotovoltaicas residenciales con una potencia total aproximada de tres megavatios. ¿Objetivo de esta iniciativa? "Incrementar la eficiencia de las instalaciones y favorecer la creación de comunidades solares de ciudadanos con participación activa en el mercado eléctrico".

El acuerdo del Govern se enmarca en el Pacto Nacional para la Transición Energética de Catalunya que el Govern aprobó el pasado mes de enero de 2017, con el objetivo de alcanzar un nuevo modelo energético para Cataluña y llegar al 100% renovable en 2050. Las prioridades que marca el documento de bases del Pacto son "situar al ciudadano en el centro del modelo energético, garantizar la seguridad en el suministro y devenir en instrumento esencial en la lucha contra la contaminación ambiental".

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