biocarburantes

La industria europea de los biocarburantes se alía con la del petróleo para apoyar también a los combustibles fósiles

1
La revisión de la directiva sobre infraestructuras de combustibles alternativos empieza a calentarse. Tras cuestionar el Parlamento Europeo e Iberdrola, entre otros actores, que tenga condición de combustible alternativo al gas licuado del petróleo o autogás (GLP), las patronales europeas del biodiésel (EBB) y del bioetanol (ePure) se han unido a la del GLP, entre otras, para pedir a la Comisión Europea que apueste decididamente por las soluciones que ya están disponibles, biocarburantes y GLP incluidas. De esta última dicen incluso que “tiene importantes ventajas ambientales”.
La industria europea de los biocarburantes se alía con la del petróleo para apoyar también a los combustibles fósiles
Representantes de la industria de biocarburantes y combustibles fósiles que firman el documento

La directiva europea relativa a la implantación de una infraestructura para los combustibles alternativos (Directiva 2014/94/UE) está actualmente en revisión. En ella consideran alternativos a los que sustituyen a los fósiles clásicos como fuente de energía en el transporte y que pueden contribuir a la descarbonización y a mejorar el comportamiento medioambiental del sector del transporte.

Entre los combustibles alternativos destacan la electricidad, el hidrógeno, los biocarburantes, los combustibles sintéticos y parafínicos (por ejemplo procedentes de residuos no orgánicos), el gas natural (incluido el biometano) en forma gaseosa (gas natural comprimido, GNC) y en forma licuada (gas natural licuado, GNL) y el gas licuado del petróleo (GLP).

Desde que se propuso y conoció la intención de la Comisión Europea (CE) de revisar dicha directiva hay grupos de presión que piden mantener a todos los combustibles mencionados, y otros que quieren que desaparezcan los fósiles. En marzo del pasado año, Iberdrola remitió un escrito sobre dicha revisión a la CE que exponía que la actual directiva “no respalda la descarbonización total del transporte por carretera, ya que la mayoría de los combustibles alternativos permitidos emiten demasiado CO2”.

Iberdrola y el Parlamento Europeo cuestionan que se consideren combustibles alternativos a los fósiles
Señala Iberdrola que la directiva “incluye al hidrógeno (no importa si proviene de una fuente descarbonizada o no), biocombustibles (incluso aceite de palma), gas natural y gas licuado de petróleo; los dos últimos combustibles fósiles”. Para la compañía, “es fundamental revisar la definición para alinearla con los objetivos de la UE para 2050 y la necesidad de transporte por carretera sin emisiones” y “en cualquier caso, se debe dar prioridad a las alternativas de cero emisiones”.

Antes de esta aportación de Iberdrola, el Parlamento Europeo ya se había posicionado al respecto, lamentando que “los combustibles de origen fósil, como el gas natural y el gas licuado de petróleo, todavía estén considerados como alternativos con arreglo a la Directiva 2014/94/UE, lo que socava el objetivo de la Unión Europea de descarbonizar el sector del transporte para mediados de siglo”.

“Todos los combustibles alternativos desempeñan un papel en la transición energética”
Como en el caso del gas, donde la industria del gas fósil ha unido fuerzas con la del biogás y el biometano; en el del petróleo, su industria ha encontrado también como aliadas a las del biodiésel y el bioetanol para defender que no se eliminen los combustibles fósiles de la directiva. Así se expresa en un documento conjunto que presentaron este martes en Bruselas (Bélgica).

Aparte de la Asociación Europea del Biodiésel (EBB, en sus siglas en inglés), ePure y la Asociación Europea del GLP (Liquid Gas Europe), también se han unido a la declaración la asociación que representa a los proveedores de combustible (principalmente fósiles) independientes europeos (UPEI) y la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (Aeca, en sus siglas en inglés).

“A la luz de los objetivos establecidos en el Acuerdo de París y el Pacto Verde Europeo, es un imperativo que todos los combustibles alternativos desempeñen un papel en la transición energética”. Así arranca la declaración, para acto seguido recordar que la directiva está destinada a desarrollar el mercado de esos combustibles, que en 2018 solo representaron el 7.3 por ciento de las matriculaciones de automóviles nuevos y el 3.8 por ciento de los vehículos en uso, con una participación aún menor de los vehículos pesados.

“No se deben descartar las soluciones ya disponibles”
Consideran que es importante establecer objetivos a largo plazo, pero añaden que “Europa no debe descartar las soluciones que ya están disponibles, son rentables y contribuyen positivamente a la transición energética”. Por lo tanto, instan a la Comisión Europea a mantener la definición actual de combustibles alternativos en la directiva, “garantizando la implantación de políticas coherentes y un entorno estable para la inversión”.

A continuación advierten de que “clientes, consumidores y operadores de transporte solo adoptarán opciones de bajas o cero emisiones si la tecnología es asequible, conveniente y comercialmente viable”. Por otro lado, señalan que el retraso en adoptar medidas efectivas de descarbonización en el transporte obliga a desarrollar a fondo las que ahora “ya son comercialmente viables y con precios competitivos”, en referencia al GLP y los biocarburantes.

“El GLP tiene importantes ventajas ambientales”
Para ello exponen las ventajas del etanol europeo, que emite de promedio un 71 por ciento menos de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que la gasolina fósil; o del biodiésel, que “tanto en automóviles, como en vehículos comerciales y camiones de larga distancia o autobuses y autocares, puede conllevar una reducción significativa de las emisiones de GEI, entre el cincuenta y el noventa por ciento menos que el diesel convencional”. Sin embargo, el biodiésel de aceite de palma es cuestionado por estudios y recortado por la CE en su incorporación al transporte por sus elevadas emisiones.

Del GLP afirman que su uso en automóviles “tiene importantes ventajas ambientales”, y relatan las reducciones de CO2 y partículas que aportan con respecto a la gasolina y las de óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas sólidas en relación al diésel. Incluso afirman que “a largo plazo el GLP está bien posicionado para continuar brindando beneficios según la agenda de descarbonización de la UE 2050, ya que el BioGLP se distribuye en cantidades crecientes en el mercado europeo y puede reducir las emisiones de CO2 hasta en un noventa por ciento en comparación con el GLP fósil”.

En un informe crítico sobre los distintivos ambientales que emite la Dirección General de Tráfico, entre los cuales el GLP cuenta para la etiqueta ECO, Ecologistas en Acción señalan  que "aunque las emisiones de CO2 producidas al quemar gas son menores que las del petróleo, en un análisis del pozo a la rueda las ventajas en huella de carbono no son apreciables en relación al diésel y solo existe cierta ventaja en relación a la gasolina".

Añadir un comentario
internete
Arderemos como koalas