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El Gobierno elige el hidrógeno como bandera de la transición energética

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Hasta cuatro ministros desfilaron ayer por la jornada Hidrógeno Renovable: Una Oportunidad para España. Cuatro ministros (Calviño, Economía; Duque, Ciencia; Maroto, Industria; y Ribera, Transición Ecológica), encabezados por el mismísimo presidente del Gobierno. Pedro Sánchez (1) abrió el evento con una frase de impacto -"más de 350 millones de personas podrían estar expuestas a morir de calor extremo en el año 2050 incluso si la temperatura solo aumenta un grado y medio, según Naciones Unidas. La vacuna a esa catástrofe tenemos que empezar a aplicarla ya"- y (2) cerró su intervención con un anuncio: "entre 2021 y 2023, vamos a destinar más de 1.500 millones de euros al desarrollo del hidrógeno renovable".
El Gobierno elige el hidrógeno como bandera de la transición energética

Un millón y medio de euros, cada día, durante los próximos tres años. Cada día... un millón y medio de euros. Eso es lo que va a destinar el Gobierno Sánchez al desarrollo de un ecosistema del hidrógeno renovable en España. El anuncio de los 1.500 millones de euros lo hizo ayer el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en el marco de la jornada Hidrógeno Renovable: Una Oportunidad para España, una jornada por la que también desfilaron el vicepresidente de la Comisión Europea, el socialista Frans Timmermans; la comisaria europea de Energía, la liberal Kadri Simson; y los consejeros delegados de las compañías eléctricas que dominan el mercado nacional: Sánchez Galán (Iberdrola), Josu Jon Imaz (Repsol), José Bogas (Endesa), Francisco Reynés (Naturgy), Antonio Llardén, de Enagas (todos ellos, promotores de proyectos que tienen al hidrógeno verde en el horizonte; todos ellos, encantados con la Hoja de Ruta del Hidrógeno que ha confeccionado el Gobierno, documento que aprobó el Consejo de Ministros hace unos días y que ha protagonizado este evento multiministerio).

El hidrógeno es una fuente de energía atractiva porque puede ser almacenado, como cualquier otro gas, y dispensado a demanda (o sea, que supera el condicionante característico de otras fuentes de energía renovable, como el Sol, que a veces luce y a veces no, o el viento, que a veces sopla y a veces no). El hidrógeno supera ese inconveniente, pero presenta otro: es un elemento que no se encuentra "solo", siempre está "acompañado" (H2O, agua; CH4, gas natural...). O sea, que hay que separarlo de sus compañías (fabricarlo) y para ello hace falta energía. Pues bien, es ahí donde se puede teñir de verde el hidrógeno: podemos fabricar hidrógeno (utilizando como materia prima agua, H2O) con las energías renovables "sobrantes" (a veces sopla "demasiado" el viento y no hay demanda suficiente, por lo que hay que parar los aerogeneradores) y podemos luego quemar ese hidrógeno a demanda, cuando sea realmente necesario. Esa es la virtud del hidrógeno verde (fabricado con agua y electricidad de origen renovable): que, a diferencia de otras fuentes de energía limpias (como el Sol o el viento), esta sí que podemos acumularla, almacenarla y utilizarla a demanda. Además, sus defensores presumen de que el hidrógeno es la mejor solución para descarbonizar sectores difícilmente electrificables, como el transporte más pesado, el aéreo o el marítimo.

La Hoja de Ruta del Gobierno, que reconoce que el hidrógeno no será plenamente competitivo hasta después de 2030, quiere convertir España -ese sería el objetivo último- en un país exportador de hidrógeno renovable, algo que todos los participantes ayer consideraron perfectamente viable, habida cuenta de dos factores clave: la riqueza de recursos naturales (Sol y viento) y el gran desarrollo del sector de las energías limpias (muy experimentado y voluminoso en España). La Hoja de Ruta del Hidrógeno plantea objetivos nacionales de fomento del hidrógeno renovable a 2030 y, a partir de los mismos, diseña una visión a 2050, cuando España habrá de alcanzar la neutralidad climática y contar con un sistema eléctrico 100% renovable. Los tres objetivos clave a 2030 son estos.

1. Producción: 4.000 megavatios (MW) de potencia instalada de electrólisis (el sistema de producción de hidrógeno renovable empleando energías limpias y agua), lo que representa un 10% del Objetivo 2030 (40.000 MW) marcado por la Comisión Europea para el conjunto de la UE. Adicionalmente, como hito intermedio, se estima que para el año 2024 sería posible contar con una potencia instalada de electrolizadores de entre 300 y 600 MW.

2. Un 25% del consumo de hidrógeno industrial será de origen renovable en 2030. En la actualidad, la industria emplea la práctica totalidad de las 500.000 toneladas de hidrógeno que consume España anualmente. En su mayoría (99%), el producto utilizado es hidrógeno de origen fósil (o hidrógeno gris), es decir, emplea gas natural como materia prima en su elaboración. Por cada kilogramo de hidrógeno renovable que sustituye a un consumo existente de hidrógeno no renovable, se evitan 9 kilogramos de CO2 a la atmósfera.

3. En cuanto a movilidad, para 2030, se plantea una flota de al menos 150 autobuses; 5.000 vehículos ligeros y pesados; y trenes pro- pulsados con hidrógeno en al menos dos líneas comerciales de media y larga distancia en vías actualmente no electrificadas. De igual modo –señala la Hoja–, debería implantarse una red de al menos 100-150 hidrogeneras de acceso público en 2030 y maquinaria de handling propulsada con hidrógeno en los 5 primeros puertos y aeropuertos.

Extracto de la intervención de Pedro Sánchez
«Más de 350 millones de personas podrían estar expuestas a morir de calor extremo en el año 2050 incluso si la temperatura solo aumenta un grado y medio, según Naciones Unidas. La vacuna a esa catástrofe tenemos que empezar a aplicarla ya.

La pandemia no será un obstáculo para esta lucha, para esta causa: la lucha contra la emergencia climática. Todo lo contrario: servirá para impulsar definitivamente la transición ecológica, una transición que tiene que ser justa. El momento de empezar es hoy mismo, con el Plan de Recuperación, Resiliencia y Transformación de la Economía Española, con los Presupuestos Generales del Estado, que acaban de entrar en las Cortes, y con los planes sectoriales que hemos ido aprobando en esta legislatura.

La Hoja de Ruta del Hidrógeno Renovable que hoy tengo el placer de presentar, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 6 de octubre, es, a mi juicio, un vehículo para cumplir dos grandes retos: el primero de ellos es realizar esa transición ecológica imprescindible, que tiene que ser justa. Y, en segundo lugar, servir de poderoso motor a la reactivación económica. Nuestro país cuenta con todos requisitos para ser una potencia mundial en energías limpias.

Como Gobierno de España debemos garantizar que cumplimos con el objetivo de la neutralidad carbónica en 2050, otorgando confianza a los agentes económicos, a los inversores, a los actores sociales, a través de propuestas que tienen que ser viables, que tienen que ser rigurosas, que proporcionen certeza y que tengan un efecto movilizador, un efecto tractor.

Tenemos ya el marco regulatorio que ampara este gran desafío común, la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo, que va a guiar el camino hacia esa neutralidad climática que antes señalaba. Y lo hará mediante inversiones en soluciones tecnológicas realistas, mediante la capacitación de los ciudadanos, y también mediante la armonización en ámbitos clave, como es por ejemplo la política industrial, la financiación o la investigación. Todo ello garantizando la justicia social, para una transición ecológica que tiene que ser inclusiva y no excluyente.

Los beneficios del hidrógeno renovable en 2030 han sido claramente identificados: en primer lugar, porque van a permitir la descarbonización del hidrógeno no renovable que se consume actualmente como materia prima en la industria; en segundo lugar, porque va a facilitar la reducción de emisiones en sectores de la movilidad difícilmente electrificables, como es el transporte pesado, marítimo, aéreo; y, en tercer lugar, porque va a contribuir desde un punto de vista de almacenamiento a la gestión de un sistema eléctrico que estoy convencido que va a ser cien por cien renovable.

Vamos a trabajar en esa Hoja de Ruta del Hidrógeno Renovable con tenacidad, con determinación, ese es el compromiso del Gobierno.

El proyecto que propone la Hoja es un proyecto ambicioso, y es un proyecto imprescindible para nuestra sociedad.

España es el país europeo con más potencial de producción de hidrógeno verde. Igual que somos líderes en tecnologías y en producción de energía eólica, yo estoy convencido de que podremos ser líderes en producción de hidrógeno verde.

En el proyecto de Presupuestos Generales del Estado 2021 las actuaciones de tecnologías vinculadas al hidrógeno contarán con una partida de cien millones de euros que van a financiar a sesenta empresas, pero, además, el Proyecto CIEN (las misiones de ciencia e innovación) prestarán todo el apoyo financiero necesario a la industria, incluyendo por supuesto a las pequeñas y medianas del país.

Entre 2021 y 2023, en estos tres años les anuncio que vamos a destinar más de 1.500 millones de euros al desarrollo del hidrógeno renovable. Tenemos la oportunidad, el deber, también la urgencia, de orientar de manera adecuada nuestros modelos de crecimiento hacia un futuro mucho más próspero, más resiliente, que nos permita construir una España más verde, más digital, más justa y en definitiva más inclusiva.

Extracto de la intervención de Pedro Duque, ministro de Ciencia e Innovación
El hidrógeno renovable -ha dicho Duque- constituye una "alternativa de interés para la industria y para el transporte pesado, y supone una oportunidad para desarrollar tecnología propia".

«Tanto los planes estatales de investigación -científica, tecnológica y de innovación- como los proyectos que presentamos en el Plan de Recuperación europeo tienen muy presentes la transición energética y ecológica. Entre otras medidas se contempla la creación de un Centro de I+D de Almacenamiento de Energía en Extremadura y se incluyen los instrumentos del
Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) de compra pública precomercial. Estas acciones serán clave para el desarrollo de nuevas tecnologías que permitan el desarrollo nacional de electrolizadores de grandes potencias con mejores márgenes de eficiencia y rentabilidad y con la aplicación de nuevos materiales»

En su breve intervención telemática, el ministro de Ciencia e Innovación ha destacado además el refuerzo del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), que "permitirá -ha dicho- el futuro despliegue a gran escala de estas energías renovables".

«Otra apuesta importante del Ministerio es el Programa Misión de Ciencia e Innovación, con el que queremos impulsar el desarrollo de nuevas tecnologías orientadas a la producción de hidrógeno renovable y el uso del hidrógeno para movilidad»

Extracto de la intervención de Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo
«Importantes sectores industriales pueden acelerar su descarbonización gracias al uso del hidrógeno verde, como el sector del refino, con la fabricación de nuevos combustibles sostenibles, ecocombustibles y combustibles sintéticos; el sector de los fertilizantes; el sector químico, o el sector siderúrgico. El impacto de estos sectores económicos implicará empleo y nuevas tecnologías, como electrolizadores, pilas de combustión, depósitos a presión, calderas, hidrogeneras, nuevos vehículos, nueva propulsión en buques, etcétera.

Llevamos trabajando más de un año en el desarrollo de la cadena de valor del hidrógeno verde y hemos llevado a cabo una call of interest con el objetivo de identificar proyectos asociados a la industria manufacturera que son susceptibles de participar en la iniciativa Important Projects of Common European Interest de hidrógeno verde promovida por la Comisión Europea. Se han recibido 28 propuestas aportadas por 26 empresas, y aunque la tipología de los proyectos es amplia se han identificado tanto proyectos con un fuerte componente de I+D tecnológico, como proyectos de innovación y demostración comercial que incluyen la producción de hidrógeno renovable a gran escala en los principales polos petroquímicos»

Extracto de la intervención de Nadia Calviño, ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital
«España tiene importantes activos: una situación geográfica muy favorable al desarrollo del hidrógeno verde, importantes empresas líderes mundiales, un marco de cooperación público privada, una hoja de ruta y la determinación de movilizar los recursos financieros públicos y privados para abordar este proceso de inversión mirando al futuro.

Un 37% de los 72.000 millones de euros previstos para España en transferencias directas del fondo Next Generation EU se dedicará a la sostenibilidad climática, a la transición hacia un modelo energético renovable, menos contaminante. Y la Hoja de Ruta del Hidrógeno Renovable es uno de los treinta componentes clave de nuestro plan de recuperación, transformación y resiliencia.

Queremos que el despliegue de esta tecnología sea una de las palancas tractoras del conjunto de nuestra economía, que impulse el crecimiento, la industria nacional, el conocimiento tecnológico y la creación de empleo de calidad, que consolide el liderazgo de España en la generación de energías renovables.

Se trata de movilizar la financiación pública y la privada para identificar los modelos de negocio rentables. Se trata de actuar hoy para crecer mejor mañana»

Especialmente convencido se ha mostrado el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, el socialista Frans Timmermans, que ha dejado media docena de pinceladas que no dejan lugar para la duda en su fe: (1) "el hidrógeno verde es clave para una economía europea fuerte, competitiva y sostenible"; (2) los objetivos europeos son ambiciosos (6 GW en electrolizadores en 2024 y 40 en 2030), "pero solo serán posibles si contamos con los esfuerzos de los estados miembros y el sector privado"; (3) para materializar esos objetivos tenemos además que crear un mercado de escala para el hidrógeno: "es por eso que recibimos con enorme satisfacción la noticia de la presentación por el Gobierno de España de la ambiciosa Hoja de Ruta del Hidrógeno"; (4) "compartimos la visión española de que el hidrógeno renovable será un facilitador para la transición energética, y los fondos de recuperación europeos pueden dar un impulso importante en ese ámbito"; (5) España tiene "un enorme potencial, dada su posición geográfica"; y tiene así mismo "una oportunidad única y un posicionamiento envidiable para aprovechar este momento (...), con su potencial en energías renovables, especialmente en energía solar y eólica"; y (6) "os estamos esperando con los brazos abiertos en Europa para trabajar juntos".

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha conducido el evento, junto a la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, y el director general del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, Joan Groizard. Ella ha sido la encargada de clausurar la jornada. Lo ha hecho haciendo un llamamiento a los actores del sector para que envíen sus propuestas al Ministerio, "que nos expliquen qué proyectos tienen; en qué parte de la cadena de valor están identificando sus posibilidades; cuáles son los mejores mecanismos para encontrar una viabilidad, una madurez financiera-económica; qué aportan desde el punto de vista de la innovación en esa carrera hacia la descarbonización; qué ahorro de CO2 representan". Esta call for interest -ha dicho- estará "disponible, abierta, esperando todas sus propuestas, hasta dentro de un mes exactamente, el 19 de diciembre, y sin duda constituye el pistoletazo de salida de esa cooperación" que el Ejecutivo quiere establecer entre las iniciativas privadas que ya están viendo la luz en España (y que han sido presentadas durante la jornada por numerosas empresas) y los distintos departamentos ministeriales afectados. Todo ello, en el marco de una "estrategia país para un hidrógeno verde" -ha concluido- y del Plan de Recuperación postCovid que lidera el Gobierno.

Sobre el hidrógeno limpio y el hidrógeno sucio
El hidrógeno sucio (llamado eufemísticamente hidrógeno gris o marrón) utiliza como materia prima un combustible fósil: gas o carbón (según la Agencia Internacional de la Energía, AIE, el 6% del gas y el 4% del carbón mundiales son empleados como materia prima para fabricar hidrógeno). En su proceso de fabricación, además, se producen gases de efecto invernadero. La AIE acaba de publicar un informe según el cual la demanda global de hidrógeno puro en 2018 fue de casi 75 millones de toneladas y según el cual la producción de hidrógeno es responsable de la emisión de alrededor de 830 millones de toneladas de CO2 al año, el equivalente a las emisiones de Reino Unido e Indonesia. O sea, que del proceso de fabricación de hidrógeno sale mucho más humo (830 millones de toneladas) que hidrógeno útil (75).

El hidrógeno verde sin embargo es aquel que emplea como materia prima el agua (H2O). En su proceso de fabricación, la máquina que lo produce (el electrolizador, que utiliza electricidad para separar el hidrógeno del oxígeno) no emite como “residuo” más que oxígeno (para que el proceso sea completamente limpio, la electricidad además debe ser de origen renovable). Pues bien, en ese marco, el Gobierno presentó hace apenas unas semanas la “Hoja de Ruta del Hidrógeno: una apuesta por el hidrógeno renovable”, un documento, de más de 50 páginas, que sostiene que el hidrógeno será “clave” para que España alcance la neutralidad climática, “con un sistema eléctrico 100% renovable, no más tarde de 2050”. El Ejecutivo reconoce en todo caso que la producción y aplicación del hidrógeno renovable en España no serán plenamente competitivas hasta 2030.

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Miguel
Me cuesta creer que se vayan a hacer esas fuertes inversiones en hidrógeno hasta el 2023, cuando actualmente no es para nada competitivo, y más en un país que no es capaz de bajar el 21% del iva de las mascarillas porque no tiene ni un duro en las arcas. Se están planteando grandes inversiones en electrolizadoras con la tecnología actual, cuando actualmente el ciclo de obtención+uso del hidrógeno ofrece una eficiencia muy baja y un coste muy alto. De cada 5 kWh usados, se aprovecha uno y se desperdician 4 kWh. A precios actuales, el hidrógeno renovable sale 5 veces más caro que el gas natural (o incluso más). Cuando alguien pretenda consumir hidrógeno, ¿Quién va a pagar el sobrecoste que cuesta el hidrógeno? El que lo consume, o se lo van a cargar el resto de ciudadanos con un cargo ad hoc estilo primas a las renovables?. Parece extraño que les vengan ahora las prisas y pretendan tirar la casa por la ventana con el hidrógeno sin ser competitivo, y más teniendo en cuenta que la tecnología en electrolizadores está cambiando constantemente y es muy probable que cualquier instalación que se haga actualmente, quede desfasada en muy poco tiempo. Hasta después del 2030 no esperan que sea competitivo el hidrógeno mediante electrolisis, y eso, si realmente llega a ser competitivo alguna vez, porque hasta entonces pueden aparecer alternativas más económicas y más eficientes que dejen al hidrógeno en el olvido. Tal vez baterías de flujo, por poner un ejemplo, que parece ser un serio rival. De momento sólo incluyen 100 millones de euros para el presupuesto de 2021. Para años venideros, ya se verá..