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La red eléctrica irlandesa integra sin problemas hasta un 65% de energía renovable

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Lo dice la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que acaba de publicar un informe sobre la política energética irlandesa. Según ese informe, la isla del Atlántico Norte ha avanzado con éxito en la transformación de su sector energético, fundamentalmente -eso sí- en lo que se refiere al sector eléctrico. Ahí, Irlanda se encuentra en la vanguardia de Europa gracias a su formidable parque eólico nacional, capaz de generar él solo alrededor de la cuarta parte de toda la demanda eléctrica del país. [En la imagen, detalle de la portada del informe].
La red eléctrica irlandesa integra sin problemas hasta un 65% de energía renovable

"El sistema eléctrico irlandés ya puede acomodar hasta más del 65% de generación eólica y solar, sin que de esa integración en la red se derive riesgo alguno para la seguridad". El diagnóstico de la Agencia Internacional de la Energía es inequívoco: "esta es una de las cuotas nacionales más elevadas de todo el mundo, y un testimonio -apuntan desde la AIE- de la capacidad de investigación e innovación del país". A pesar de ello, la Agencia señala, en el informe que ha elaborado sobre la política energética irlandesa, que si el país quiere cumplir con sus Objetivos 2030 en materia de Energías Renovables y Clima va a necesitar de medidas adicionales, porque la isla de las verdes praderas continúa siendo muy dependiente de las importaciones de combustibles fósiles y las proyecciones son claras: va a crecer la población y va a crecer el consumo de energía en los años venideros. Más aún: según la AIE, Irlanda no está en vías de cumplir sus Objetivos 2020 de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y producción de energías renovables, "lo que significa que alcanzar sus Objetivos 2030 es algo que también está en cuestión".

Paul Simons, director ejecutivo adjunto de la Agencia Internacional de la Energía, y responsable de la presentación del informe: "Irlanda ha llegado a ser líder mundial en la integración de energías renovables en el sistema gracias en gran medida a la robustez de su política energética y a su compromiso con la innovación. Pues bien, partiendo del reconocimiento de este éxito, avisamos al Gobierno de la nación de la urgencia de implementar medidas adicionales para continuar progresando en esa vía, y de medidas de monitorización de ese progreso, para que el país transite hacia la senda del cumplimiento de sus compromisos climáticos de largo plazo"

La Agencia sugiere en su informe que Irlanda puede reforzar su estrategia energética-climática a partir de sus políticas actuales de eficiencia energética y de las muchas nuevas medidas que ha puesto en marcha desde 2017, eso sí, incrementando sustancialmente los fondos que está destinando a las mismas. En ese sentido, la AIE reconoce el compromiso de Irlanda con la eficiencia, un compromiso que ha llevado al país a auspiciar la cuarta Conferencia Global Anual sobre Eficiencia Energética de la AIE, que tendrá lugar en Dublín en el mes de junio de este año.

El calor de hogar, o la climatización residencial
Según la AIE, uno de los mayores retos a los que se enfrenta Irlanda en su lucha contra las emisiones de CO2 es la descarbonización de la climatización residencial. La población irlandesa -apuntan desde la Agencia- reside (en un porcentaje considerablemente más elevado que el que se registra en otros países) en viviendas unifamiliares que están distribuidas de manera muy dispersa por todo el territorio. Y se da la circunstancia de que muchas de esas viviendas todavía emplean derivados del petróleo como fuente de calefacción (oil-heating systems). "Dado que Irlanda -explican los autores del informe- ha logrado reducir ya de manera muy significativa la intensidad energética, la atención debería ahora centrarse en sustituir todos esos sistemas que usan combustibles fósiles por otros que produzcan calor a partir de fuentes renovables".

Y eso está impulsando la administración irlandesa desde enero de este año. Desde esa fecha y en adelante, todos los nuevos edificios deben instalar sistemas de climatización renovables para asegurar que la expansión del parque mobiliario no fija un incremento del consumo de combustibles fósiles (como el gas natural, por ejemplo). La descarbonización del parque mobiliario ya existente es sin embargo más complicada, según la AIE, "especialmente en vivienda de alquiler". En su informe, la Agencia recomienda a la administración irlandesa que combine (1) los incentivos financieros (para que los caseros inviertan en la implementación de mejoras en materia de eficiencia energética en las viviendas que tienen arrendadas) con (2) el establecimiento de parámetros mínimos de eficiencia energética allí donde sea preciso.

Según la AIE, la transición irlandesa hacia un modelo descarbonizado beneficia al país también en materia de seguridad energética, pues los yacimientos de hidrocarburos con los que cuenta son limitados y su interconexión con los mercados eléctricos del continente europeo es complicada. Por fin -apunta el informe-, Irlanda es uno de los pocos países que grava todos los combustibles fósiles, algo positivo -según la Agencia- para reducir la demanda y mejorar la eficiencia energética. Sin embargo -alerta la AIE-, esos gravámenes permanecen congelados desde hace ya un quinquenio y, dada la subida de los patrones de vida en el país (cuya situación económica ha mejorada en estos cinco años), cada vez tienen menos impacto en el comportamiento de los consumidores, por lo que la Agencia insta al Gobierno irlandés a su actualización.

Energy Policies of IEA Countries: Ireland 2019 Review

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