panorama

La moratoria renovable a los ojos de tres expertos internacionales

0
Stefan Gsänger (WWEA), Toby Couture (e3 Analytics) y el experto estadounidense en energía eólica Paul Gipe, analizan el parón a las primas decretado por el Gobierno. Todos coinciden en que servirá para que España pierda uno de los pocos trenes en los que estaba subida. Y, además, no resolverá el problema, porque el problema es otro.
La moratoria renovable a los ojos de tres expertos internacionales

– Stefan Gsänger, secretario general de la Asociación Mundial de Energía Eólica (WWEA)
“Es una señal alarmante ver que el nuevo Gobierno español pone en riesgo su posición de liderazgo en energías renovables. El sector de las renovables, y en particular el de la eólica, es uno de los pocos sectores industriales en España fuertes y competitivos internacionalmente, junto con el turismo y la agricultura. Durante la última década, España ha sido capaz de alcanzar una posición de liderazgo en tecnología eólica, junto a otros pocos países como China, Alemania, India y Dinamarca.

Aunque con la actual crisis económica no se puede esperar demasiados avances en agricultura y turismo, la eólica y otras renovables han experimentado unas tasas de crecimiento mundial de dos dígitos en todo el mundo, y se espera que continúen así en un futuro inmediato, como consecuencia de la demanda de energía limpia e inagotable en los países industrializados y, sobre todo, en los que están en vías de desarrollo.

Si España echa a perder ahora su sector renovable es evidente que daña seriamente uno de los sectores clave de su economía y pone en riesgo la prosperidad de todo el país. España no sólo podría dañar sus perspectivas de convertirse en un país no dependiente de combustibles fósiles importados, sino que podría perder también sus oportunidades de exportación.

Además, es una señal alarmante por parte de un país, todavía considerado rico, en cuanto a su responsabilidad internacional: en otros lugares clave del mundo, especialmente en América Latina, se ha visto a España como un ejemplo. Y al no asumir su papel, en asuntos como la mitigación del cambio climático o la seguridad de suministro energético, España va a dañar su reputación y credibilidad internacional. La suspensión de sus programas de apoyo a las renovables también representa una violación de la legislación europea, impulsada por España desde los inicios.

Es una decisión claramente en contra de los intereses nacionales, y más cuando el país atraviesa una difícil situación económica. Da miedo ver que, incluso en España, los intereses del sector de la energía fósil son lo suficientemente fuertes como para destruir potencialmente esta industria. Y eso que España no tiene mucho que ganar en el sector de la energía fósil, pero tiene mucho que perder en el sector de las renovables”.

– Toby Couture, e3 Analytics, consultora internacional especializada en energía
“Durante décadas, España ha estado regulando los precios de su electricidad, sin que pudieran aumentar más de un cierto porcentaje anual. Con los precios volátiles de los combustibles fósiles, esta medida ha sido problemática, dando lugar a años "boom" y años "quiebra" en las empresas eléctricas. Como resultado, se ha ocasionado un "déficit tarifario", es decir, la diferencia entre los costes reales del sistema y lo que las eléctricas podían recuperar legalmente con sus tarifas. El quid de la cuestión es que la singular decisión de España de modernizar su sistema eléctrico mediante la aceleración del despliegue de las energías renovables, se produjo en un contexto de aumento de los precios de los combustibles fósiles, en una situación donde las eléctricas ya habían estado sufriendo un "déficit tarifario". Lo que ha llevado a considerar a las renovables culpables del crecimiento de ese déficit.

Dicho esto, no hay duda de que el auge de la energía solar fotovoltaica en 2007 y 2008 contribuyó al déficit. Sin embargo, la situación de la energía eólica es mucho menos clara. Algunos informes académicos han revelado que la eólica española ha contribuido a amortiguar los precios de la electricidad y no a incrementarlos.

Dado que en España la eólica contribuye de manera mucho mayor al mix energético que las energías solares, en su conjunto las renovables podrían haber ayudado a reducir el déficit. Culpar del déficit tarifario únicamente a las renovables, es, definitivamente, infundado. La raíz del problema es que el sistema eléctrico español, todo el sistema, no paga la totalidad de sus facturas y al no transferir los costes a los usuarios, ha acumuló un déficit disparatado. El problema está en la forma en la que se ha estado regulando el mercado eléctrico, y en especial en la forma en como aumentan sus tarifas.

Hay otro elemento fundamental que subyace en todo esto. Existen nuevos estándares contables internacionales que se han desarrollado por la IASB (International Accounting Standards Board) como resultado de la crisis financiera, y que implican la toma de medidas enérgicas contra "las cuentas de pasivos diferidos" y otras formas de contabilidad que retrasan las deudas o pasivos a años siguientes. Este cambio, que se implementará entre 2012 y 2014, implicará probablemente que las empresas eléctricas reguladas no podrán continuar publicando "beneficios" en años en los que realmente están experimentando déficit.

O tendrán que encontrar otras lagunas legales para poder  hacerlo, porque se están eliminando las lagunas tradicionales… Esta es una práctica que debe prohibirse, y que influye de forma significativa en las empresas eléctricas españolas y en muchas eléctricas del mundo. No podrán continuar postergando ciertos pasivos a futuro. Teniendo en cuenta que actualmente el déficit tarifario español está cerca de los 25.000 millones de euros, esto representaría una enorme "conmoción tarifaria" si las eléctricas tienen que, de pronto, recuperar estas cantidades a partir de las tarifas eléctricas. Lo más probable es que se tendrá que recuperar durante un mayor período de tiempo.

El Gobierno tampoco se encuentra en condiciones de asumir estas responsabilidades, Así que, teniendo todo esto en cuenta, parece que ha decidido hacer lo que la mayoría de la gente hace cuando tiene que resolver algo: apretar el botón de pausa.

– Paul Gipe, experto estadounidense en energía eólica
España necesitaba desde hace mucho tiempo corregir el desequilibrio en la manera en que sus compañías eléctricas facturan por la electricidad. Esto tiene poco que ver con la energía renovable, pero mucho que ver con el insostenible coste de los combustibles fósiles de los que las eléctricas españolas son, lamentablemente, dependientes. La respuesta a esa dependencia son las energías renovables. En lugar de una imprudente suspensión temporal de su programa de renovables, España necesita continuar con un rápido desarrollo de sus recursos renovables o continuará perdiendo mucho dinero.

Esperamos que los dirigentes españoles vean esta realidad y cancelen de inmediato esta suspensión temporal. El problema en España es y ha sido el alto coste de los combustibles fósiles y los esfuerzos desastrosos –durante muchos años– por mantener los precios de la electricidad artificialmente bajos. Las renovables nunca han sido el problema. Son la solución.

Añadir un comentario