panorama

Greenpeace alerta: nacionalizar las compañías eléctricas no soluciona el problema

0
"El verdadero problema es el diseño del actual mercado eléctrico, que necesita ser transformado y reinventado". Lo dice Greenpeace, que, frente al brutal encarecimiento que estos días está experimentando el precio de la luz, defiende la idea de un "mercado dual", que contemplaría la división del mercado mayorista tradicional (pool) en dos mercados complementarios entre sí y encargados, respectivamente, de (1) la contratación y entrega de electricidad a largo plazo (mercado de energía renovable) y de (2) resolver los desvíos de este en el corto y muy corto plazo (mercado de flexibilidad o de entrega). Siempre, en clave 100% renovable.
Greenpeace alerta: nacionalizar las compañías eléctricas no soluciona el problema

La mayoría de los analistas señalan en muchas direcciones cuando se les pregunta sobre la causa de la subida de la luz, pero casi siempre son tres los motivos principales: el frío (mucho-mucho frío), el incremento del precio del gas en el mercado internacional (en realidad el gas solo produce en España, como mucho-mucho, 1 de cada 4 kilovatios hora eléctricos) y la subida del precio del CO2 (que tampoco ha sido tan extraordinaria). La mayoría de los analistas señalan en esa dirección, pero lo cierto es que la subida del precio de la luz va mucho más allá de ese vistazo rápido. Greenpeace, y ciertamente también muchos expertos, señalan además (como motivo principal de esa subida) a las reglas del mercado eléctrico, que fueron ideadas hace ya demasiado tiempo, cuando el producto estrella en cualquier sistema eran los combustibles fósiles: compro carbón, petróleo o gas; lo almaceno; y lo quemo a demanda, cuando necesito electricidad. ¿Qué ha ocurrido desde ese entonces en que los combustibles fósiles eran los que generaban la mayoría de los kilovatios? Pues que los tiempos han cambiado. Y mucho. Hasta el punto de que hoy el escenario es completamente distinto. Tan distinto como que los protagonistas ya no son los combustibles fósiles; ahora lo son las energías renovables, que son la primera fuente de generación de electricidad en España, por delante de la nuclear y de la suma (fósil) de carbón, petróleo y gas.

Y, por eso, entre otras cosas, Greenpeace sostiene que (1) el paso del temporal Filomena por España, sumado al incremento del precio del CO2 y del precio del gas en todo el mundo, "es  solo un problema coyuntural" y que (2) "el verdadero problema es el diseño del actual mercado eléctrico, que necesita ser transformado y reinventado".

En España -sostienen los ecologistas-, la electricidad vale más de lo que cuesta porque: (1) a la hora de calcular sus costes, no se tiene en cuenta su valor social y ambiental y, porque (2) debido al diseño del mercado eléctrico marginalista, se paga al mismo precio el gas, el carbón, la nuclear, la hidráulica y las renovables, independientemente de lo que realmente cuesten; por ello, algunas fuentes de generación de energía están sobrerretribuidas (nucleares e hidroeléctricas), especialmente en la coyuntura actual.

Y en España, “cambiar la titularidad de las empresas eléctricas que operan en el mercado, generadoras o comercializadoras -señala Raquel Montón, responsable de la campaña de Energía de Greenpeace-, no soluciona el problema mientras ese mercado siga igual, porque la sobrerretribución seguiría existiendo”.

Pues bien, frente a ese mercado, frente a las normas que regulan ese mercado, Greenpeace propone el concepto de mercado mayorista dual o binario, un concepto que -reconocen los ecologistas- ha sido propuesto en literatura en múltiples ocasiones. Estas son las líneas maestras del modelo que plantea la organización ecologista. Estas son las características de los mercados de energía y de flexibilidad en el concepto de mercado dual:

Mercado de energía renovable
• Diseñado para las energías renovables
• Basado en la contratación a largo plazo
• Diseñado para casar demanda y oferta con contratos de larga duración con generadores de energías renovables.
• Aporta seguridad para desbloquear las inversiones en tecnologías con elevados costes de inversión como son las energías renovables.
• Ha de aportar un mix apropiado de generación centralizada y distribuida así como de diferentes tecnologías renovables tanto variables (ejem. eólica) como despachables (ejem, biomasa), estas podrían comprometer parte de su producción en este mercado y dejar otra parte para el mercado de flexibilidad.
• Incluye y reconoce el valor temporal y geográfico de la generación de electricidad
• Promueve y reconoce la creación de valor social de cada central y mecanismos de participación adaptados para proyectos comunitarios y ciudadanos

Mercado de flexibilidad (de entrega)
• Diseñado para todas las fuentes de flexibilidad incluidas las energías renovables despachables, almacenamiento, gestión de la demanda, vehículos eléctricos conectados a red, tecnologías de conversión de energía renovable a gas, líquido, calor.
• Basado en los actuales mercado de corto plazo, modificados para permitir la participación a recursos de gestión de la demanda, almacenamiento, la integración de otros sectores así como de los recursos distribuidos (a través de agregadores)
• Diseñado para casar oferta y demanda en el corto y muy corto plazo
• Capaz de mantener la expansión de las inversiones en flexibilidad de manera suficiente tanto de recursos centralizados como distribuidos
• No incluye límites en los precios permitiendo precios muy elevados (necesarios para inversiones dirigidas a aumentar generación o reducir demanda) y precios muy bajos o incluso negativos (necesarios eventualmente para inducir que la demanda aumente o se generen vertidos eléctricos)
• Asigna precios adecuados para el valor temporal y geográfico de la flexibilidad. Puede incluir mercados locales de flexibilidad aptos para el tratamiento de las restricciones a nivel de distribución.
• Promueve y reconoce la creación de valor social de cada central y mecanismos de participación adaptados para proyectos comunitarios y ciudadanos

Greenpeace está trabajando en la elaboración de un conjunto de propuestas para darle la vuelta al sistema eléctrico, tras la consulta con un amplio abanico de personas expertas. La primera de esas propuestas se presentó el pasado mes de diciembre, con el documento Hacia la electrificación sostenible universal.

Añadir un comentario