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¿Cuánto supone de oportunidad para el sector español la electrificación de la automoción?

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Sernauto, la Asociación Española de Proveedores de Automoción, analiza en el informe ‘La electrificación de los vehículos: ¿amenaza u oportunidad?’, los retos a los que se enfrenta el sector de la automación en Europa y España, asegurando que para superar con éxito la transformación es  esencial la colaboración público-privada.
¿Cuánto supone de oportunidad para el sector español la electrificación de la automoción?

Otra asociación del sector,  Asepa (Asociación Española de Profesionales de Automoción), se hace eco de este informe en su último boletín. De acuerdo con los datos que ofrece, en España hay más de 1.000  empresas  de  componentes para vehículos,  que  generan  370.000  puestos  de  trabajo directos  e  indirectos.  En Europa,  la  industria  de  proveedores  supone  cinco  millones  de  empleos,  600.000  millones  de  euros anuales en ventas, inversiones por 25.000 millones en I+D y 9.000 patentes registradas.



Todo   este   tejido   industrial   se   enfrenta  a   grandes   retos   por   el   cambio   de   paradigma   que   está experimentando la movilidad y, especialmente por la electrificación, que está removiendo los cimientos de toda una industria y amenaza la hegemonía europea en este sector.



Por un lado, la industria asiática y estadounidense del vehículo eléctrico está creciendo a mucha velocidad. Sus fabricantes de automóviles están desarrollando fuertes capacidades de fabricación, respaldadas por una fuerte demanda local; y, en el  caso  de  China,  grandes  ventajas competitivas por la toma de control de recursos clave para la producción de   baterías   y   la   tecnología   para desarrollarlas y producirlas. Por otro lado,  se  están  creando  nuevos  roles que   serán   ocupados   por   nuevos competidores  procedentes  de  otros sectores tecnológicos.



Ante todos  estos  retos,  "la  agilidad y la   planificación   estratégica   serán claves  para  mantener  la  competitividad de la industria española de la automoción  en  un  futuro  cercano", como se explica en el Informe ‘La electrificación de los vehículos: ¿amenaza u oportunidad?’. Y para  que  la  industria  en  su  conjunto  tenga  éxito,  "es  esencial  una colaboración público-privada".

Desde Asepa aseguran que "el gobierno español debe colaborar con la industria para definir el entorno más adecuado y proporcionarle el apoyo necesario, porque el 10% de la economía española está en juego". 

Lo mismo sucede a nivel europeo. El Libro Blanco ‘Future as we move’, de CLEPA (Asociación Europea de Proveedores de Automoción) insta a concentrar esfuerzos de todos los actores implicados para realizar con  éxito  la  transición  de  la  industria  de  automoción  tradicional  a  la  nueva  movilidad  y  garantizar  la competitividad de la industria europea de proveedores, un elemento esencial de la cadena de valor de la automoción.



A grandes retos, mejores respuestas

Según indican desde Sernauto y Asepa, estas son las 10 claves básicas para afrontar los grandes retos a los que se enfrenta el sector:



1 Producción europea de coches electrificados

La electrificación es el centro neurálgico de la mayoría de los cambios que se están produciendo y una transformación  necesaria  para  cumplir  con  los  objetivos  europeos  de  emisiones  (los  más  estrictos  del mundo). Los proveedores europeos lideran el desarrollo de híbridos suaves e híbridos enchufables, que pueden ser la tecnología puente hacia la movilidad eléctrica.  En los eléctricos también hay fortalezas en motores en rueda y en sistemas de gestión de baterías. 



Algunos países de Europa están desarrollando capacidades de producción de vehículos eléctricos y los grandes fabricantes de equipos originales (OEMs) están estableciendo plantas de fabricación en sus países de origen (Alemania, Francia y Reino  Unido),  tomando  la  delantera  en  el  desarrollo  del  coche  eléctrico  en  Europa.  En  España  ya  se producen dos automóviles eléctricos (Opel Corsa, en Zaragoza y Peugeot 2008, en Vigo; y está planeado otro  modelo  eléctrico  en  Madrid)  pero la industria  de  proveedores  necesita  reaccionar  a  tiempo para desarrollar capacidades nacionales y atraer más inversiones.



2 Las baterías, componente clave

El elemento clave de un eléctrico es la batería, que supone alrededor del 40% del valor añadido de un coche eléctrico. El mercado de baterías está centrado en Asia, en especial en China, que copa el 80% de la producción. Tan solo el 3% de las baterías se producen actualmente en países europeos, según cálculos facilitados por Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea. Además, el elevado peso de las baterías, de 300 a 500 kilogramos, supone un obstáculo logístico y hace necesario que su producción se realice cerca de las plantas de vehículos.



La  industria  europea  aspira  a  liderar  la  tecnología  de  baterías  de  próxima  generación  y  espera  que  la Iniciativa de Baterías promovida por la Comisión Europea, así como las estrategias nacionales, apoyen este progreso. La Ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha declarado que “España tiene que tener un papel protagonista en la Alianza Europea de las Baterías, porque contamos con los actores relevantes en toda la cadena de valor de la industria del automóvil y, especialmente, del sector de los componentes”. 



España no ha entrado en el primer IPCEI (Proyecto Importante de Interés Común Europeo, por sus siglas en inglés) de la Alianza Europea de las Baterías (compuesto por Francia,  Alemania, Italia, Bélgica, Finlandia y Suecia); pero sí en el segundo, también liderado por Alemania y con once países.



3 Acceso a materias primas

Los  proveedores  europeos  deben  tener  un  acceso  seguro  a  las  materias  primas  y  a  los  productos intermedios  que  necesitan,  independientemente  de  su  procedencia,  para  fabricar  baterías  y  otros componentes. En el caso de las baterías de los coches eléctricos, China es el mayor suministrador de estos materiales,  de  él  depende  el  70%  de  las  exportaciones  mundiales.  Brasil,  EEUU,  Rusia  o  Sudáfrica cierran el círculo. El riesgo de concentración de la producción está asociado en muchos casos a la escasa posibilidad de sustitución y el poco nivel de reciclaje, según un estudio de la Comisión Europea.



La política de la UE debería apoyar el acceso seguro a estos materiales y evitar interrupciones en la cadena de suministro por conflictos comerciales o disputas geoestratégicas.  Al mismo tiempo, hay que apoyar los  esfuerzos  de  I+D  para  desarrollar  soluciones  tecnológicas  alternativas  que  puedan  reducir  la dependencia de materiales cuyas perspectivas de suministro son inciertas.



4 Innovación

Con una inversión anual de más de 1.500 millones de euros, la industria de proveedores de automación invierte en I+D+i más del 4% de su facturación, el triple que la media industrial. Este esfuerzo inversor se debe mantener, e incluso intensificar,  en  los  próximos  años  para  competir  en  un  nuevo  entorno  y  desarrollar  soluciones tecnológicas relacionadas con la electrificación, la conectividad y la automatización.



Muchas  empresas  están  evolucionando  de  fabricantes  de  componentes  a  proveedores  de  sistemas completos,  y  desarrollan  tecnologías  en  áreas  como  la  electrificación,  la  conectividad  y  la  inteligencia artificial.  La  industria  española  de  proveedores  está  compuesta  de  grandes  fabricantes  de  sistemas  y piezas de primer nivel, pero también de pequeñas empresas muy especializadas. En la agenda de prioridades estratégicas en I+D+i de la Plataforma Tecnológica Española de Automoción y  Movilidad  (Move  toFuture,  M2F),  los  sistemas  de  propulsión  y  combustibles  alternativos,  la automatización y la conectividad ocupan una posición destacada. 



5  El proceso de ‘Softwerizacion’

Los coches eléctricos reducen la complejidad mecánica y, además de la batería, el software se convertirá en un factor diferenciador clave en ellos. El hardware mecánico reducirá su importancia en la cadena de valor y los proveedores tradicionales de la industria se van a enfrentar a nuevos competidores del sector de las TIC.  Para financiar las inversiones necesarias que exige este nuevo ecosistema, será indispensable que  las  empresas  continúen  con  su  actividad  principal  (en  vehículos  de  combustión  e  híbridos)  y mantengan su rentabilidad.



6 Apoyo en la transformación

La Unión Europea ha adoptado los objetivos de emisiones de CO2 más ambiciosos del mundo. En 2030, la media de emisiones de los vehículos vendidos por cada fabricante tendrá que ser de alrededor de 67 gramos de CO2 por kilómetro, un 37% menos que los 95 gramos que han entrado en vigor en 2020. Para poder  cumplirlo,  alrededor  del  40%  de  los  vehículos  de  las  gamas  de  los  fabricantes  tendrán  que  ser híbridos o eléctricos.



Para afrontar esta transformación es necesaria la colaboración del sector público y privado. Por un lado, son necesarias una mejor infraestructura de recarga y la generación de cantidades suficientes de energía renovable; y por otro, mejoras tecnológicas en los coches eléctricos y economías de escala que permitan reducir  su  precio.  Solo  así  los  consumidores  se  podrán  decantar  por  esta  opción,  y  los  fabricantes  de automóviles y de componentes, asegurar su rentabilidad.



7 Marco regulatorio

Los proveedores europeos llevan mucho tiempo solicitando un enfoque para el cálculo de emisiones de CO2 “del pozo a la rueda” (‘well to wheel’) para tener en cuenta también las emisiones de la producción del  combustible  y  generación  de  electricidad.  Y,  en  una  fase  posterior,  que  se  calculen  las  emisiones producidas  por  un  automóvil  en  todo  el  ciclo  de  vida,  incluyendo  la  producción  de  materias  primas  y componentes y el reciclaje, y no solo las que genera en su fase de utilización. 

Este cálculo equilibraría el ‘terreno de juego’ para las diferentes tecnologías de propulsión.

La Comisión Europea está examinando cómo integrar el ciclo de vida completo a la normativa sobre emisiones y se espera que sea considerada en futuras regulaciones. Es crucial favorecer el desarrollo de un marco regulatorio ‘inteligente’, tecnológicamente neutro y basado en criterios de eficiencia, apoyar a las administraciones nacionales en la implementación de dicho marco e integrar la normalización en las actividades innovadoras.



8 Armonización técnica

La industria europea y española de automoción es muy exportadora. Por este motivo, la armonización técnica mundial es un factor clave para reforzar su competitividad en esta nueva etapa. Los proveedores europeos de la industria automovilística están contribuyendo a su definición y apoyan la introducción del  reconocimiento  mutuo  de  la  homologación  internacional  de  vehículos  completos  (IWVVTA).  Con requisitos  técnicos  comunes  para  los  vehículos  en  todos  los  países,  se  podrían  reducir  los  costes  de desarrollo y  evitar  la  duplicación  de  procedimientos  administrativos;  y  los  consumidores  también  se beneficiarían de vehículos más económicos y que cumplen unos requisitos comunes en todo el mundo.



9 Conectividad y datos 

Otras de las grandes tendencias disruptoras de la nueva movilidad son la conectividad de los vehículos y la conducción automatizada. La industria europea, en su conjunto, está trabajando junto a las compañías de  telecomunicaciones  y  los  órganos  reguladores  para  implementar  estándares  de  comunicación  V2V (Vehículo a Vehículo) y V2X (Vehículo a Todo). Los vehículos automatizados y conectados generarán enormes cantidades de datos, a partir de los cuales se pueden crear nuevos servicios y productos, revolucionar los modelos de negocio existentes y generar otros nuevos.



La industria europea puede estar a la vanguardia en este terreno. Pero hay que crear la infraestructura apropiada y un marco normativo común para el tratamiento y la seguridad de todos los datos. Los proveedores europeos están deseosos de participar en el desarrollo de una normativa europea común que permita el flujo de datos y los ponga a disposición de todos los participantes en el mercado de forma justa y equilibrada. 



10 Formación y talento

El  capital  humano  siempre  ha  sido  uno  de  los  puntos  diferenciadores  de  la  industria  española  de  la automoción.  Pero  el  cambio  de  paradigma  que  está  experimentando  la  movilidad  requiere  nuevas cualificaciones  que  hay  que  desarrollar.  Es  necesario  adaptar  el  currículo  formativo,  tanto  de  la formación profesional como de la universitaria, para disponer de profesionales cualificados y preparados para los nuevos retos de la industria. Además, se hace cada vez más imprescindible contar con programas de formación continua para la recualificación del ‘talento interno’ en nuevas competencias digitales.



Como  se  explica  en  el  Libro  Blanco ‘Future as we move’“ existe una competencia mundial para las personas  con  conocimientos  de  tecnología  automovilística  del  siglo  XXI  y  los  proveedores  europeos tienen que estar en condiciones de ganar esa carrera”. La formación es una prioridad estratégica para todo el sector. Es esencial trabajar en la adecuación de los planes de estudio a las necesidades reales de las empresas; establecer un período mínimo de prácticas profesionales;  flexibilizar  calendarios  y  horarios  lectivos;  impulsar  los  doctorados  industriales  y promover programas de FP dual.

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