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La eólica marina española da su primer paso

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"Ya está todo listo para iniciar el proceso de adjudicación de las cuatro primeras posiciones". En esos términos se ha manifestado Antoni Martínez, director del Instituto de Investigación en Energía de Cataluña (IREC), al hacer referencia al proyecto Zèfir Test Station. Se trata de la plataforma eólica marina experimental y de I+D que el IREC va a desarrollar en aguas contiguas al Puerto de Tarragona. También será la primera instalación eólica marina de España.
 La eólica marina española da su primer paso

"Todo debería estar listo para empezar a instalar las primeras máquinas en el mes de septiembre de 2012", asegura Martínez. Los contratos entre IREC (Institut de Recerca en Energia de Catalunya) y los adjudicatarios se firmarían en torno al día uno de julio de 2012, tras un proceso de negociación entre todos los implicados. Desde mañana y hasta el próximo treinta de enero, estará abierto para empresas y tecnólogos el plazo de entrega de las "muestras de interés" para participar en el proceso de adjudicación de las cuatro primeras posiciones de Zèfir. 

Se trata de la primera fase del proyecto, que se materializará en cuatro posiciones –es decir, cuatro aerogeneradores– de cimentación fija en aguas de 40 metros de profundidad a tres kilómetros de la costa tarraconense. En conjunto, los cuatro aerogeneradores pueden sumar hasta 20 MW de potencia. En una segunda fase, se convocarán ofertas para ocupar ocho posiciones a 20 kilómetros de la costa en aguas de 100 metros de profundidad, con una potencia total de hasta 50 MW. Esa vez, las ofertas serán para aerogeneradores flotantes. 

Pero lo primero, desde mañana, es que las empresas ya pueden aportar datos que certifiquen que su propuesta es mínimamente viable. Lo fundamental es una descripción técnica del aerogenerador que se pretende implantar y, “sobre todo” –matiza Martínez–, una descripción del plan de I+D multianual a llevar a cabo en la planta. El plazo de presentación de esta información expira a finales de enero. Los interesados deberán cumplir los requisitos mínimos de pertenecer al sector empresarial que impulsa el desarrollo de la investigación en el ámbito de la energía eólica. 

"Diálogo Competitivo"
Con la primera información, IREC seleccionará los candidatos. A continuación, habrá una segunda fase de evaluación en la que los seleccionados dispondrán de unos 45 días –hasta finales de marzo, aproximadamente– para aportar la documentación pertinente. Posteriormente, el IREC iniciará un Diálogo Competitivo con los interesados y, a finales de mayo, adjudicará las posiciones. Martínez señala que es importante que la máquina haya sido especialmente concebida para el entorno marino. La empresa o consorcio debe demostrar que tiene un prototipo o que lo tendrá en un plazo concreto.

En todo caso, se acreditan puntos a las empresas y consorcios con un historial sólido y a los que elaboren buenos Proyectos Ejecutivos de la Planta. Todos los adjudicatarios serán responsables de llevar a cabo la construcción y el mantenimiento de la planta de ensayos. Los candidatos también ganan puntos conforme avance su implicación en la segunda fase de Zèfir. Por su parte, IREC brinda a los adjudicatarios la posibilidad de ocupar la posición durante 20 años. “Durante este tiempo, pueden cambiar de máquina y de componentes”, añaden desde el instituto. 

Las empresas o consorcios adjudicatarios deberán además desempeñar una labor de I+D junto con IREC. Los tecnólogos con máquinas aún en fase de desarrollo son Alstom, Gamesa y Acciona, empresas todas que ya firmaron un acuerdo el pasado mes de febrero en el cual manifestaban su interés en el proyecto. El panel que fallará el concurso de IREC será conformado por cuatro o cinco personas ajenas experimentadas en eólica y eólica marina en Europa, según Martínez. 

Un horizonte de 173,5 euros el megavatio hora
El director del Instituto de Investigación en Energía de Cataluña admite que algunas de las máquinas marinas aún van a tardar seis meses, incluso más, para llegar a ser una realidad. Siempre que los candidatos se comprometan a cumplir con los costos y deberes conjuntos, la empresa adjudicataria puede mantener su posición hasta que la máquina esté lista. Las empresas y consorcios adjudicatarios deben soportar los costes de las infraestructuras conjuntas necesarias, tales como el cableado submarino y la conexión a red. Deberán negociar los contratos conjuntamente.

Las empresas recibirán una remuneración especial por la energía vertida a la red. IREC se encargará de la tramitación y facturación del conjunto, reembolsando a cada empresa o consorcio la parte correspondiente. Según la regulación vigente, la remuneración marina se fija en 173,5 euros por MWh, más del doble del precio mínimo garantizado en tierra. Más de un 90% del coste conjunto de la plataforma de demostración va a corresponder a las empresas. IREC ya ha aportado los trabajos de desarrollo inicial del proyecto y, además, irá aportando los datos de recurso marino y del entorno geofísico. 

Además, el instituto ya ha resuelto el tema de los permisos de conexión a la red eléctrica. En concreto, el IREC dispone ya de permisos para conectar hasta 70 MW en total. La decisión de convocar las ofertas ahora se debe más a la madurez del proyecto de IREC que a la de los prototipos marinos, explica Martínez: “lo hemos hecho todo en dos años, un tiempo recórd”, afirma. Respecto al acuerdo de Acciona, Gamesa y Alstom, en el cual mostraban su interés por posiciones concretas en el IREC, Martínez afirma que esto no influye de manera directa en la decisión del panel, aunque sí ha ayudado a estas empresas a preparar sus ofertas para el concurso que ahora el IREC llevará a cabo. Asimismo, la demostración de interés de estas empresas “ha ayudado mucho a IREC a la hora de demostrar que se trata de un proyecto que va en serio”. Y, efectivamente, desde mañana, va muy en serio. 

Más información
www.irec.cat

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