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Luis Marquina, presidente de Aepibal

"Los que analizaron la opción de almacenamiento antes de la subasta declinaron seguir adelante"

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La Asociación Empresarial de Pilas, Baterías y Almacenamiento (Aepibal) valora positivamente el que se incluyera la opción de almacenamiento en la subasta de energías renovables celebrada el pasado 26 enero. Sin embargo, Luis Marquina, presidente de la asociación, considera que habría que realizar "profundas mejoras" en las condiciones de las subastas para que los promotores opten por esta opción.

"Los que analizaron la opción de almacenamiento antes de la subasta declinaron seguir adelante"

En la subasta del 26 de enero ningún proyecto de generación que incluyera almacenamiento resultó elegido. ¿Tienen constancia en Aepibal de que se presentaran proyectos de estas características a la puja?
No tenemos constancia de ello. Los que analizaron la opción de almacenamiento antes de la subasta declinaron seguir adelante, y la subasta en sí no te permitía discriminar opciones por lo que podríamos entender que aquellos que dieron un precio muy alto podrían haberlo hecho por la necesidad de dar rentabilidad al activo con almacenamiento, pero no hay más información a nuestro alcance que esta. De todas maneras, en la justificación industrial de cada oferta se tenía que reflejar el programa de almacenamiento previsto por lo que el Ministerio seguro que nos podría dar más de luz sobre este tema.
 
¿Cree que el precio fue, entonces el factor determinante que desanimó llevar a la subata proyectos con almacenamiento?
No es el precio, es la combinación de un incentivo muy insuficiente ligado a un volumen mínimo a instalar de almacenamiento muy alto. Tener que instalar la misma capacidad de potencia pico adjudicada multiplicado por dos horas obligaba al promotor a duplicar la inversión total (planta + almacenamiento) sin duplicar el ingreso esperado. Así este modelo no vuela. Creo que no estamos en un momento de madurez del almacenamiento que permita pensar en activos 100% gestionables con baterías. La entrada en escena no puede ser por esta puerta tan grande. Hay que incentivar primero que parte de la generación sea gestionable para que poco a poco el almacenamiento entre en el ecosistema tecnológico de todos los actores: promotores, redes, proveedores, etc. Y de ahí ir creciendo.   
 
¿Cómo cree que deberían diseñarse las nuevas subastas de renovables para que el almacenamiento tenga cabida?
Tenemos un Miteco con unas capacidades de primer nivel mundial, así que nada más lejos de nuestra intención que sentar cátedra en esta materia. Es obvio que el modelo no ha funcionado y habría que reflexionar más en profundidad porqué. Y para eso estamos las asociaciones, para aportar información del sector y dar algunas ideas nuevas para que se puedan considerar en el futuro. Por ejemplo, desde Aepibal sugerimos tres líneas a explorar: por un lado, hacer subastas solo de activos gestionables con pocos MW en juego para que los promotores vayan aprendiendo a operarlos y a perder el miedo tecnológico que indudablemente existe; por otro, trabajar en el incentivo económico para que haya estímulos financieros realistas que lancen el almacenamiento de una forma sólida. A modo de ejemplo podríamos añadir que sólo multiplicando por cinco el incentivo de esta subasta podríamos haber empezado a ver proyectos rentables. Y por último, que los activos gestionables puedan participar en los servicios de flexibilidad del sistema para tener ingresos complementarios. En todo caso, es un círculo difícil de cuadrar y entendemos que a la primera es difícil conseguirlo.  
 
¿De qué manera ayudaría el hecho de que el almacenamiento lograra potencia en estas pujas para impulsar su desarrollo en España?
El almacenamiento ha venido para quedarse por dos motivos: porque, de una parte, es la herramienta necesaria para que el sistema eléctrico no se vuelva loco con toda la generación renovable prevista y, de otra, para que el propio mercado trabaje sobre escenarios de precios futuros más previsibles. El almacenamiento tiene un efecto al alza del precio de mercado a corto plazo a cambio de ofrecer estabilidad sistémica, y a medida que los costes de la tecnología bajen, ayudará también a bajar los precios de la energía. Lo que no podemos es imponer hoy lo que es el mañana, tenemos que dejarlo llegar y tomar acomodo. Por otro lado, en esta convocatoria hay una gran noticia: el almacenamiento ha dejado de ser una apostilla de todos los discursos para formar parte del componente tecnológico de las energías renovables. No hay promotores, fondos de inversión o utilities que no se hayan acercado – ahora sí y de verdad- con rigor y profesionalidad al mundo del almacenamiento. Y esto es un avance descomunal. De hecho, el que no sepa de almacenamiento hoy va a llegar tarde a la fiesta de mañana.  
 
En la última subasta celebrada en Portugal (25 de agosto) sí ganaron proyectos que incluían almacenamiento ¿Es mejor el modelo portugués de subastas que el español?
 No hay subastas mejores ni peores, hay subastas diferentes unas de otras, eso es todo, y muy difíciles de comparar entre si porque son subastas conceptualmente distintas. En Portugal se pujaba por comprar capacidad de acceso, y dicha capacidad de acceso ganada en la subasta estaba bonificada si contaba con sistemas de almacenamiento. Los números, desde este ángulo, salen mejor y la buena noticia es que si los números salen, la industria responde. Por lo tanto, aprendamos lo bueno de los demás, hagámoslo propio, adaptémoslo a nuestro modelo energético y la industria no fallará, estará ahí, no cabe duda.
 

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