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Sí se puede: el sector eléctrico español logra reducir un 20% sus emisiones, un año antes del mandato de la UE

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Heikki Willstedt, director de Políticas Energéticas y Cambio Climático de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), ha hecho balance de la generación eléctrica de este año en España y su conclusión es más que alentadora: el sector eléctrico ha logrado cumplir con un año de antelación el objetivo de la UE de reducir un 20% sus emisiones de CO2 con respecto a 1990. Todo ello gracias a las renovables, muy en especial a la generación con eólica. 
Sí se puede: el sector eléctrico español logra reducir un 20% sus emisiones, un año antes del mandato de la UE

Con el futuro del planeta a debate en la COP25 de Madrid, y a falta de un mes para cerrar 2019, las cifras de emisiones de CO2 del sector eléctrico español son alentadoras e indican que los esfuerzos hechos en promover las renovables van a permitir al sector eléctrico cumplir con un año de antelación el objetivo común de la UE de reducir un 20% sus emisiones de CO2 para 2020 respecto a 1990.

A pesar de ser un año con pocas lluvias y con diciembre para terminar el año, según datos de REE, el sector eléctrico peninsular sólo ha emitido 38,5 M ton de CO2. Un 22% menos que hasta noviembre en 1990. Considerando las condiciones climáticas, hidráulicas y de precios de combustibles, es altamente probable que una vez terminado el año las emisiones se mantengan por debajo del objetivo UE de un -20% de reducción.

En otros sectores, sin embargo, queda todavía mucho por hacer. España en su totalidad, con los datos preliminares en la mano (de la AEMA) de 2018 todavía estaba en un 15% por encima de las emisiones de 1990, sobre todo debidoal transporte y al sector residencial/comercial, que están muy por encima de sus emisiones de referencia: en 2018, un +54% y un +56% más altas a las de 1990 respectivamente. 



Con la reducción de emisiones del sector eléctrico, España podría cerrar el año 2019 por debajo de un aumento del 10% respecto a las emisiones de 1990, pero, debido al incremento del consumo energético fósil en los dos sectores mencionados no es probable que se baje de un +12%. Aún así, hasta hace pocos años era difícil vislumbrar el cumplimiento de este objetivo incluso para el sector eléctrico. En 2005 (año de comienzo del mercado europeo de derechos de emisiones de CO2), el consumo de electricidad hasta noviembre había provocado la emisión de 92,8 M ton CO2. Más del doble que este año.



Lo que debemos al viento

Detrás de esta noticia positiva está en gran medida el despliegue de la eólica en las últimas dos décadas en España: sin la generación del viento, las emisiones de CO2 hasta noviembre habrían sido un 24% superiores a las de 1990. En total, entre el año 2000 y 2018 la generación eléctrica con la eólica ha evitado la emisión a la atmósfera de 353 millones de toneladas de CO2 (más que las emisiones totales de España en 2018), y en todo el año pasado fueron 26 millones de toneladas.

Considerando que la permanencia del CO2 en la atmósfera es de más de cien años, es fundamental reducir lo más rápidamente posible las emisiones de gases de efecto invernadero, y seguir avanzando hacia los objetivos de 2030 del sector eléctrico (-70% respecto a 1990 según el borrador del PNIEC) y la descarbonización total neta para 2050.
Gracias a la competitividad de las tecnologías eléctricas renovables, como la eólica y la fotovoltaica, el sector eléctrico tiene que tener un rol fundamental para ayudar a otros sectores, en especial el transporte o el residencial, en sus esfuerzos de descarbonización (mediante la electrificación de sus consumos energéticos).


Factores que han hecho posible el hito 

Gracias a un septiembre y noviembre más ventosos de lo habitual en los últimos años junto con las nuevas instalaciones eólicas que se están terminando de conectar al sistema eléctrico, la generación con el viento ha aumentado en un 6,7% su aportación en lo que va de año. Así, la contribución del viento a la cobertura de la demanda hasta noviembre ha pasado de un 19% en 2018 a un 21,1% en 2019. 2.987 GWh más producidos con el viento en los primeros once meses del año suponen el equivalente a suministrar electricidad limpia a 850.000 hogares españoles durante un año.

Otro protagonista de este hito del sector eléctrico es el cambio de la generación de carbón al gas debido al incremento del precio del CO2 y el abaratamiento del precio internacional del gas, lo que ha supuesto una reducción de la generación con carbón del 67% y la duplicación de la generación con gas.

También la tecnología fotovoltaica ha aumentado su aportación al sistema gracias a las nuevas plantas que se están instalando y contribuido a reducir las emisiones de CO2. El incremento de la generación en 1.335 GWh hasta noviembre ha supuesto que su aportación al sistema suba de un 3,1% en 2018 a un 3,7% en 2019.

Previsiones para el próximo año

En 2020, la puesta en marcha de las instalaciones renovables de las subastas de 2016 y 2017 permite prever una reducción aún mayor de las emisiones de CO2 del sector eléctrico y un avance importante hacia la descarbonización del sector, pero aún queda mucho por hacer para alcanzar los objetivos de 2030 y 2050.

El sector eólico español está comprometido con los objetivos del Acuerdo de Paris de no aumentar la temperatura global en más de 1,5ºC, y va a trabajar codo con codo con todos sus interlocutores públicos y privados, y con la sociedad para llevar a buen puerto la descarbonización de la energía y, en particular, los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima para 2030 y la Estrategia Nacional del Clima a 2050, y contribuir a hacer de la Cumbre del Clima de Madrid (COP25) uno de los hitos fundamentales de la lucha global contra el cambio climático.

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Siendo el sistema eólico el principal causante del beneficio medioambiental y económico y teniendo en cuenta que están sin explotar las posibilidades que ofrece la eólica Offshore juntamente con la undimotriz, el día que el gobierno y el capital privado se decidan a explotar ésa mina, España se sale.