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Estas son las "tareas pendientes" de la COP25

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La Cumbre Mundial del Clima de Madrid, que comenzó ayer, es la última que ha lugar antes de 2020, el año marcado por el Acuerdo de París para su entrada en funcionamiento, y debería marcar el inicio del proceso de elaboración de los NDC o Compromisos Nacionales de Reducciones (de emisión de gases de efecto invernadero, desencadenantes del cambio climático). Ecologistas en Acción ha elaborado, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, un informe -Las decisiones pendientes para el inicio del Acuerdo de París- que recoge el "estado de las negociaciones de las tareas pendientes de la COP25".
Estas son las "tareas pendientes" de la COP25

La Conferencia de las Partes (1) fue creada al adoptarse la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1992; (2) es el órgano supremo de la Convención; y (3) reúne a todas las partes de la misma, es decir a los 195 países que la han ratificado más la Unión Europea. Cada año, la CoP se celebra de forma rotatoria en uno de los cinco grupos regionales de la Organización de las Naciones Unidas para analizar el estado de aplicación de la Convención, adoptar decisiones que definan mejor las normas fijadas y negociar nuevos compromisos. Desde 2005, fecha de entrada en vigor del Protocolo de Kioto, se celebra de forma simultánea a la conferencia anual de las Partes del Protocolo de Kioto, llamada CMP (Conference of the parties serving as the Meeting of the Parties to the Kyoto Protocol). 

París
La CoP 21, celebrada en la capital de Francia en 2015, marca un hito, ya que en ella se alcanza un gran acuerdo, el Acuerdo de Parísque se centra en tres grandes objetivos:
1• Mantener el aumento global de la temperatura por debajo de los 2°C, prosiguiendo los esfuerzos para limitarlo únicamente a 1,5°C.

2• Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático, promoviendo un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

3• Orientar los flujos financieros para lograr un desarrollo resiliente al clima y de bajas emisiones.

De París sale además un encargo al Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (conocido por sus siglas en inglés, IPCC). El encargo es que evalúe las posibilidades y diferentes consecuencias de alcanzar a limitar el incremento de la temperatura global en 1,5 y 2 ºC. El informe es publicado en octubre de 2018 y afirma -explica Ecologistas- que, "aunque las emisiones acumuladas hasta el momento actual parece que no conllevarán necesariamente un incremento de la temperatura global de 1,5 ºC, el tiempo de actuar se agota y que se deben alcanzar las emisiones neutras en 2045-2055".

El informe deja patente el enorme coste de superar 1,5ºC y establece que los riesgos se duplican si el incremento de la temperatura alcanza los 2ºC. Entre estos riesgos debemos señalar:
1• Del 70 al 90% de las barreras de coral se verán afectadas a 1,5ºC de incremento de la temperatura, mientras que a los 2ºC su desaparición parece asegurada.

2• Esta diferencia de 0,5ºC es clave en los ecosistemas marinos. La acidificación y el calentamiento de los océanos resulta clave y muestra que a 2ºC los riesgos se duplican. Por ejemplo, en las pesquerías, las pérdidas de capturas pasarán de 1,5 millones de toneladas en 1,5ºC a los tres millones de toneladas en 2ºC.

3• El incremento de la temperatura de 1,5 ºC a 2 ºC aumentará los riesgos sobre el agua y las inundaciones a 10 millones de personas.

4• Este incremento a 2ºC respecto a 1,5ºC aumentará en un 50% el estrés hídrico de muchas regiones del planeta.

El informe señala con claridad que una de las regiones más afectadas será la mediterránea. De hecho, en esta región este 0,5ºC de diferencia puede marcar la diferencia entre la capacidad de adaptación o bien que se produzcan pérdidas irreversibles de importantes ecosistemas.

La importancia de la CoP 25
En la CoP 24, celebrada el pasado año en la ciudad polaca de Katowice, se acordaron las reglas que deben guiar el desarrollo del Acuerdo de París; la CoP 25 debe marcar el inicio de una nueva etapa: una vez fijados objetivos y reglas detalladas de funcionamiento, ha llegado el momento de que los gobiernos presenten sus compromisos para poder cumplir globalmente lo acordado. Se trata de una cuestión crucial, ya que las “Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional” presentadas hasta la fecha (conocidas por sus siglas inglesas, NDCs) no resultan suficientes. En esta CoP 25, por lo tanto, se pondrá el énfasis en la acción climática, en la búsqueda de compromisos ambiciosos por parte de gobiernos y sociedades para transitar hacia un mundo sin emisiones netas de gases de efecto invernadero.

Pues bien, en ese marco, Ecologistas en Acción señala en su informe las que considera las "tareas pendientes" de la COP25. Son estas
1• La integridad climática se debe de garantizar en el libro de reglas
Denominamos como “integridad climática” al conjunto de medidas que son necesarias para evitar las fugas de carbono y las dobles contabilidades. Ambas triquiñuelas supondrían un gran volumen de emisiones fuera de control que incrementarán el calentamiento global. Atacar la integridad ambiental es una constante de muchos países, de forma, que introducen en el texto medidas que pueden permitir una rebaja de sus escasos compromisos. Esta COP25 debe de garantizar una plena integridad ambiental, para ello debe de eliminar gradualmente los mecanismos de flexibilidad del Protocolo de Kioto y no reconocer las unidades de reducción de emisiones de Kioto para el cumplimiento de compromisos de mitigación que no sean de Kioto.

El desarrollo de muchos de los párrafos del artículo 6 supone un problema para la consecución del objetivo de París. En numerosas ocasiones la implementación de los mercados de carbono y de los mecanismos de desarrollo limpio no solo han provocado fugas de carbono, sino que, además, han sido utilizados en proyectos con claras vulneraciones sociales y ambientales. Para afrontar la emergencia climática es necesaria una correcta planificación que no puede ser sustituida con el mercado, el cuál es a su vez una de las causas del cambio climático. Un riesgo que se verá incrementado si la UNFCCC no es capaz de garantizas que el acuerdo considere únicamente alineamientos que aseguren que las Partes eviten todas las formas de doble contabilidad en sus reducciones de emisiones transferidas internacionalmente; así como apoyar y alentar a todas las Partes para que avancen hacia objetivos de emisiones para toda la economía, tal y como se pide en el Artículo 4.4 del Acuerdo de París.

Hay que asegurar que el Segundo Examen de Revisión Periódica de la Meta de Largo Plazo bajo la Convención y los progresos alcanzados sean plenamente revisados, considerando todos los posibles resultados y tomando en cuenta cualquier relación con el Balance Global.

Es fundamental que los compromisos presentados sean comparables entre sí y respondan a un formato homogéneo. Así, se debe de poner en práctica el marco mejorado de transparencia mediante avances significativos en las tablas comunes de presentación de informes, en los formatos tabulares comunes (CTF, por sus siglas en inglés), diversos esquemas de informes y mediante un programa de capacitación. Al hacerlo, las Partes deben proveer la flexibilidad necesaria, respetando al mismo tiempo los principios de transparencia, rendición de cuentas, consistencia, comparabilidad y complementariedad (TACCC, por sus siglas en inglés). Además de, asegurar que los cuadros de información sobre el apoyo proporcionado, movilizado, necesario y recibido se comuniquen a nivel de actividad e incorporen la especificidad climática y el equivalente en subvenciones.

2• El mecanismo de Varsovia para las pérdidas y los daños (WIM) y la transferencia de capacidades
Esta herramienta aprobada en la COP19 en Varsovia se concibe como el mecanismo utilizado para abordar las peores consecuencias del cambio climático, es decir, cuando los ecosistemas desaparecerán ante su incapacidad de adaptarse. El Mecanismo Internacional de Varsovia para las pérdidas y los daños finalizaba durante la COP22 sus primeros dos
años de trabajo. Según el propio mecanismo en ese momento la lentitud en la designación de los miembros había provocado que a pesar de los avances no se concluyese el trabajo. Uno de los riesgos recurrentes en este mecanismo son las pretensiones de algunos países de convertirlo en un sistema financiarizado a través de seguros, lo cuál pondría
en grave riesgo la integridad del mecanismo.

Durante la COP25 toca revisar nuevamente este mecanismo. En este sentido se hace necesario establecer un mecanismo de provisión de fondos al WIM para proporcionar financiamiento nuevo y adicional para abordar las pérdidas y daños, incluyendo fuentes de financiamiento nuevas e innovadoras que puedan realmente generar recursos adicionales (tales como gravámenes sobre el transporte aéreo y marítimo e impuestos por daños climáticos a la exploración de combustibles fósiles) a una escala de al menos 50 mil millones para 2022. Así como; establecer un Comité Ejecutivo del Grupo de Expertos (ExCom Expert) sobre acción y apoyo para crear más espacio para el debate sobre el financiamiento de pérdidas y daños, junto con los temas de tecnología y creación de capacidades.

En cuanto a este último marco, y en relación a la CMA es necesario extender el mandato del Comité de París sobre Fortalecimiento de Capacidades (PCCB, por sus siglas en inglés) por un período de tiempo significativo para demostrar confianza en las estructuras institucionales existentes y para asegurar la continuidad, así como mejorar el equipamiento del PCCB con recursos apropiados.

3• El Fondo Verde para el Clima
El Fondo para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés) fue creado bajo los mecanismos previstos en el Protocolo de Kioto con el objetivo de financiar planes concretos de adaptación en los países más vulnerables al cambio climático. En la Cumbre de París se acuerda que este fondo permanezca bajo el paraguas del nuevo acuerdo, a la vez que sigue vinculado a la COP. Sin embargo, uno de los problema de este fondo está estrechamente ligado con el artículo 6 que define los Mecanismos de Desarrollo Limpio (CDM) que venían financiando una parte importante del mismo.

Se hace necesaria, una nueva reorientación del Fondo para la Adaptación, entre las cuestiones a mejorar destacan:
• Las fuentes económicas que financiaran el fondo.
• Revisar la adecuación y efectividad del fondo
• Desarrollo de metodologías para el asesoramiento a los países más vulnerables
• Acuerdo internacional sobre cómo debe de ajustarse el fondo a los objetivos del Acuerdo de París

Es precisamente la falta de financiación al Fondo Verde para el Clima la que originó durante las últimas COPs ciertos retrasos del plenario final. Por ejemplo durante las COP23 y 24 los grupos del G77 y China han expresado durante el plenario final del APA la necesidad de incrementar esfuerzos en torno al artículo 9 del Acuerdo de París. A menos de un año de la entrada en vigor de este fondo, aún faltan las garantías necesarias de fondos más allá de aportacionespuntuales. Estos mecanismos deberán definirse para alcanzar el desbloqueo de otras cuestiones, ya que de no ser así, es probable que muchos países bloqueen el desarrollo de otros artículos del acuerdo.

Para las organizaciones que componemos la Climate Action Network es claro que “Una respuesta ambiciosa también requiere que las partes cumplan con el compromiso de US$ 100 mil millones para 2020 y anualmente después de esa fecha. Climate Action Network (CAN) está muy preocupada por el hecho que, acorde con diferentes proyecciones, el financiamiento público proporcionado no alcanzará los US$ 100 mil millones para 2020. Tras la conferencia de refinanciamiento del Fondo Verde Climático (FVC), que resultó en promesas de US$ 9.7 mil millones para el Fondo, CAN acoge con beneplácito los esfuerzos de aquellos países que han doblado sus compromisos, en línea con la parte que les corresponde. CAN toma nota de la ausencia de Estados Unidos y Australia, que siguen ignorando la crisis climática y lamenta que países como Canadá, Holanda, Nueva Zelanda, Suiza, Luxemburgo, Austria y Bélgica todavía no hayan duplicado sus promesas ni hayan aportado la proporción que les corresponde. En la COP25, el balance de alto nivel previo al 2020 debe reconocer el déficit de financiamiento y las partes deben llegar preparadas para abordarlo. Los países desarrollados deben incrementar las contribuciones provenientes de financiamiento público para alcanzar la meta de US$ 100 mil millones”.

4• Cómo abordar las emisiones del transporte marítimo y áereo
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) aún no ha adoptado un objetivo a largo plazo de reducción de emisiones a mediados de siglo para el sector de la aviación internacional, la Organización Marítima Internacional (OMI) solo ha adoptado un objetivo insuficiente de al menos un 50% de reducción de emisiones por debajo de los niveles de 2008 para 2050. La propuesta de la OACI (ICAO) de reducción de emisiones CORSIA es inaceptable, ya que, propone medidas de reducción de emisiones sino medidas de compensación de carbono que no resultan creíbles.

Controlar las emisiones de estos dos sectores es esencial para cumplir con el Convenio Marco de las Naciones Unidas de Cambio Climático (UNFCCC) y los objetivos de emisiones y temperatura a largo plazo derivados del Acuerdo de París. Por lo tanto, los sectores de la aviación y el transporte marítimo deben estar cubiertos por su ciclo de revisión cada 5 años para aumentar la ambición, incluido el GST (Inventario Global), así como cualquier otra revisión de objetivos y de ambición, como la Segunda Revisión Periódica. Las partes del Acuerdo de París deben incluir sus planes y medidas para reducir las emisiones de estos sectores en sus NDC (Contribuciones determinadas a nivel nacional).

Esto debe incluir planes para establecer objetivos para la inclusión de biocombustibles avanzados y otros combustibles de origen no biológico en el transporte aéreo, además de establecer mecanismos que fomenten la incorporación de estos biocombustibles avanzados. Estos biocombustibles avanzados, así como los combustibles de origen no biológico que se incorporen en el transporte aéreo deben cumplir con criterios de sostenibilidad que en ningún modo pueden ser inferiores a los establecidos en la regulación europea sobre biocombustibles.

Es esencial realizar una revisión de la política fiscal de la que se beneficia el transporte aéreo y establecer mecanismos que acaben con estas políticas. Un precio de carbono sólido e integral será esencial para nivelar el campo de juego para los combustibles con bajo contenido de carbono y cero.

La aviación específicamente no puede permitirse ser el único sector sin un objetivo climático global a largo plazo. El enfoque actual en el crecimiento neutro en carbono a través de compensaciones es totalmente inadecuado. Los impactos climáticos no relacionados con el CO2 (forzamiento radiativo) también deben abordarse por completo en cualquier medida sobre las emisiones de GEI.

5• La propuesta de la OACI para la reducción
Para el sector del transporte marítimo, la adopción de la estrategia inicial de la OMI en abril de 2018 fue un paso adelante, pero los objetivos siguen siendo insuficientes y podrían permitir que el sector evite su contribución justa a los esfuerzos mundiales. El objetivo a largo plazo de la Estrategia inicial debe ser revisado, para 2023 el último, para incluir el objetivo de descarbonización completa para 2050 para reflejar el creciente número de voces en el sector que respaldan este objetivo y una claridad mucho mayor sobre las tecnologías y los combustibles que pueden permitir esto.

6• Alinear los flujos financieros con los objetivos de París
Aprovechando el impulso de la Cumbre del Secretario General de las Naciones Unidas, las Partes deben avanzar en el cambio de los flujos financieros. La COP25 representa una oportunidad para construir y fortalecer coaliciones que trabajan en pro de la alineación integral con los objetivos de París de las finanzas públicas, las finanzas privadas y los flujos financieros con el fin de apoyar la implementación de las NDC. En particular, las Partes deberían usar la COP25 para declarar cómo piensan desarrollar planes para detener la financiación de combustibles fósiles e implementar políticas fiscales para acelerar los planes de transición hacia un futuro descarbonizado.

Informe Las decisiones pendientes para el inicio del Acuerdo de París

¿Qué es la COP25?

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