sergio de otto

Sí, están Muskeados, muy Muskeados

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Lo peor de un juego de palabras o de un chiste es que haya que explicarlo. Me temo que es lo que le sucede a este titular. Es penoso, lo sé, pero no he podido resistirme. Escribo esta columna pocas horas después de que el presidente, CEO, jefe, “boss” de Tesla anunciara el lanzamiento de su gama de nuevas baterías domésticas que están “llamadas a revolucionar el futuro energético”. No sé si realmente estamos ante el “eslabón perdido de la transición energética” (un juego de palabras bastante mejor que el mío) o sencillamente ante un salto tecnológico muy significativo. Lo que sí es seguro, vamos sin ningún género de dudas, es que lo que ha anunciado Elon Musk (¿ya vais pillando la gracia?) ha preocupado, desconcertado, inquietado a los dirigentes de esas grandes corporaciones energéticas que se empeñan en negar el futuro en lugar de adaptarse a él.

En una breve intervención de 18 minutos Musk mostró al mundo un nuevo concepto de batería con unas prestaciones y costes que hacen saltar por los aires el penúltimo argumento (siempre habrá un último “pero”) que le ponían los escépticos al nuevo paradigma de la energía: nosotros, los ciudadanos o las pymes, podemos dotarnos de energía sin necesidad de ellos, las grandes corporaciones energéticas que nos han tratado y pretenden seguir tratándonos como consumidores cautivos.

Si al espectacular descenso del coste de inversión de la tecnología fotovoltaica le añadimos la posibilidad de almacenar esa energía con eficacia y coste asumible podemos afirmar que sí, que hemos descubierto el “eslabón perdido”, que hemos dado un paso de gigante, que estamos saltando al futuro o como queramos decirlo pero, definitivamente, esto, lo de la energía, suena ya de otra forma.

Debía ser así por múltiples razones que he venido apuntando en esta columna desde hace ya muchos años: porque el Cambio Climático nos lo exige, porque la independencia energética de cada país hará de esta planeta un sitio más seguro; porque cientos de millones de personas que carecen de energía no podían acceder a ella quemando combustibles fósiles o uranio; porque los ciudadanos queremos empoderarnos (sí, “empoderarnos”, término que a algunos les ponen los pelos de punta) de algo tan esencial para nuestro confort y desarrollo; sí, por todo un catálogo de razones incontestables debemos cambiar el modelo energético.

Frente a este catálogo, ellos (el oligopolio, sus leales servidores políticos, sus voceros ignorantes, etcétera) siempre han ido poniendo pegas: hace quince años no le veían viabilidad alguna a las renovables, luego hablaban de un largo camino de maduración tecnológica, luego sacaron su fabuloso eslogan de que “las renovables son caras”, más tarde su intermitencia e imposibilidad de almacenar de forma eficiente y mañana se inventarán una nueva forma de negar la evidencia que no es otra que esta: el cambio de modelo energético es necesario, es viable y además es una oportunidad.

Todas y cada una de sus falacias para parar el tiempo se han ido desvaneciendo y mucho más deprisa de lo que ellos podían imaginar. En esta ocasión, el anuncio de Elon Musk les ha tenido que llevar hasta el ataque de nervios. De entrada, en los próximos días asistiremos a una batería de artículos, comentarios y declaraciones que irán desde la descalificación absoluta de estas baterías hasta minimizar su viabilidad, su eficacia o a inventarse todo tipo de pegas. Algunos estrategas del oligopolio ya estarán maquinando como pueden actuar desde “su BOE” para frenar esta osadía.

Mientras tanto los Nadal y los Soria seguirán sin enterarse de nada, con la cabeza bajo tierra cual avestruz, le darán vueltas para ver si antes de irse del poder pueden reabrir Garoña o tener éxito en alguna perforación en busca de petróleo o gas no convencional.

Pero ellos, los que sí se enteran de que va esto, los que tienen cerca a expertos que les dicen por dónde van los tiros que ponen en riesgo su oligopolio, os aseguro que ellos están muy nerviosos, que están más que preocupados: sí, están Muskeados, muy Muskeados.

Yo no, porque “Yo sí quiero renovables”.

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Serranillos
La respuesta de los ciudadanos norteamericanos (38.000 sistemas TESLA para el hogar vendidos en 6 días) no hace más que corroborar lo aquí perfectamente expresado por Sergio de Otto. No dejemos que el oligopolio nos imponga un camino por el que no queremos transitar ya más.
Jacobo Manuel
"Yo sí quiero Renovables"
Francisco Ramirez
Se puede decir más alto pero no más claro, enhorabuena Sergio por el articulo, has señalado justo el punto donde gira todo el esperpento energético español. Mientras el planeta está a punto de asfixiarse, estos descerebrados solo piensan en apretar un poco más el cuello de sus "clientes cautivos". La esclavitud fue abolida hace mucho tiempo en favor de la libertad. La libertad energética vendrá de la mano de las energías renovables. "Yo si quiero renovables"