biomasa

Repaso de REN21 a la electricidad, calor y transporte con bioenergía

0
El informe Renewables 2018. Global status report, publicado a principios de junio por la organización Renewable Energy Policy Network for the 21st Century (REN21), recoge datos y perspectivas globales. Por ejemplo, que el mundo añadió el año pasado 178 GW de nueva potencia renovable. O que la bioenergía es la fuente renovable que más aporta a la demanda global de energía final. En sus páginas se habla de los tres principales campos en los que actúa la bioenergía: electricidad, energía térmica y transporte. Y esto es lo que cuenta.
Repaso de REN21 a la electricidad, calor y transporte con bioenergía

Vayan por delante algunos titulares. La bioenergía es la fuente renovable que más contribuye a la demanda global de energía final: proporciona casi el 13% del total. La bioenergía moderna cubre alrededor del 4% de la demanda de calor en edificios y el 6% en la industria. Además, aporta un 2% de la producción mundial de electricidad y un 3% de las necesidades de transporte. Y podría hacerlo en mayor medida, especialmente lento en los últimos años (por debajo del 2% anual).

En cambio, la generación de electricidad a partir de biomasa crece con más fuerza. La potencia instalada aumentó un 7% en 2017, hasta los 122 GW. Y la producción lo hizo aún más, hasta el 11%, con 555 TWh. China ha superado a Estados Unidos como el mayor productor de bioelectricidad. Les siguen Brasil, Alemania, Japón, Reino Unido e India.

Electricidad y biocarburantes
En Europa, la generación creció también un 11% en comparación con 2016, impulsada por la Directiva de Renovables y mantiene de este modo el fuerte crecimiento de la década anterior. El mayor productor de bioelectricidad de Europa es Alemania, donde la potencia aumentó un 4%, hasta los 8 GW, con datos significativos en la capacidad de biogás y biometano.

La producción de biocarburantes para el transporte creció un 2,5% en 2017, hasta las 143 millones de toneladas (equivalente a 3,5 exajulios, EJ). Estados Unidos y Brasil siguen siendo los mayores productores del mundo de bioetanol y biodiésel. La producción y el uso de nuevos combustibles como el hidrobiodiésel, principalmente a partir de derivados de aceites vegetales usados y grasas animales, han crecido significativamente en los últimos cinco años, y en 2017 representaron aproximadamente el 6% de la producción total de biocarburantes. También se están haciendo importantes avances en el desarrollo de tecnologías para producir biocarburantes avanzados para la aviación.

Cabe recordar también que se consolidan iniciativas que pretenden promover el desarrollo sostenible de la bioenergía. Entre ellas, la Plataforma BioFuture, que involucra a 20 países, y el Desafío de Innovación de Biocombustibles Sostenibles, con 22 países participantes.

Energía térmica
Ninguna fuente renovable es tan utilizada para la producción de calor como la bioenergía. Excluyendo la biomasa tradicional (leña), la bioenergía representó la mayor proporción de calor renovable en 2017, con aproximadamente dos tercios del total. Aunque la biomasa tradicional ha seguido creciendo lentamente en los últimos años, su participación en el consumo total de energía mundial ha ido disminuyendo gradualmente desde el 9,2% del consumo total de energía final (TFEC) en 2005 hasta un 7,8% estimado en 2016.

Aun así, la leña sigue representando el 16,4% del consumo de energía para calefacción. Por delante de la biomasa moderna, que aporta el 10,3%. Las aplicaciones de bioenergía modernas proporcionaron 13,1 EJ de calor en términos de energía final, de los cuales 7,9 EJ se usaron en aplicaciones industriales. Los sectores residenciales y comerciales consumieron los restantes 5,2 EJ, utilizados principalmente para calefacción en edificios. La capacidad de calor de la bioenergía moderna aumentó en 314 gigavatios térmicos (GWt) en 2017, con Europa como principal consumidor.

El uso de pélets para generación eléctrica se dispara
La producción global y el comercio de pélets de madera para uso industrial (principalmente en centrales eléctricas) y para calefacción continúan expandiéndose, con una producción que llegó a unos 30 millones de toneladas en 2017. Se usaron unos 14 millones de toneladas para calefacción residencial y comercial, especialmente en Italia, Alemania y Suecia, pero el mercado no creció significativamente. En febrero de este año Helsinki ha puesto en servicio la caldera de pélets más grande de Finlandia, que utiliza 21 toneladas por hora para generar calor para bloques de apartamentos.

Los otros 16 millones de toneladas de pélets se utilizaron en el sector industrial, principalmente para la generación de energía, un crecimiento de más del 20% desde 2016. Europa es el principal mercado para este uso, dominado por Reino Unido, que utilizó 7,5 millones de toneladas para la generación de electricidad en 2017. La central de Drax, el mayor generador mundial de bioelectricidad y pélet del Reino Unido, ya ha convertido cuatro unidades de generación de carbón (un total de 2.640 MW) a pélets de biomasa. La compañía también ha invertido en la producción de pélets para asegurar su suministro, y en 2017 abrió una planta en Luisiana (Estados Unidos) que puede producir 45.000 toneladas de pélets anualmente.

Pero la apuesta de Drax y el gobierno británico por el uso masivo de biomasa a escala industrial no está libre de críticas. En un reportaje emitido en mayo pasado, la cadena pública de televisión Channel 4 denunciaba que grandes extensiones de bosques antiguos del estado de Virginia (EEUU) se talan para derivar biomasa hacia las fábricas de Enviva, uno de los principales exportadores de pélets de madera hacia el Reino Unido, y en concreto hacia las unidades de Drax.

Más del 90% del transporte renovable se abastece con biocarburantes
“La cuota de energía renovable en el sector del transporte sigue siendo baja (3,1%), con más del 90% proporcionado por biocombustibles líquidos”, resalta el informe. El biometano y la electricidad se reparten el resto de la cuota. El nuevo informe de REN21 incide en que “el progreso de la energía renovable en el sector del transporte sigue siendo lento”, y de cara al futuro mira más a la electrificación que a los biocarburantes. Estos últimos proporcionan la mayor parte de la contribución renovable, “aunque la electrificación está ganando presencia”, se afirma en el informe.

Partiendo de una cuota en el transporte mundial que consideran que sigue siendo baja (3,1%), más del 90% está copada por los biocombustibles líquidos. Entre estos últimos las estimaciones otorgan un 65% para el bioetanol, un 29% para el biodiésel y un 6% para el hidrobiodiésel, con un productor mundial destacado: Neste.

El 10% restante se lo reparten el progresivo crecimiento del biometano y, sobre todo, la electricidad. El informe coloca a Estados Unidos como el mercado más grande de biometano, multiplicando por seis la producción entre 2014 y 2016. En Europa destacan sobre todo el caso de Suecia y, en menor medida, el de Alemania en el uso en el transporte.

La electricidad frente a los avanzados
En general, se considera que “la producción, consumo y comercio de biocarburantes se ven afectados por varios factores, incluidas las condiciones de crecimiento en los países productores, las políticas y los mercados, así como los aranceles de importación y otras medidas que afectan el comercio internacional”.

El informe ofrece un presente y un futuro más esperanzador para la electricidad, que superó el 1% de las ventas globales de vehículos ligeros, y con varios países anunciando planes para eliminar las ventas de vehículos de gasolina y diésel. “Una mayor electrificación del sector del transporte tiene el potencial de crear un nuevo mercado para la energía renovable y facilitar la integración de mayores porcentajes, siempre que la política y la configuración del mercado sean adecuadas”.

 No obstante, también resaltan que “en 2017 continuaron los esfuerzos mundiales para demostrar la producción y uso de biocarburantes avanzados”. Recuerdan que hay múltiples vías de producción, incluidas las destinadas a la aviación. El mercado actual, según REN21, está liderado por el hidrobiodiésel, seguido por el etanol a partir de materias lignocelulósicas, como residuos de cultivos, y por combustibles de procesos termoquímicos que incluyen la gasificación y la pirólisis.

En 2005 se publicó por primera vez el informe mundial de REN21. Desde entonces, año tras año, sus páginas recogen “el panorama más completo y actualizado sobre el estatus, los desarrollos recientes y las tendencias en los mercados de energías renovables, industrias, inversiones y desarrollos de políticas a nivel mundial. Por su diseño, no proporciona ningún tipo de análisis o pronóstico. Los datos se basan en una red internacional de más de 900 colaboradores, investigadores y autores”, explican desde REN21.

Más información:  www.ren21.net

Descargar la revista en PDF

 

 

Añadir un comentario