biomasa

El ahorro económico: principal motivo para elegir estufas de pellets

1
Son más bonitas cada día y, además, muy, muy ecológicas, porque no queman combustibles fósiles, sino pellets, esas pildoritas de madera, cargadas de energía, que no hace falta ir a buscar bajo la tierra, que crecen en los árboles, renovables. Y son, también, cada vez más cómodas: muy limpias, con mando a distancia, programables, automáticas… Sí, las estufas de pellets son todo eso y seguramente mucho más, pero si uno pregunta a fabricantes y vendedores cuál es el motivo por el que cada vez son más los que apuestan por ellas, la respuesta es casi siempre… el dinero. El último número de Energías Renovables hace un repaso pormenorizado al mercado, con ejemplos de marcas y distribuidores.
El ahorro económico: principal motivo para elegir estufas de pellets

Lo hemos ido contando, en directo, a lo largo de los últimos años. El calor es cada vez más caro. Vamos, que no solo la luz se ha subido a la parra. La calefacción también lo ha hecho, más discretamente quizá, pero también. Hace poco más de un año contábamos así –en energias-renovables.com– que “el gas propano canalizado ha registrado incrementos de precio de hasta un 100% entre los inviernos de 2009 y 2013”. En los últimos cinco años –entre octubre de 2009 y octubre del corriente–, el precio de la bombona de butano se ha incrementado en un 63,7%; el del gas natural, un 75; el gasóleo de calefacción, otra barbaridad. En las antípodas, el precio de la biomasa, del pellet… sin rival. Y por eso son cada vez más –por el ahorro– los que apuestan por ella.

Gregor Buchmann, de Delta Biomasa –empresa que fabrica en Italia y comercializa en toda España–, describe el perfil de sus clientes: “solo puedo hablarle desde mi experiencia, pero le diría que lo que más nos encontramos es gente de treintaytantos, de cuarenta… y de ahí para arriba, de ingresos medios-altos, universitarios, y no necesariamente interesados en las energías renovables: compran para ahorrar”. Su colega Germán Solórzano Gómez-Casuso, director de Márketing de Industrias Hergóm – la multinacional cántabra– apunta en la misma dirección: “el consumidor que se interesa en una estufa de biomasa busca una opción de calefacción natural, que utiliza un combustible económico, local y abundante. En el caso de las estufas de pellets, se busca principalmente un ahorro en calefacción, que puede ser de hasta el 40%”.

También persiguen el ahorro los clientes de Helios Vega, distribuidor en la misma Cantabria –de marcas como Ravelli o Bronpi–, pero, sobre todo, instalador: “lo que busca un altísimo porcentaje de los clientes es precio”. Y la partida está ganada, según el fundador de Vega Energías Renovables, que lleva tres inviernos en este negocio: “con respecto al gasóleo de calefacción puede haber más o menos un ahorro del 40%, e incluso más, porque si la caldera de gasóil tiene ocho o diez años – explica este instalador cántabro–, pues su rendimiento habrá bajado mucho, por lo que, con el pellet, puedes llegar a ahorros de incluso el 50%”. El ahorro no es tan acusado en el caso del gas: “como mucho, muchísimo, teniendo en cuenta los costes de los equipos del gas y los mantenimientos… un 30%”.

Vega trabaja todo el abanico de estufas de pellets: “podemos hablar de cuatro tipos: la estufa que calienta por convección, como si fuese una estufa de leña, pero que se apaga y enciende automáticamente, con un mando a distancia; la que expulsa aire, y lo disipa por toda la estancia con unos ventiladores; en ese formato también encontraríamos la estufa que tiene un tubo de canalización con el que podemos llevar el calor a otra habitación; y, por fin, tendríamos la que calienta una paila de agua que discurre por un circuito de radiadores normal y corriente. Cuando la potencia se le entrega al agua –explica Vega– se le llama caldera; y cuando la potencia se le entrega al aire se le llama estufa, pero, por fuera, son exactamente iguales, o sea, que vas a ver la llama igualmente”.

El calor del hogar
Y eso, el fuego, apela a la sensación de hogar: “sí, hay compradores que se acercan a nosotros, que quieren una estufa de pellets –apunta Buchmann–, un poco por capricho, porque les gusta tener fuego en casa”. Vega describe otro tipo de consumidor, un perfil de cliente en el que se funden las dos ideas, el ahorro, por una parte, y un cierto poder adquisitivo que hace posible satisfacer esa necesidad (ahorrar en calefacción) dándose a la vez un poco de capricho: “hay quien quiere ahorrarse un dinero en calefacción, pero, si le dices que se tiene que gastar dos mil euros… pues se te echa para atrás; y, sin embargo, hay otro tipo de clientela que tiene algo de dinero, que decide gastárselo en algo que le va a suponer un ahorro, pero que además le gusta, y que se lo gasta… Y se gastan en una estufa cuatro mil euros, o cinco mil”.

O siete mil, que es lo que cuesta una estufa Rika modelo Induo. Alfonso Martín, gerente de Rika Biomasa –que importa en exclusiva estas estufas austríacas– lo tiene claro: “nosotros vendemos estufas de gama alta, digamos que somos el polo contrario a Leroy Merlin, donde se vende mucho de baja gama y poco especializado”. Martín vende sus estufas a instaladores de toda España: “vendemos a distribuidores que llevan muchos años en el sector, y que no quieren material de baja gama, solo quieren media-alta o gama alta, no van al producto barato. Son distribuidores que quieren trabajar solo en su zona, y que se responsabilizan de las instalaciones que hacen, profesionales que prestan un servicio completo al cliente final: instalación, obra, servicio técnico, etcétera”.

De la calidad del producto, de su dimensionado (de su potencia) y de la importancia de la instalación también habla Helios: “una estufa de pellets no es una televisión. Para elegirla debemos tener en cuenta no solo la superficie de la estancia que queremos calentar, sino también muchos otros factores: los aislamientos de la casa, si tiene o no ventanas de doble cristal, la altura de los techos, el uso que se le vaya a dar, porque no es lo mismo un salón con cocina americana en el que estoy a todas horas que comprarse una estufa para tener caliente toda la casa. A mí la competencia me ha levantado instalaciones porque va con un producto de menos potencia, o más barato, y luego el cliente dice que no le calienta lo suficiente y me llama para que lo solucione, y eso no tiene solución… Mire, yo, al cliente, le pido los planos, o las certificaciones energéticas, si las tiene, y luego anclo mi presupuesto directamente a ese estudio”.

Martín, de Rika, apunta en la misma dirección: “es fundamental saber cómo está aislada la casa, es importante saber si el cliente va a usar la estufa de forma continua o encendiendo y apagando, hay que saber qué volúmenes de aire tiene, porque no es lo mismo un techo de 2,30, o de 2,50 (lo habitual en una casa), que tener un hueco de cinco metros de altura. Yo, por ejemplo, estoy en una tienda que tiene esa altura, cinco metros, y mido las temperaturas en invierno, y, ¿sabe cuál es el resultado? Pues que registro diferencias de hasta ocho grados, arriba y abajo, porque el calor, ya sabe, tiende a subir”.

Idéntico discurso gasta Buchmann, de Delta: el dimensionado –la potencia– de una estufa “depende –dice– de la altura del techo, del volumen, de la orientación de la vivienda, de los aislamientos, de qué otro tipo de calefacción tiene el cliente...”. La potencia apropiada –la máquina idónea para cada caso– dependerá de todos esos factores. Y al revés: satisfacer adecuadamente la necesidad que queremos satisfacer, la producción de calor, dependerá de la máquina, “porque no es lo mismo –dice Buchmann– una máquina italiana de siete kilovatios, 1.500 euros, con sus certificados correspondientes, que... un juguete chino... Porque sí, también hay estufas en grandes superficies, Leroy Merlin, que venden por mil euros, o menos aún, pero eso es otra cosa...”.

La cautela
También italianas son las estufas de pellets que vende Lacunza, una empresa navarra que trabaja con la firma Caminetti Montegrappa. El jefe de ventas de Lacunza, Xabier Ramírez de Alda, es también cauto cuando el periodista le pregunta por el gasto de sus estufas (el de la Lacunza Ibiza de nueve kilovatios, por ejemplo). “Eso es muy relativo”, contesta, coincidente con sus colegas. Así que le pregunto de otro modo: “¿y cuánto calienta una estufa de nueve kilovatios?”. Y, hechas de nuevo las salvedades correspondientes, Ramírez de Alda contesta –otra vez con cautela–… “pues aproximadamente ochenta, noventa metros cuadrados”.

En Albacete, Miguel Panadero, de Panadero Denia, fabricante de estufas de leña desde hace más de cincuenta años, es hoy uno de los muy pocos fabricantes españoles de estufas de pellets. Hombre parco en palabras, señala alguna pista en cada frase. Pregunto: ¿qué busca el cliente que se interesa por una estufa de pellets? “Lo que busca es ahorrar”. ¿Qué tipo de cliente se acerca a ustedes? “De todo tipo”. ¿Qué dudas le formulan? “Superficie a calentar, consumo diario”. ¿Qué potencia debe tener mi estufa si quiero calentar, por ejemplo, cien metros cuadrados? “Vamos a decir nueve kilovatios”. ¿Cuál será pues el gasto diario? “Tres euros al día”. ¿Cuánto me puede costar una de sus estufas de nueve kilovatios? “Entre 1.500 y 2.000 euros”. ¿Por qué empezaron ustedes a fabricar estufas de pellets? “Porque había demanda”. Gracias.

¿Más pistas? Ramírez de Alda, de Lacunza, habla del ruido, un dato al que conviene prestar atención a la hora de elegir estufa, asegura. Algunos fabricantes especifican el nivel de ruido, en decibelios, en sus hojas técnicas, pero en otros casos no es fácil encontrar esa información o, sencillamente, no aparece. Martín, de Rika, presume: “tenemos fama de ser de lo más silencioso que hay en el mercado”. Más pistas: hay estufas de diez kilovatios que, desde los tres, son capaces de rendir al 90%. Pero no todas. Conviene ahondar sobre el particular, porque, lógicamente, no siempre vamos a tener la estufa al máximo de su potencia.

Y, por fin, y una vez tengamos la estufa en casa, ¿con qué la alimentamos? Hergóm recomienda pellets con sello DIN plus o equivalente. La firma cordobesa Bronpi propone el consumo de pellets de seis milímetros de diámetro y una longitud máxima de 3,5 centímetros. Así, recomienda los sellos Ö-Norm M 7135, DIN plus 51731 y UNI CEN/TS 14961. La gallega Ecoforest recomienda sus propios pellets, que están homologados según el patrón europeo DIN 51731. Y no recomienda seleccionar “aquellos pellets que contengan impurezas, una humedad relativa demasiado alta (la correcta está entre 6 y 8%), una longitud excesiva (la correcta sería entre 5 y 25 milímetros) o aditivos para compactar el serrín”.

Cuadro 1
Casi cuadruplica
El consumo de pellet en España se ha multiplicado por 3,8 en los últimos cuatro años. Lo dice la Asociación para la Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), la asociación de referencia en España en la materia. Según sus datos, “los españoles pasaron de adquirir 100.000 toneladas de pellet en 2010 a consumir 380.000 toneladas en 2013”. Además, las previsiones publicadas por diferentes organismos –añade la asociación– hablan de un consumo que, en menos de seis años, en el Horizonte 2020, superará ampliamente el millón cien mil toneladas de pellets. El abastecimiento del mercado no parece problema a corto plazo. Avebiom destaca que la producción de pellet en España está creciendo “de forma sostenible”. Así –concreta–, ya existen 30 plantas con capacidad productiva superior a las 10.000 toneladas anuales “y siguen proliferando nuevos proyectos”.

En 2013, la producción de pellets en España alcanzó las 350.000 toneladas. En ese sentido, Avebiom señala que, “gracias a la adaptación de la oferta a una demanda tan creciente se ha conseguido volver a estabilizar el precio del pellet”. Así, durante todo el año pasado (2013), el precio pagado por el usuario solo ha subido un 2,8% “frente al elevado encarecimiento registrado por otras energías como el gas o el gasóleo”. Avebiom destaca por fin “la creciente importancia de la certificación de calidad en los biocombustibles sólidos”. De hecho –señala–, “actualmente, el 87% de los consumidores finales de pellets en España prefiere el pellet certificado ENplus, como referente de calidad, para sus instalaciones”.

El sistema de certificación de la calidad ENplus se basa en la norma europea EN 14961–2, que se refiere a los pellets de madera para uso no industrial. El sistema ha sido desarrollado por la Asociación Alemana del Pellet (DEPV) y por la Asociación Austriaca de Productores de Pellets (Pro Pellets Austria). Los derechos de la marca ENplus los posee el European Pellet Council (EPC). Esta entidad cede en cada país esos derechos a la correspondiente asociación nacional. En el caso de España, la concesionaria es Avebiom, que es así la encargada de la implantación en nuestro país del sistema ENplus. Avebiom se ocupa de coordinar las solicitudes de los productores y/o comercializadores de pellets con las distintas entidades que realizan las auditorías tanto documentales como analíticas de estos biocombustibles.
Más información:  www.avebiom.org

Cuadro 2
Estufas que llegan a grandes superficies
Leroy Merlin, que se define como la “compañía líder en acondicionamiento del hogar en España”, incluye en su Colección Calor 2014 chimeneas de hogar abierto, hogares de fundición y acero (para instalar en el hueco de una chimenea), hornos encastrados y estufas, muchas estufas. Según la multinacional francesa, que tiene 58 puntos de venta en España, las estufas constituyen, de hecho, una de las categorías con más novedades este año. Así, Leroy Merlin vende estufas de leña de acero, de leña de fundición, de pellets, de bioalcohol… En el caso concreto de las estufas de pellets, la firma gala asegura que ahorran “entre un 30 y un 50% frente a otros sistemas de calefacción: gasóil, electricidad”. La compañía, que las recomienda “para calentar estancias de 25 a 100 metros cuadrados”, oferta más de cincuenta modelos, de seis a 15,2 kilovatios y “desde 795 euros” (la más cara ronda los 3.000).

Además, Leroy Merlin vende “estufas canalizables” pensadas para repartir el aire caliente mediante conductos a las diferentes estancias del hogar: “el calor producido –explica en su catálogo– se reparte entre el calor que sale por la parte frontal o superior de la estufa y el que va por los conductos flexibles”. Según la compañía, la capacidad de una de estas estufas de pellets “llega hasta seis metros (una habitación contigua)”. Cuestan entre mil y 3.400 euros y sus potencias oscilan entre los seis y los catorce kilovatios. Asimismo, la firma francesa comercializa “termoestufas de pellets”, que sirven “para calentar la estancia en la que se encuentran y el circuito de radiadores de la casa”. Cuestan entre 2.200 y 4.200 euros y ofertan potencias de 15 a 29 kW. Vende varias marcas, si bien tiene una propia: Equation. Todas, lógicamente, necesitan salida de humos. Leroy también instala.
Más información: www.leroymerlin.es

Siete estufas para orientarse
- Edikalmin Zara
Garantía de dos años.
Potencia: 8 kW.
Peso: 144 kilogramos.
Mando a distancia.
Salida de humos: 8 centímetros.
Carga: 15 kilogramos.
Medidas: 92x50x54 centímetros.
Solo pellets.
Precio: en torno a 2.000 euros.
Consumo: 0,5/1,85 kilogramos por hora.
Rendimiento del 91%.
Hogar de vermiculita.
Puerta de fundición.
Para estancias de hasta 90 metros cuadrados.
Programable.
edilkamin.com

- Lacunza Ibiza 9
Potencia: 9 kW.
Peso neto: 81 kilos (con revestimiento: 83).
Tubo para salida de humos: 80 milímetros.
Capacidad de depósito: 16,5 kilos.
Medidas (alto, ancho, fondo): 109x50x51,5.
Combustible: pellets de madera.
Precio: unos 2.750 euros.
Consumo medio: 1,04-1,36 kilogramos por hora.
Rendimiento: 90%.
Nivel acústico máximo: 53 decibelios.
Programable.
Autonomía sin repostaje: 8 horas.
Ibiza ofrece versión estufa 9 kW; versión canalizable 9 kW; y versión calefactora (Hidro), de 12 kW.
lacunza.net

- Hergóm Manchester Pellet
Certificada en Europa y Estados Unidos, según los patrones CE y EPA.
Potencia: 13,6 kW.
Potencia térmica nominal a mínima/máxima potencia: 3,7 kW-12 kW.
Peso: 147 kilos.
Salida de humos: 100 milímetros.
Carga: 23 kilogramos.
Medidas: 721 milímetros de altura; 746 de anchura.
Solo pellets.
Precio: en torno a los 3.900 euros.
Consumo: 0,8-2,9 kilogramos por hora.
Rendimiento a mínima/máxima potencia: 93%-88%.
Fabricada con hierro fundido, piedra natural y esmalte mayólica.
Horas de funcionamiento a mínima/máxima potencia: 25-8.
Programable.
hergom.com

- Bronpi Kira
Garantía de cinco años.
Potencia: 8,1 kW.
Peso: 89 kilogramos.
Mando a distancia.
Salida de humos: 8 centímetros.
Carga: 17 kilogramos.
Medidas: 83x42x46.
Solo pellets.
Precio: unos 1.300 euros.
Consumo: 0,89-1,7 kilogramos por hora.
Rendimiento del 95%.
Interior: vermiculita.
Para estancias de hasta 195 metros cúbicos.
Programable.
bronpi.com

- Panadero Denia SL. P-70
Potencia: 6,9 kilovatios.
Policombustible (pellet, cáscara almendra, hueso aceituna).
Rendimiento: 87-85%.
Medidas (alto, ancho, fondo): 859x441x466 milímetros.
Peso: 78 kilogramos.
Carga: 13 kilogramos.
Salida de humos: 8 centímetros.
Precio: aproximadamente 1.200 euros + tubo de escape de gases.
Rendimiento: 87,5% (pellet).
Hogar: sin recubrimiento de vermiculita.
Volumen de calefacción aproximado: 190 metros cúbicos.
Estufa conforme a la norma EN 14785:2006. Con marcado sello CE.
Modelo lanzado para esta campaña de invierno.
panadero.com

- Rika Induo
Presume de ser una chimenea de leña y una estufa de pellets a la vez.
Un sensor detecta automáticamente qué combustible se ha metido y regula la conducción del aire automáticamente.
Cinco años de garantía en el cuerpo soldado.
Potencia térmica nominal: 10 kW.
Capacidad de calefacción mínima: 3 kW.
Peso sin revestimiento de piedra: 283 kilos (con: 340).
Diámetro de la salida del tubo de humos: 150 milímetros.
Capacidad del depósito de pellets: 34 kilogramos.
Medidas: 1.132x882x515 milímetros.
Pellets y leña.
Precio: más de 7.000 euros.
Consumo: 2 kilogramos por hora.
Capacidad de calefacción ambiental: 70/260 metros cúbicos.  
rika.at

- Ecoforest Vigo II
El lema de Ecoforest es “somos los inventores de las calderas de pellets”. Tienen fábrica en Toledo y un centro de I+D en Galicia.
Garantía de dos años.
Potencia: 9,5 kW.
Peso: 115 kilogramos.
Mando a distancia.
Salida de humos: 80 milímetros.
Carga: 16 kilos.
Medidas: 942x482x497 mm.
Policombustibles (prefiere pellets).
Precio: alrededor de 2.150 euros.
Consumo: 855/2.138 gramos por hora.
Rendimiento: 85%.
Hogar con fundición y vermiculita.
Electrónica propia.
Para estancias de hasta 100 metros cuadrados.
ecoforest.es


Añadir un comentario
Estufas de leña Martinez
La verdad que no hay nada como el calor del fuego. Sea una estufa de leña o de pellets, da un ambiente idóneo para cualquier hogar. Un artículo muy interesante y muy completo.