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Cómo lograr que la biomasa aporte un ahorro anual neto de 3.600 millones al Estado

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Subastas específicas para biomasa sólida, cogeneración con biomasa, biogás o desechos orgánicos doméstico y alargar la vida útil de las instalaciones existentes y el plazo máximo de entrega de las nuevas plantas. Estas son algunas de las medidas que expuso ayer la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) en la presentación del informe de PwC Aportación de la biomasa de nueva generación al sistema eléctrico en el contexto de la transición energética. Todo ello se traduciría en “un ahorro anual neto para el sistema eléctrico español y las arcas del Estado de casi 3.600 millones de euros”.
Cómo lograr que la biomasa aporte un ahorro anual neto de 3.600 millones al Estado
Evolución de la potencia eléctrica instalada de biomasa y residuos renovable según el informe de PwC

La biomasa se quedó sin adjudicación de potencia en la primera subasta acorde con la nueva orden que las regula. En teoría, y según el calendario establecido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), solo en de 2021 (140 MW) y 2023 (260 MW), le corresponde asignación de potencia para acabar en 2025 con 380 MW acumulados. Ni el ritmo, ni la forma ni el total de potencia convencen al sector, y así lo volvió a mostrar ayer APPA Renovables.

La presentación del informe elaborado por PriceWaterhouseCoopers (PwC), Aportación de la biomasa de nueva generación al sistema eléctrico en el contexto de la transición energética, actualiza unas demandas asociadas a los beneficios económicos, sociales y laborales que APPA Renovables ya presentó en 2011 (Balance económico de la actualización de las retribuciones a la producción eléctrica a partir de las biomasas) y en 2018 (Balance socioeconómico de las biomasas en España 2017-2020).

Ahora concluye que “el desarrollo de la biomasa en España podría traducirse en un ahorro anual neto para el sistema eléctrico español y las arcas del Estado de casi 3.600 millones de euros y, a la vez, contribuir al desarrollo económico, social y medioambiental de las zonas rurales”. “El potencial de generación energética y ahorro económico solo será posible si se apuesta de forma decidida por esta tecnología, clave en el desarrollo rural”, apostillan.

Subastas específicas para la biomasa sólida diferenciando grandes y pequeños proyectos
Jordi Aguiló, presidente de APPA Biomasa y director general de Celulosa de Ence,  recordó que “desde hace más de cinco años no se han realizado subastas específicas para la biomasa”. Por este motivo, considera que una de las principales medidas para aprovechar los beneficios que aporta la biomasa es “realizar subastas específicas para biomasa sólida, cogeneración con biomasa, biogás o desechos orgánicos domésticos”.

Otras de las medidas que propone Aguiló son “aumentar la capacidad subastada diferenciando entre grandes y pequeños proyectos y alargar la vida útil de las instalaciones existentes y el plazo máximo de entrega de las nuevas plantas”. Concluye que “son mejoras necesarias a medio plazo para disfrutar de todos los ahorros y beneficios a largo plazo”.

Con el PNIEC en la mano solo se aprovecha un 5,8% del potencial de la biomasa
Para lograr esos beneficios hay que aprovechar, según APPA Renovables, “un potencial de la biomasa en nuestro país que es muy alto: siendo el tercer país europeo con mayor cantidad de recursos biomásicos, se encuentra actualmente a la cola en el aprovechamiento energético de los mismos”.

“Incluso con el cumplimiento de todos los objetivos marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030, la biomasa generaría alrededor de 10.050 GWh anuales, lo que representaría únicamente un 5,8 por ciento del potencial total de esta fuente energética”, señalaron en la presentación del informe de PwC. Enfatizaron que, a pesar de estos objetivos, muy conservadores teniendo en cuenta el potencial, los ahorros para el sistema serán notables si se contabilizan costes y beneficios: los 3.600 millones de euros señalados.

45.000 empleos
En cuanto al empleo, echaron mano del informe de 2018 para recordar que se podrían superar los 45.000 empleos asociados a la biomasa durante el año 2021.” Esto es especialmente significativo para la Transición Justa y el Reto Demográfico –aseguran–, dado que la mayoría de este empleo se genera en zonas rurales, donde se encuentran los recursos biomásicos (locales) que se valorizan en las instalaciones de generación de energía”.

La presentación del informe sirvió también para actualizar a 2019 el parque de generación de electricidad con biomasa. Desde 2014 a 2019, la potencia total instalada de biomasa ha crecido un nueve por ciento. En 2019 la potencia instalada era de 857 MW de biomasa y 588 MW a partir de residuos renovables, lo que, en conjunto, supone cerca de 1,5 GW, el cuatro por ciento de la capacidad renovable total.

Cuestionamiento de renovables a gran escala
En concreto, en el período 2014-2019 la biomasa generó un total de 5,3 TWh de electricidad, el cinco por ciento de la generación renovable en ese período. Hay que tener en cuenta que en 2020 se sumaron los doscientos megavatios de la potencia adjudicada en la subasta de 2016. En cuanto a la biomasa térmica, el informe de PwC señala que el consumo final alcanzó los 48 TWh, siendo aproximadamente el 95 por ciento consumos de los sectores residencial e industrial.

En cualquier caso, el crecimiento también estará supeditado a la modificación, o no, de los criterios de sostenibilidad para la biomasa que se apliquen en la directiva de energías renovables y a la petición que desde diferentes ámbitos ecologistas y científicos se realiza de defender la biodiversidad ante las renovables a gran escala, biomasa incluida. Ayer mismo, WWF, Ecologistas en Acción y SEO/BirdLIfe presentaron enmiendas al proyecto de ley de cambio climático y transición energética para evitar que las energías renovables impacten negativamente en la biodiversidad.

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