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Campañas y manuales para promover el cambio a equipos de combustión de biomasa más eficientes

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Bioenergy Europe, en colaboración con el Consejo Europeo del Pélet, promueve la campaña Switch4Air con el doble objetivo de lograr una mayor participación de la biomasa en los objetivos de climatización descarbonizada de la Unión Europea y de promover el cambio de equipos antiguos por calderas y estufas modernas más eficientes y menos contaminantes. En paralelo, el Convenio de Ginebra sobre contaminación atmosférica transfronteriza a gran distancia impulsa un código de buenas prácticas sobre la quema de biomasa leñosa y pequeñas instalaciones de combustión.

Campañas y manuales para promover el cambio a equipos de combustión de biomasa más eficientes
Imagen de la campaña Switch4Air qu acaba de emprender Bioenergy Europe

A finales de la pasada semana Bioenergy Europe, la asociación del sector de la biomasa europea, daba a conocer el inicio de la campaña Switch4Air. Impulsada junto a al Consejo Europeo del Pélet, esta iniciativa se apoya en la creencia de que “la biomasa  tiene un papel clave que desempeñar en la descarbonización del sistema de calefacción y puede contribuir a una mejor calidad del aire en Europa”.

La campaña cuenta con una web exclusiva en la que aparece información de las políticas europeas sobre la calidad del aire, datos sobre el sector de la calefacción y las iniciativas nacionales y regionales en marcha para mejorar la calidad del aire en las ciudades y pueblos de Europa. En todas estas exposiciones subyace la necesidad de contar con un parque más moderno de equipos de biomasa térmica para mejorar la eficiencia y reducir la contaminación.

Uno de los apartados de Switch4Air va en esta dirección e incide en que “los aparatos antiguos se caracterizan por índices de baja eficiencia y un rendimiento de combustión incompleto”. “En el extremo inferior del espectro, las chimeneas abiertas son el método de combustión más contaminante y menos eficiente (por debajo del treinta por ciento) y las emisiones equivalen a las de aproximadamente 278 aparatos más modernos, como estufas de pélets”, apostillan.

Transición hacia electrodomésticos de bajas emisiones
El año pasado la Asociación Española de la Biomasa (Avebiom) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) desaconsejaban el uso en áreas urbanas de chimeneas abiertas y estufas de leña tradicionales porque “generan altas emisiones de contaminantes del aire”. Pero también destacaban que “las calderas y estufas modernas cumplen con estrictos límites de emisiones cuando son utilizadas de forma apropiada”.

Desde Switch4Air también consideran que en biocombustibles y equipos de combustión existen alternativas más eficientes y limpias, pero entienden que “la transición hacia estos electrodomésticos de bajas emisiones deben ser justas para los consumidores y, de manera similar, deben estar respaldadas por iniciativas políticas e incentivos financieros. Esto permitirá a los consumidores finales fomentar este cambio crucial en los electrodomésticos”.

Código del Convenio de Ginebra sobre biomasa leñosa y pequeños equipos de combustión
La campaña de Bioenergy Europe también considera indispensable que se usen biocombustibles normalizados y sostenibles, que se haga una instalación profesional y se lleve un mantenimiento adecuado y que los consumidores tengan un mejor conocimiento del funcionamiento de las calderas y estufas más modernas.

Todo esto se puso también negro sobre blanco en el código de buenas prácticas para la quema de biomasa leñosa y pequeñas instalaciones de combustión que aprobó el pasado año el Convenio de Ginebra sobre contaminación atmosférica transfronteriza a gran distancia y del que se hacía eco recientemente la Plataforma para la Bioeconomía (Bioplat).

De entrada se es consciente de que la combustión de madera para calefacción doméstica es un recurso muy utilizado por su cercanía y su bajo coste, pero también puede ser causar un impacto negativo en la atmósfera, “con los consiguientes efectos nocivos sobre la calidad del aire y sobre la salud humana”, señalan.

Treinta y tres buenas prácticas y un blog del consumidor de biomasa
El código aporta un listado de documentos, guías y materiales divulgativos desarrollados por distintos países del ámbito de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (Unece en sus siglas en inglés), proporciona información sobre las emisiones atmosféricas y el rendimiento energético de la calefacción doméstica con biomasa leñosa y recoge un conjunto de buenas prácticas y un listado de mejores tecnologías de combustión y mejores técnicas disponibles.

La biomasa abarca la de origen arbóreo, arbustivo y matorral presentada en forma de leña, astillas, pélets, briquetas y serrín comprimido. En total se exponen treinta y tres buenas prácticas, que a su vez se dividen en treinta y seis subapartados agrupados en torno a la selección del equipo o instalación, selección del tipo de biomasa a quemar, los sistemas de carga del biocombustible, el encendido, los procesos de combustión y apagado y el mantenimiento y la inspección.

En definitiva, como se resume en el código, las buenas prácticas se centran en cuatro pilares clave: quemar la madera correcta, de la manera correcta y en el dispositivo de calefacción adecuado y mantener y limpiar dicho equipo o la chimenea de forma regular. En este sentido sirve como orientación práctica El blog del consumidor de biomasa de Avebiom con respuestas a preguntas como ¿Qué tipos de estufas de biomasa existen y cuál elegir?

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