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Rechazo ecologista al destino de fondos europeos para el biogás de macrogranjas

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El terrible deambular de 1.700 terneros por un lado y 800 por otro en sendos barcos por el Mediterráneo, hasta su sacrificio final, ha vuelto a servir para cuestionar el modelo de la ganadería industrial. En España, la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial lucha especialmente contra la instalación de macrogranjas. Colectivos de esta coordinadora también cuestionan que los fondos europeos de recuperación subvencionen plantas de biogás en macrogranjas en lo que sería “una estrategia de lavado verde de las grandes empresas cárnicas”. 
Rechazo ecologista al destino de fondos europeos para el biogás de macrogranjas
Instalación de la macrogranja de Caparroso que se quiere ampliar. Foto: Pedro Armestre/Greenpeace

Hace un mes, en Energías Renovables dábamos a conocer algunos de los proyectos de biogás que se presentaron para optar a los fondos europeos NextGeneration EU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Las propuestas abarcan la producción de biogás y biometano a partir de diversos residuos orgánicos procedentes de depuradoras, vertederos, industrias agroalimentarias, la agricultura y la ganadería.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Food & Water Action Europe, Justicia Alimentaria y el Observatorio de la Deuda en la Globalización rechazaron ayer que lleguen a recibir los fondos europeos proyectos asociados a la ganadería industrial. “Dichas ayudas únicamente servirían para aumentar los graves impactos sociales, medioambientales y climáticos asociados al modelo de ganadería industrial”, advierten las ONG.

“Los proyectos liderados por la industria cárnica pretenden impulsar la creación de plantas de tratamiento de purines de los animales que viven hacinados en las macrofábricas de carne, con el fin de producir biogás”, señalan las mismas asociaciones. Añaden que “la creación de nuevas plantas de producción de biogás ligadas a explotaciones ganaderas industriales supone una estrategia de lavado verde de las grandes empresas cárnicas y un apoyo con dinero público a la ganadería industrial que debería destinarse a otros fines”.

No a la ampliación de la macrogranja de Caparroso
Otra ONG, Greenpeace, ha criticado recientemente la ampliación de una macrogranja (Valle de Odieta) en Caparroso (Navarra) asociada a una de las principales y más grandes plantas de biogás de España: HTN Biogás. A principios de este año, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra estimó parcialmente el recurso interpuesto por HTN/Valle de Odieta contra la resolución del Gobierno navarro que denegó la autorización ambiental para ampliar la granja de 3.450 a 7.200 vacas.

En el caso de las granjas asociadas a la industria porcina, para el grupo de ONG que denuncian el destino de los fondos europeos, “la producción de biogás no elimina el principal problema de los purines, la contaminación por nitratos, y su posible inyección a la red de gas en forma de biometano solo sirve como excusa para perpetuar inversiones en infraestructuras de gas fósil que dificultan la transición energética”.

Biogás para eliminar metano, amoniaco y nitratos
Jorge Tinas, expresidente de la Asociación de Empresas para el Desimpacto Ambiental de los Purines y miembro de honor de la Asociación Española de Biogás, recordaba recientemente en la revista Retema que el tratamiento de los purines, incluida la producción de biogás, “no solo reducirá las emisiones de un gas de efecto invernadero como el metano, sino que resolverá los graves problemas ambientales que estos provocan con sus emisiones de amoniaco y la contaminación de las aguas con nitratos”.

Tinas asegura que precisamente los fondos NextGenerationEU suponen “una oportunidad para fomentar la producción de biogás/ biometano a partir de los purines y otros de los abundantes residuos orgánicos disponibles”. Oscar Bartomeu, gerente de Biovec, ingeniería responsable de varias plantas de biogás en España asociadas a la ganadería añade que, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, “podemos incluso ahorrar las emisiones equivalentes a 600.000 españoles simplemente cubriendo las balsas de purines de las granjas porcinas de maternidad”.

Sí a pequeñas y medianas explotaciones ganaderas
En el comunicado difundido por Ecologista en Acción consideran que “resolver el problema de los purines implica una moratoria sobre nuevas explotaciones ganaderas industriales, la reducción de la cabaña ganadera industrial actual y una transición decidida hacia modelos de ganadería más extensivos y sostenibles”.

Por otro lado, insisten en que “los proyectos presentados por la industria cárnica a los fondos europeos de recuperación suponen el desarrollo de grandes explotaciones industriales, en un modelo de integración vertical, que está sustituyendo a las pequeñas y medianas explotaciones ganaderas independientes que fijan población en el medio rural”.

Stop Ganadería Industrial
“El porcino es ya responsable del 22 por ciento de las emisiones de la ganadería en España”, añade el comunicado, que incide en que “la producción industrial de carne tiene asociados enormes impactos climáticos, medioambientales y sociales en países del sur global derivados de la importación de soja transgénica para consumo animal”.

Concluyen que “frente a este modelo depredador del territorio, se ha generado una movilización sin precedentes con la creación de decenas de plataformas vecinales en defensa de un mundo rural vivo, articuladas en torno a la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial, que solicitan al Gobierno de España una moratoria a la ganadería industrial”.

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Jorigar
Para algo bueno que tienen las macrogranjas que es la desinfección de purines que se produce a la par que el gas, resulta que los señores ecologistas están en contra y lo califican de depredador, ¿ donde está la depredación ?.