biocarburantes

Un informe de la Comisión Europea sobre biocarburantes contenta a defensores y detractores

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“Confirma que la demanda de agrocombustibles en Europa perjudicará al medio ambiente y agravará el cambio climático”. “Se destacan los beneficios de los biocombustibles en términos de reducción de los gases de efecto invernadero”. Amigos de la Tierra y el Comité de Organizaciones Agrarias y de Cooperativas Europeas hacen distintas lecturas de un mismo informe que reconoce los beneficios de los biocarburantes pero también el riesgo de un incremento en su uso. Global trade and environmental impact of the EU biofuels mandate es el título del estudio en cuestión, encargado por la Comisión Europea (CE) al International Food Policy Research Institute (IFPRI) para analizar y valorar el efecto del cambio indirecto del uso de la tierra de los cultivos destinados a la producción de biocarburantes. El debate está en pleno apogeo en la Unión Europea (UE), ya que, aparte de este encargo, la CE ya ha recibido 76 escritos de organismos oficiales de varios países, de la industria y de ONG como respuesta a la consulta de si se incluye dicho cambio en el cómputo de emisiones de gases de efecto invernadero de los biocarburantes. Y aún faltan por salir a la luz otros tres informes similares al elaborado por el IFPRI.

En esta ocasión, Amigos de la Tierra y el Comité de Organizaciones Agrarias y de Cooperativas Europeas (Copa-Cogeca) hacen una lectura diametralmente opuesta, y ambos consideran que es, respectivamente, una crítica y un aval al uso de biocarburantes en el transporte en Europa y a los objetivos marcados por la UE para 2020. Pero ¿qué dice el informe? En un resumen del mismo publicado por la CE se dice textualmente que existe “una positiva reducción de gases de efecto invernadero y beneficios ambientales con el uso y la entrada en el mercado de biocarburantes de primera generación”.

Sí reducen las emisiones de efecto invernadero
Esta afirmación hace que el Copa-Cogeca acoja favorablemente el texto. Su secretario general, Pekka Pesonen, afirma que “el estudio confirma los efectos positivos de los biocarburantes en lo relativo a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, cuyas ventajas destaca desde hace ya cierto tiempo el Copa-Cogeca”. También valora el pronóstico de que “de aquí a 2020, una subida de la demanda de las materias primas utilizadas para producir biocarburantes en la UE sólo causará un ligero incremento del uso de las tierras arables de entre un 0,07% a un 0,08%. Por consiguiente, la política de la UE surtirá pocos efectos en el uso de las tierras a escala internacional”.

El que la botella se vea medio vacía por parte de asociaciones como Amigos de la Tierra tiene que ver con las consideraciones que se hacen en el estudio a partir de la primera afirmación general. Por ejemplo, se habla de una mejora sustancial de la reducción de emisiones si se incrementa la importación de biocarburantes más eficientes, como el bioetanol brasileño derivado de la caña de azúcar. En cuanto al biodiésel, el estudio mantiene que el derivado de la palma de aceite se muestra tan eficiente como el de colza, incluso si se tienen en cuenta las emisiones producidas por las turberas.

Por encima del 5,6% aumentan las emisiones
Pero lo más importante tiene que ver con el objeto principal del estudio, ya que en el resumen publicado por la CE se advierte de que los efectos derivados del cambio indirecto en el uso de tierras contrarrestarán parte de los beneficios señalados. Amigos de la Tierra afirma que, según el estudio, ”la amenaza de los cambios indirectos en el uso del suelo es real, porque los cultivos destinados al suministro energético podrían expandirse a costa de los bosques; (…) demuestra que las emisiones de gases de efecto invernadero se dispararían a partir de un objetivo del 4,6%”.

Realmente, el estudio advierte de que los cambios indirectos de uso del suelo no resultarán una amenaza si se mantiene el actual objetivo del 5,6% de uso de biocarburantes en el transporte para 2020. A partir de ese porcentaje, el propio IFPRI reconoce que las emisiones de gases de efecto invernadero se pueden incrementar rápidamente y mermar la sostenibilidad ambiental de los biocarburantes.

La Comisión Europea y el IFPRI son conscientes de que el estudio no despeja todas las incertidumbres en torno al tema de debate, pero sí ayuda, junto al resto de informes y los que quedan por presentar, a que de aquí a final de año la CE tome una decisión al respecto.

Más información:
www.ifpri.org
http://ec.europa.eu/trade/analysis/chief-economist/

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