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Las materias primas más sostenibles para biocombustibles son pocas, costosas o poco fiables

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Esta es una de las barreras que encuentra la Biofuture Platform, formada por gobiernos y otros actores relevantes de sectores de los bicombustibles y los biodproductos de veinte países, para el desarrollo de ambos. Está dentro del informe Creating the biofuture: A report on the state of the low carbon bioeconomy, presentado en la recientemente concluida COP24 sobre cambio climático de Katowice (Polonia) y se centra principalmente en los biocarburantes para el transporte. Dificultades en la financiación, marcos políticos adversos y competencia frente a combustibles fósiles más subvencionados son las otras barreras detectadas.
Las materias primas más sostenibles para biocombustibles son pocas, costosas o poco fiables

Las últimas cumbres del Convenio sobre Cambio Climático de la ONU son el escenario en el que la Biofuture Platform presenta diferentes propuestas. Así fue hace un año en Bonn (Alemania) con el compromiso de aumentar la bioenergía sostenible en la demanda final de energía y especialmente en el transporte; y lo ha sido hace unos días en Katowice, con la presentación del informe Creating the biofuture: A report on the state of the low carbon bioeconomy.

El informe concluye que “los objetivos mundiales de reducción de gases de efecto invernadero no pueden cumplirse sin un mayor uso de biocombustibles y bioproductos”. A partir de esta aseveración revela las cuatro barreras principales “que actualmente impiden un mayor progreso”. Aunque se habla de biocombustibles en general, hay diferentes menciones a la necesidad e importancia de conseguir una mayor penetración en el transporte.

Algunas están presentes en otros documentos o proyecciones similares, de ahí que destaque una distinta, con un punto de autocrítica, en la que reconocen que existen “insuficientes, poco fiables o costosos suministros de materias primas de origen sostenible para usar en la producción de biocombustibles y otros bioproductos”.

Riesgo financiero, competencia desleal de los fósiles y políticas desfavorables
El resto son más conocidas, como los “altos niveles de riesgo percibidos que afectan la disponibilidad de los recursos financieros para la producción a escala comercial, frenando la investigación, el desarrollo y la implementación necesarios”; o también la falta de competitividad en muchos mercados frente a los combustibles fósiles, “teniendo en cuenta los subsidios a estos y las reducciones de costos comparativos logradas en una industria madura”.

Por último, como cuarta barrera también recurrente, como son los “marcos de políticas desfavorables que no coordinan de manera efectiva las necesidades competitivas de la economía agrícola y el sistema alimentario, un suministro de energía seguro y limpio y la protección del medio ambiente”.

Esta plataforma, a la que pertenecen representantes de gobiernos y grupos de interés de veinte importantes países (Brasil, China, Francia, India, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros), pide a los políticos que “establezcan metas claras y mapeen vías potenciales para crear y desplegar un paquete integral de intervenciones” y superar dichas barreras.

En ese paquete de medidas destacan tres: apoyo a la tecnología e innovación; incentivar la demanda y ofrecer incentivos vinculados a compromisos de sostenibilidad y evaluaciones del ciclo de vida del carbono; y fuertes instrumentos financieros diseñados para permitir el desarrollo de la bioeconomía. “La colaboración internacional sólida y el compromiso de las partes interesadas serán clave para ayudar a los países a lograr estos objetivos”, concluyen.

Otra plataforma, demandas similares
Casi en las mismas fechas, la Plataforma Europea de Tecnología e Innovación en Bioenergía (ETIP Bioenergy), entre la aprobación del Consejo de Ministros de la UE de la nueva directiva de energías renovables (RED II) y la cumbre de Katowice, daba a conocer un documentos de intenciones muy similar, en este caso tras actualizar su Strategic Research and Innovation Agenda (SRIA) de 2016.

El objetivo de esta estrategia es presentar los desarrollos recientes más importantes relevantes para la bioenergía en general y los biocarburantes en particular y resaltar las prioridades correspondientes en las actividades de investigación, desarrollo y demostración. Dada la urgencia del cambio climático, ETIP Bioenergía exige una “acción rápida y conjunta” en este campos, y habla de nuevo de “fuerte respaldo de políticas” y “criterios sólidos de sostenibilidad”.

En cuanto a medidas más concretas, advierten que “con la aprobación de la RED II, las materias primas actualmente desplegadas comercialmente y las tecnologías de conversión tienen una contribución reducida a los objetivos de la UE 2030. Es necesario ampliar la base de la materia prima en recursos no alimentarios y mejorar la eficiencia de conversión”.

Futuro en biorrefinerías y en el transporte pesado por carretera, mar y aire
Otra de las prioridades que consideran clave para desarrollar tecnologías comerciales de biocombustibles es “mejorar el resultado ambiental (gases de efecto invernadero, balance energético, agua, insumos…) y económico y ofrecer flexibilidad dentro de concepto de biorrefinería integrada”.

También concretan dónde se puede alcanzar un mayor desarrollo, al afirmar que “las tecnologías de conversión dirigidas a los combustibles para el transporte pesado por carretera, el aéreo y el marítimo merecen una atención prioritaria debido a la falta de alternativas de baja emisión de carbono entre los fósiles y a su creciente demanda”.

Por último, un aviso en cuanto al reparto de responsabilidades en el tema de las emisiones: “asegurar una apreciación justa de las emisiones de CO2 (de la extracción a la rueda) de modo que los vehículos que funcionan con combustible renovable parcial o totalmente y los vehículos eléctricos se traten con criterios iguales”.

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