biocarburantes

Galp y Boris Johnson confían en los aceites usados para biocarburantes

0
En un momento de reposicionamiento de la industria de los biocarburantes, e incluso de presión para que unos sí y otros no computen en los objetivos del 10 % de renovables en el transporte para 2020 en la UE, Galp y el alcalde de Londres, Boris Johnson, confían en los procedentes de aceites vegetales usados. La multinacional petrolera portuguesa ha inaugurado su primera planta de producción de biodiésel con dicha materia prima y Johnson pide que se emplee este biocarburante en la red de autobuses urbanos de Londres. Y todo a pesar de que hay lobbies que no quieren que el biodiésel de aceites usados cuente entre los avanzados en las metas de la UE.

Galp y Boris Johnson confían en los aceites usados para biocarburantes

Este portal se hacía eco la pasada semana de las presiones de Leaders of Sustainable Biofuels para que los biocarburantes procedentes de aceites vegetales usados y grasas animales no computen dentro del 2 % de los avanzados para 2020. La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo ya ha tenido en cuenta esta petición y no los incluye en su propuesta a la Comisión Europea. Sin embargo, el resto de la industria no piensa igual, y Galp es un ejemplo. La multinacional portuguesa acaba de inaugurar una planta de biodiésel a partir de aceites usados con la que quiere contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y subir la cuota de renovables en el transporte, tanto en la UE como en Portugal, algo por lo que también apuesta el alcalde londinense, Boris Johnson.

EnerFuel es el nombre de la planta que Galp ha construido en la zona industrial y logística de Sines, lugar donde se ubica una de las mayores refinerías de Europa, a 150 kilómetros al sur de Lisboa. Según la nota de prensa difundida por la petrolera, se trata de la “primera fábrica nacional de biocombustibles que utiliza como materias primas principales residuos de la industria alimentaria y aceites usados”. También incluyen grasas animales. Añaden que el biodiésel producido logrará una reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) “de más de un 80 % en comparación con el combustible fósil, lo que representa una reducción potencial de cerca de 100.000 toneladas de CO2 al año”.

Empezar con 10.000 toneladas para llegar a 27.000
La capacidad de producción de EnerFuel es de 27.000 toneladas anuales de biocarburante. Desde Galp afirman que también producirá glicerina, destinada a la elaboración de velas y cosméticos, y fertilizantes para la agricultura. Dicha capacidad de producción esperan alcanzarla en 2014. Este año, según publica el portal Portugal Daily News, la cantidad se quedará en 10.000 toneladas. El mencionado medio de comunicación, que recoge las declaraciones de Hugo Pereira, director de la Unidad de Biocarburantes de Galp Energía, calcula que la inversión en el proyecto es de 8,5 millones de euros. La compañía informa que se generarán quince puestos de trabajos directos y unos cincuenta indirectos.

No solo la industria, también mandatarios políticos, como el alcalde de Londres, Boris Johnson, apuesta por el uso de biocarburantes procedentes de residuos agroalimentarios. Una información del portal Biofuels International confirma que Johnson ha solicitado a la industria del Reino Unido que utilice en mayor medida los residuos generados en la capital, como el aceite de cocina, para abastecer de biodiésel a la red de autobuses urbanos. En concreto, estima que se podría cubrir un 20 % de los aproximadamente 250 millones de litros de combustible que consume cada año esta flota de vehículos.

El alcalde de Londres ofrece ayuda para producir 28 millones de litros de biodiésel
Pero la propuesta de Boris Johnson es aún más ambiciosa, ya que conlleva la ayuda para construir una planta de producción de biodiésel en la capital londinense que aprovecharía gran parte de los entre 32 y 44 millones de litros de aceite de cocina usado que salen de sus numerosos restaurantes y otros establecimientos que despachan comida. Se prevé que se emplearían 28 millones de litros, suficientes para cubrir el 20 % mencionado del consumo de los autobuses de la ciudad, además de crear cientos de puestos de trabajo y el ahorro de emisiones de 50.000 toneladas de CO2.

Por último, de vuelta a Portugal, para Galp Energía la puesta en marcha de EnerFuel es un paso importante en su estrategia de lucha contra el cambio climático y en el cumplimiento de los objetivos de introducción de energías renovables en el transporte en Portugal, que actualmente es del 5,5% en contenido energético y en un futuro próximo será de un 10%. También supone un salto industrial, ya que hasta la fecha habían realizado programas de investigación con cultivos de jatrofa en Mozambique y con microalgas  con el Instituto de Ingeniería, Tecnología e Innovación de Portugal (INETI) y la empresa Algafuel, pero no de producción directa de biocarburantes.

Añadir un comentario