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España, una de las principales beneficiadas por los nuevos aranceles al biodiésel de Indonesia

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El biodiésel exportado desde Indonesia a la Unión Europea, producido con aceite de palma, volverá a gravarse con un derecho anti-subvención provisional de hasta el 18 por ciento. Una investigación, y posterior reglamento, de la Comisión Europea concluye que “los productores indonesios de biodiesel se benefician de subvenciones, incentivos fiscales y acceso a materias primas por debajo de los precios del mercado”. La medida tiene una repercusión especialmente positiva para la industria española, uno de los principales importadores de aceite de palma desde Indonesia para fabricar biodiésel.
España, una de las principales beneficiadas por los nuevos aranceles al biodiésel de Indonesia
El biodiésel de aceite de palma de Indonesia es el más consumido en los surtidores de España

Mucho han de cambiar las cosas para que este derecho anti-subvención que ahora avisa la Comisión Europea (CE) que es provisional hasta diciembre, no acabe siendo definitivo. El reglamento por el que “se impone un derecho compensatorio provisional a las importaciones de biodiésel originario de Indonesia” es, en su fondo y en su forma, uno de los más exhaustivos y contundentes que se recuerdan.

En 2013 la CE ya impuso medidas similares, que concluyeron el pasado 2018, tras sus cinco años estipulados de vigencia. Sin embargo, en octubre de 2018 la European Biodiesel Board (EEB) pidió a la CE que volviera a investigar a Indonesia en aras de imponer nuevas medidas, ya que consideraban que las subvenciones elevadas al biodiésel indonesio en origen hacían más barato importar el producto elaborado que la materia prima.

La CE inició la investigación a principios de 2019 y afirma ahora que ha examinado “con gran minuciosidad la naturaleza de la intervención de los poderes públicos de Indonesia, la de los organismos a los que se encomienda la función y la acción de a los que se encomienda u ordena la función”. Además, considera que su conclusión final está en consonancia con la jurisprudencia al efecto y las directrices de la Organización Mundial del Comercio.

Entre un 8 y un 18 por ciento de aranceles anti-subvención
La conclusión más importante es que se imponen medidas compensatorias provisionales (de entre el 8 y el 18 por ciento) sobre las importaciones de biodiésel originario de Indonesia, “de conformidad con lo dispuesto en el artículo 12, apartado 1, del Reglamento de base, que establece que el derecho provisional corresponderá al importe total de las subvenciones sujetas a medidas compensatorias establecidas provisionalmente”.

Reconoce igualmente la CE que “las importaciones procedentes de Indonesia fueron insignificantes durante el período considerado (octubre de 2017 a septiembre de 2018), hasta marzo de 2018, cuando se suspendieron los derechos antidumping vigentes. Como consecuencia, durante el período de investigación, las importaciones aumentaron considerablemente y alcanzaron el 3,3 por ciento”.

En paralelo, el consumo de la UE aumentó constantemente (un 33 por ciento) durante el mismo período, pero subrayan que “esta evolución positiva solo se reflejó parcialmente en la producción y el volumen de ventas de la industria de la UE, que solo aumentaron un 11  y un 13 por ciento, respectivamente, durante el mismo período”. Mientras, las importaciones, incluidas las procedentes de Indonesia, aumentaron su cuota de mercado.

Ante esto, la CE entiende que “es probable que la frágil condición económica de la industria de la Unión se agrave como consecuencia de las inminentes y continuadas importaciones de biodiésel procedentes de Indonesia, lo que respalda la conclusión provisional de amenaza de perjuicio”.

La industria española muy satisfecha
Desde la industria española, una de las principales productoras europeas de biodiésel con aceite de palma procedente de Indonesia, se ha recibido la noticia con gran satisfacción. Según Manuel Bustos, director de la sección de Biocarburantes de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), “en los cinco primeros meses de este año las importaciones superaron las 255.000  toneladas, el doble que en el mismo período del año anterior”.

Bustos advierte de que “si esa ventaja competitiva desleal se hubiese dejado continuar, habrían aumentado los graves efectos distorsionadores de estas importaciones, lo que habría debilitado aún más la ya vulnerable situación de la industria europea”.

“Nos congratulamos de que la Comisión Europea –prosigue el responsable de APPA Biocarburantes– coincida con el análisis que veníamos haciendo y constate que los productores indonesios llevan desde el año pasado vendiendo en el mercado de la UE cantidades significativas y crecientes de biodiésel subvencionado en origen a precios artificialmente bajos”.

Indonesia recurre a la OMC y amenaza con aranceles a la leche de la UE
Desde Indonesia, la plataforma de apoyo a la industria del aceite de palma, The Palm Scribe, recogía declaraciones del ministro de Comercio, Enggartiasto Lukita, en la que afirmaba que su gobierno presentó una nota de objeción a la OMC después de que la Comisión Europea impusiera aranceles temporales. Además, como respuesta comercial, también afirmó que, tras una conversación con el vicepresidente Jusuf Kalla, “planea imponer un aumento de los aranceles a la importación de productos lácteos desde la UE”.

La Comisión considera que, “al imponer tanto el impuesto a la exportación como una exacción a la exportación al aceite de palma en bruto, los poderes públicos de Indonesia ponen a los productores de aceite de palma del país en una situación irracional desde el punto de vista económico, que les estimula para que vendan sus bienes en el mercado interno a un precio inferior al que podrían obtener en ausencia de esas restricciones a la exportación”.

Precios “artificialmente bajos”
En el reglamento queda claro que “los poderes públicos de Indonesia han establecido una serie de medidas para intervenir en el mercado que garantizan un resultado concreto, es decir, que los productores de biodiésel se benefician de precios artificialmente bajos para el aceite de palma en bruto, que representa alrededor del noventa por ciento de sus costes de producción”. “Esta conclusión se ve corroborada por el aumento del número de productores de biodiésel en Indonesia”, se destaca igualmente.

Esa investigación tan exhaustiva constató también que, “través de una serie de medidas, los poderes públicos de Indonesia prestaron apoyo a la industria del biodiésel, entre otras cosas mediante la condonación en relación con el régimen de zonas francas y la exención del derecho de importación y el IVA sobre la maquinaria y las piezas de recambio”. Manuel Bustos afirma que “la prioridad ahora será conseguir que estas medidas provisionales se transformen en definitivas, a más tardar, el 13 de diciembre de 2019”.

Hay que recordar que también la CE publicó un acto delegado a principios de este año por el que a partir de 2030 el biodiésel de aceite de palma dejará de contar definitivamente como energía renovable en el transporte, salvo contadas excepciones y salvo que, en una revisión prevista para mediados de 2021 de dicho acto, la CE no dé marcha atrás.

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