biocarburantes

El biometano y el cómputo doble de algunos biocarburantes llegan con fuerza a la UE

0
Por primera vez, el barómetro sobre biocarburantes del Observatoire des Energies Renouvelables (EurObserv’ER) dedica un importante espacio al presente y el futuro del biometano y otros biocarburantes avanzados en el transporte de la Unión Europea. En 2019 países como el Reino Unido o Italia ya consumieron más biocombustibles de este tipo que de los de primera generación, que además cuentan el doble en el cumplimiento de las obligaciones para su incorporación en gasolinas y gasóleos. Para algunos productores, principalmente de etanol convencional, esta multiplicación crea una contabilidad artificial.
El biometano y el cómputo doble de algunos biocarburantes llegan con fuerza a la UE
Portada del último barómetro de EurObserv'ER sobre biocarburantes en la Unión Europea

“Multiplicar por dos la incorporación de determinados biocarburantes al transporte resta mercado a los mismos y mantiene en porcentajes muy altos la presencia de los combustibles fósiles”, opinan principalmente desde la patronal europea del etanol, ePure. Casi en paralelo a la publicación del último barómetro de EurObserv’ER, sacan un informe (Overview of biofuels policies and markets across the EU-27 and the UK) donde muestran que en 2018 se llegó al ocho por ciento de biocarburantes en el transporte, pero que sin el doble cómputo se queda en el seis por ciento.

El propio EurObsev’ER, cuando hace balance del incremento del consumo en 2019 (17.800 kilo-toneladas equivalentes de petróleo, ktep) frente a 2018 (16.700), reconoce que, aunque está relacionado con el aumento de los mandatos de incorporación en gasolinas y gasóleos de algunos países miembros, flojea en cuanto al contenido energético.

En este aspecto, en lugar de en volumen, el consumo total aumentó en un 6,8 por ciento entre 2018 y 2019. “Este crecimiento es inferior al observado entre 2017 y 2018, cuando el consumo aumentó en 1.800 ktep, lo que se correspondió con un 12,3 por ciento, y una explicación que se puede dar reside en el mayor uso de biocombustibles que se benefician de la doble contabilidad”.   

Reino Unido e Italia consumen más biocarburantes avanzados que convencionales
Y la decantación hacia la balanza del doble cómputo puede ser mayor, porque no hay datos de 2019 de doce países, entre ellos grandes consumidores como Alemania, Países Bajos y Suecia, y porque cada vez se establecen más objetivos concretos de obligación de incorporación de avanzados. Cuentan doble los biocarburantes de este tipo producidos con las diecinueve materias primas (residuos o cultivos no alimentarios) que aparecen en el anexo IX de la nueva directiva de renovables.  

Aunque el barómetro de EurObserv’ER no contiene cifras de esos doce países para 2019, hay dos muy significativas, las del Reino Unido (en el último año de este en la UE) e Italia. En el primer caso, de las 1.807 ktep que se consumieron en 2019 de biocarburantes, 1.356 correspondieron a aquellos a los que se aplica cómputo doble por proceder principalmente de residuos orgánicos. Es decir, el 75 por ciento.

EurObserv’ER, que cifra en 298 ktep las procedentes de biocarburantes avanzados y en 1.058 las de aceites de cocina usados y grasas animales, recoge datos del Department for Business, Energy & Industrial Strategy del Reino Unido. En el caso de los primeros, y en comparación con 2018 (216 ktep), el consumo creció un 38,1 por ciento. Es el mismo porcentaje de subida que se da en los procedentes de aceites usados y grasas animales, que pasaron de 761 ktep en 2018 a 1.058 ktep en 2019.

Residuos agroindustriales, incluidos los de palma, en los avanzados de Italia
Pero fue en Italia el país donde más creció. En el barómetro se destaca que “ha modificado en un año significativamente la distribución de su consumo de biocarburantes entre los que cuentan con una contabilidad única, que solo representó el 26 por ciento en 2019 del consumo (más de la mitad proviene de aceite de palma importado) y los de doble contabilidad, que llegaron al 74 por ciento.

Los datos de Italia porceden del Gestore dei Servizi Energetici (GSE), y reflejan que el consumo de biocarburantes avanzados en el transporte pasó de 65 ktep en 2018 a 403 en 2019. Es decir, se multiplicó por seis. A continuación se explica a qué se debe este incremento: el uso a mayor escala de efluentes de refinerías de aceite de palma (de 30 ktep en 2018 a 186 ktep en 2019), recuperación de materias primas de la categoría de “residuos industriales y otros residuos” (de 33 ktep a 173 ktep), biometano (37 ktep en 2019), glicerina cruda (5 ktep), lías y orujos de vino (1 ktep) y aceite de resina (1 ktep).

El biometano crece un 44 por ciento
La importancia que ha tomado el biometano en Italia radica en un decreto aprobado por el Gobierno de este país y aceptado por la Comisión Europea que cuenta con un presupuesto indicativo de 4.700 millones de euros hasta 2022 para primar a los productores de este biogás enriquecido, entre otros biocombustibles avanzados. Esto explica que su introducción en vehículos pasara de 0,4 a 41 ktep en un solo año. Aquí EurObserv’ER da una cantidad mayor que el GSE.

EurObserv’ER se para también especialmente en los datos del biometano porque considera que “algunos países lo ven como una prioridad estratégica para cumplir con sus porcentajes de energía renovable en el transporte hasta 2030”. A pesar de que su aportación sigue siendo testimonial en comparación con el biodiésel y el bioetanol, el consumo en la U28 E creció un 44 por ciento entre 2018 (187 ktep) y 2019 (269,6 ktep). Suecia, Alemania e Italia lideran la tabla.

Cuestionamiento del aceite residual de palma y el de cocina usado importado
Desde ONG como Ecologistas en Acción y Transport & Environment cuestionan que se consideren como biocarburantes avanzados y/o computen como doble aquellos que se fabrican a partir de corrientes residuales procedentes del procesamiento de la palma o con aceites de cocina usados importados. Según datos de Farm Europe, el 62 por ciento de este último procesado en la UE viene de fuera, sobre todo de Asia.

En cuanto a otros datos aportados por el barómetro de EurObserv’ER, señalan que la mayor parte del aumento en el consumo de biocombustibles en 2019 en el transporte provino del sector del biodiesel, tanto el convencional como el hidrobiodiésel. Se pasó de 13.490 ktep en 2018 a 14 348 en 2019. Menor fue el crecimiento del etanol (de 3.014 a 3.206 ktep), con países como España, Alemania, Portugal, Austria e Irlanda reduciéndolo incluso. Esto ha motivado que nuestro país pase del tercero al cuarto puesto en consumo total.

Añadir un comentario