Hasta el momento, los catalizadores más usados para hacer reaccionar el aceite con un alcohol son bases como el hidróxido de sodio (NaOH). Para Márquez Moreno, “el problema es que, además de que las condiciones de operación son más drásticas, la glicerina sale contaminada con hidróxido sódico y jabón, y el proceso de separación y limpieza es complicado”. Por el contrario, el equipo de investigación de la universidad salmantina demuestra que con las enzimas el proceso es más económico, porque las condiciones de operación son más bajas (menor temperatura y presión) y el producto no sale contaminado y la separación es más fácil.
Apostar por aceites usados y encimas
La mayoría de las investigaciones con enzimas que se han llevado a cabo hasta el momento se han hecho a partir de aceites limpios. En concreto, la doctora Márquez Moreno asegura que “algunos emplean aceites usados y como catalizador el hidróxido sódico o similares, mientras que otros investigan con aceites limpios y enzimas, pero lo novedoso es apostar por el aceite usado y las enzimas”.
La agencia de noticias para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología (DiCYT) de Castilla y León ha dado a conocer recientemente este proyecto, en el que el campus salmantino trabaja conjuntamente con la Universidad de Vigo y con la cooperativa Porsiete, encargada de la recogida de aceite de cocina usado.
Más información:
www.dicyt.com
