ahorro

El cambio climático determinará el turismo de sol y playa

0
Esa consideración se desprende de la "investigación prospectiva aplicada al diseño de los destinos de sol y playa" que han realizado el profesor José Miguel Fernández Güell, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), y la arquitecta Marta Collado. La investigación de Güell y Collado analiza las demandas turísticas previsibles en un plazo de 20 años y sus repercusiones en los destinos del litoral y apuesta por no seguir construyendo en la costa y por la reforma y la rehatibilitación del parque inmobiliario existentes.
El cambio climático determinará el turismo de sol y playa

El Gabinete de Comunicación de la UPM ha difundido hoy una nota en la que se hace eco de este estudio, cuya "principal conclusión" es que el turismo (y los turistas) del futuro serán "muy distintos de los actuales". Los cambios vendrán de la mano del "envejecimiento poblacional que experimentarán los principales mercados emisores de turistas actuales y la proliferación de nuevas estructuras familiares". Otros factores a considerar, según Collado y Fernández Güell, serán "la consolidación de los países emergentes en el orden económico global, que contribuirá al aumento de las clases medias con capacidad para viajar, y los avances continuos en las tecnologías de la información y la comunicación, que impulsarán la transformación de los canales de promoción y comercialización turísticos".

¿Los factores ambientales? Determinantes
El informe asegura por otra parte que habrá también otros elementos relacionados con el medio ambiente, elementos que califica "de especial importancia", que serán "determinantes" a la hora de elegir los destinos turísticos "y que tienen que ver con la aceleración del cambio climático que sufre la Tierra". Este factor del entorno -aseguran Fernández Güell y Collado- "obligará a tomar políticas ambientales más decididas para preservar los recursos turísticos". Los autores también sitúan como factor a tener en cuenta, "en último lugar, la creciente demanda social de nuevos modelos de gobernanza más transparentes y participativos", que originará "cambios en la planificación y gestión de los destinos turísticos por parte de las administraciones y los turoperadores".

Un 11% de la economía española
Según el profesor Fernández Güell, todos estos factores conducen a concluir que "sería preciso iniciar un nuevo proceso de reflexión estratégica y sería recomendable que las administraciones españolas impulsen transformaciones estructurales en el sector del que depende un 11% del producto interior bruto de nuestro país". Güell recuerda que, hasta la fecha, la única prospectiva sobre cómo evolucionaría el turismo en España la afrontó la Administración del Estado en 2007, bajo el nombre de “Plan de Turismo Horizonte 2020”. Obviamente -explica-, "aunque fue un buen intento, la actualidad ha rebasado ampliamente sus previsiones" y, por ello, "resulta imperioso que nuestros principales destinos del litoral identifiquen y afronten los retos de futuro, a fin de mantener su posicionamiento competitivo en los diversos segmentos del turismo vacacional".

La huella ecológica en la costa
Los autores se preguntan cómo habría que plantearse esa nueva oferta turística y a qué sectores de esa nueva sociedad emergente del futuro iría dirigida. Fernández Güell responde con "nuevas alternativas" que entiende que "deberían implantarse con urgencia". Así, la oferta turística española "debería diversificarse hacia otros segmentos complementarios, como es el caso del turismo de golf y el cultural". Además -añade-, "debería reforzarse nuestra presencia en otros segmentos alternativos como son el turismo urbano y el rural". En cualquier caso -concluye Fernández Güell-, "la estrategia de diversificación debería tomar en consideración la nueva estructuración del mercado según estilos de vida, en lugar de hacerlo a partir de los estratos socioeconómicos convencionales".

No más ladrillo en la costa
Fernández Güell asegura que el turista demandará en el futuro lugares respetuosos con el medio ambiente. Por esa razón, el estudio plantea la necesidad de no aumentar la huella ecológica de los destinos turísticos en nuestro territorio: "en otras palabras, no se pueden seguir construyendo destinos ex novo por la simple razón de que apenas queda sitio en la costa española para nuevos desarrollos". Por el contrario, y según se desprende de las conclusiones de la investigación, "habrá que realizar un esfuerzo importante por modernizar los destinos obsoletos, sin incurrir en grandes inversiones en infraestructuras y estructuras edificatorias".

¿Seguiremos siendo líderes?
La nueva planificación turística compatible con los nuevos criterios de sol y playa "resulta urgente, antes de que se impongan las nuevas modas", según los autores. Para Fernández Güell, la adaptación a estas tendencias no depende en gran medida de los operadores turísticos, que "han demostrado históricamente una gran capacidad para adaptarse a los cambios del entorno". El gran reto radica, según el profesor de la UPM, "en que las administraciones públicas, sobre todo las locales, sean capaces de concertar medidas con la iniciativa privada e implantarlas con la intensidad y agilidad requeridas". A pesar de los cambios del entorno mencionados anteriormente, el autor de la investigación se muestra optimista con el futuro del turismo de sol y playa, que continuará siendo el segmento más demandado en los próximos 15 o 20 años: "la cuestión central es si España seguirá disfrutando de una posición dominante en ese mercado".

Añadir un comentario